Manuel, vocalista de Café Quijano: «El éxito nos cogió casi desprevenidos »

Manuel, en el centro, junto a sus hermanos, Raúl a la izquierda y Óscar a la derecha. /Mark Ralston
Manuel, en el centro, junto a sus hermanos, Raúl a la izquierda y Óscar a la derecha. / Mark Ralston

El trío leonés regresa hoy a Palencia para ofrecer el último concierto de fiestas a las 23:00 horas en el parque del Salón

JESÚS GARCÍA PRIETOPalencia

¿Quién no ha tarareado alguna vez el estribillo de 'La Lola' o de 'La taberna del Buda'?. Esta noche el público palentino tendrá una nueva ocasión de hacerlo con las míticas canciones del trío leonés y sus nuevos temas incluidos en su último trabajo 'La vida no es la la la'. La cita será en el parque del Salón a las 23:00 horas, en el último de los conciertos de San Antolín. Un álbum en el que la banda regresa a la mezcla de pop y boleros de sus primeros discos, y donde se pueden encontrar colaboraciones importantes con Willy Bárcenas del grupo Taburete o el rapero Arkano. Manuel Quijano, vocalista del grupo hace balance de los más de 20 años de vida de la formación y de los pormenores de la gira.

–Siempre han dicho que Palencia es una de las ciudades que mejor les ha acogido, ¿qué recuerdo tienen de sus visitas?

–Hace mucho tiempo que no volvemos. La primera vez que estuvimos en los últimos años fue cuando empezamos con los boleros en el Teatro Principal y guardamos muy buen recuerdo porque nos fuimos muy contentos. Nunca hemos vuelto a ir en fiestas y tenemos muchas ganas de enseñar lo que hacemos ahora. Es un concepto completamente distinto a lo que hicimos en el teatro.

–En sus comienzos hace más de 20 años mezclaban el bolero con el pop en canciones como 'Loco de amor'. En este último disco se han atrevido hasta con el reguetón...

–Al final lo que cuenta en las canciones son las melodías y las historias. Da igual la base que les metas. Lo que se trata es transmitir un mensaje y pasarlo bien. Es cierto que en algunas canciones hemos metido una base urbana, pero también creo que ahora mismo no hay ningún artista latino que se conozca tanto en España como Latinoamérica que no lo haya hecho.

–¿Guardan buenos recuerdos de sus primeros años?

–Muchísimos porque en 21 años pasa de todo. Pasamos de tener una vida muy tranquila a convertirse en una vida con circunstancias totalmente distintas que nunca imaginábamos. Desde aquel entonces nos pasamos la vida viajando, llenas de sensaciones y momentos inesperados, con circunstancias inesperadas que convierten este tiempo en un viaje apasionante en todos los sentidos.

–¿Cómo fue el salto de ser muy conocidos en León a hacerlo en todo el país y Latinoamérica?

–El primer disco salió en 1998 y no pasó nada y cuando tuvimos un éxito importante fue un año más tarde con 'La Lola'. Primero pegó en España y luego en Latinoamérica y Estados Unidos. Nos cogió casi desprevenidos. Empezamos con un disco que salió en marzo y tardamos unos meses hasta que nos dimos cuenta de que estábamos siendo número 1 en las emisoras de radio de Latinoamérica, España y Estados Unidos.

–Precisamente ustedes saben lo que es la música desde bien pequeños...

–Nuestro padre es profesor y daba clases en una academia de guitarra. Cada momento en casa o en el coche nos amenizaba con música latinoamericana que era la que a él le gustaba.

–Hablaba de su éxito 'La Lola', pero luego tendrían mucho más popularidad gracias a 'La taberna del Buda', ¿han cambiado mucho las cosas en este país desde entonces?

–Muchísimo. Es cierto que 'La Lola' fue nuestro primer 'hit', pero el disco de 'La taberna del Buda' vendió mucho más discos. Han cambiado tanto las cosas que hasta la forma de componer. Ahora los compositores utilizamos fórmulas que antes no teníamos. Lo mismo ocurre con la forma de grabar, de transmitir, de comunicar el lanzamiento de los discos. La gente ahora tiene más acceso a la música. Cuando nosotros sacamos 'La extraordinaria paradoja del sonido Quijano', no había un internet como el que hay ahora, no estaba Youtube, ni Spotify...

–En ese sentido, ¿cree que el surgimiento de esas plataformas y las redes sociales ha servido para promocionarse en detrimento de las emisoras de radio?

–Sigo creyendo que las formas más precisas y efectivas de seguir comunicando siguen siendo la radio y la televisión. Es lo más directo por mucho que la gente piense que es internet, aunque sea clave. La madre de toda las comunicadoras es la televisión.

–¿Cómo compaginan las grabaciones entre León, Madrid y Miami?

–Muy bien. No nos causa trastorno alguno. Es nuestro trabajo, aunque tengamos un ritmo de vida acelerado, que luego no lo resulta tanto porque tenemos tiempo para descansar y componer.

–¿Con este nuevo disco han notado un acercamiento del público joven a su música?

–Siempre hemos sido un grupo con un eclecticismo curioso en cuanto a público. Cuando empezamos iban niños, padres y abuelos a nuestros conciertos. Siempre nos hemos caracterizado por un abanico amplio de edades.

–¿Cómo surgió la idea de la colaboración con Willy Bárcenas, cantante de Taburete?

–Nos enteramos de que nosotros éramos uno de sus grupos de referencia, además teníamos amigos en común que nos pusieron en contacto y cuando surgió la grabación de 'Perdonarme', les dijimos que si podían cantarla con nosotros y él dijo que encantado de la vida. Desde entonces guardamos una buenísima amistad. Casi como hermanos.

–¿Qué podrán encontrarse los palentinos en esta nueva visita?

–Intentaremos acercar todos los éxitos de estos 20 años que la gente ya conoce y que la gente diga 'coño, si esta canción la conozco, y esta, y esta...' Al final en un repertorio es lo que la gente quiere son canciones de antes y nuestros temas de ahora, que también son éxitos.