Cevico Navero recuerda el oficio de montanero con el mejor sabor

Vecinos y visitantes, en la cola para conseguir una ración de cocido./Luis A. Curiel
Vecinos y visitantes, en la cola para conseguir una ración de cocido. / Luis A. Curiel

LUIS ANTONIO CURIELCevico Navero

Hay pueblos que escriben su historia cotidiana con el esfuerzo y la unión de sus vecinos. Es el caso de Cevico Navero, que un año más celebró el Día del Montanero como homenaje a todos aquellos hombres que se han dedicado a este oficio. Lo que comenzó hace más de tres décadas como un homenaje sencillo a los últimos montaneros en activo se ha convertido en un acto oficial plenamente consolidado desde hace dieciocho años, con visos de hacerse hueco entre las fiestas más populares de la provincia. Los montaneros homenajeados en los inicios de la fiesta fueron Ángel Rodríguez y Máximo Monje. En la actualidad, sólo queda un montanero en activo mediante la corta de la leña, Ángel Rodríguez.

Cevico Navero recordó con orgullo su pasado montanero, esos años en los que la mayoría de los ceviqueños trabajaban en los montes cortando leña y preparando el carbón vegetal y el cisco que se utilizaba para los braseros, uno de los oficios más duros de la época. Esta jornada festiva congregó a centenares de vecinos y visitantes que quisieron homenajear a todos los montaneros de la localidad, un oficio muy común en Cevico Navero hasta la década de los sesenta, pues en la mayoría de las familias alguno de sus miembros realizaba este trabajo. A la fiesta se sumaron numerosas autoridades provinciales y comarcales y varios vecinos de pueblos cercanos. En esta jornada también estuvieron presentes varios miembros del Cuerpo de Bomberos de Baltanás, que colaboraron en las diversas tareas de la fiesta.

Los actos del Día del Montanero comenzaron la víspera, es decir, en la tarde del viernes cuando un grupo de mujeres se reunieron para elaborar alrededor de setecientos rellenos al estilo castellano. Ayer, a primera hora de la mañana, los ceviqueños se volcaron con preparativos de los entornos de Valdefuentes, donde se realizó el almuerzo y cocido montanero cocinados a la lumbre. A media mañana, los ceviqueños disfrutaron del almuerzo montanero con la degustación de sopas de ajo y torreznos a la parrilla, con más de doscientas raciones. Hacia las 15:00 horas, centenares de vecinos aguardaban impacientes para probar el cocido montanero con garbanzos, chorizo, carne y tocino. Una tarea en la que colaboraron numerosos ceviqueños, coordinados por el cocinero Justo Curiel Soto. «El Día del Montanero es una fiesta muy especial para Cevico Navero y todos los vecinos se vuelcan con los preparativos. La leña da un sabor especial al cocido montanero», destacó Justo Curiel.

El total de viandas repartidas superó los 85 kilos de garbanzos, 150 kilos de carne de cordero, 30 kilos de panceta, 25 kilos de chorizo, 25 kilos de tocino y 10 kilos de hueso blanco. También se degustaron alrededor de 700 rellenos y 100 kilos de manzanas. La organización también aportó más de 120 barras de pan. La fiesta se prolongó hasta bien entrada la tarde, amenizada por la charanga local 'Los Mejores' que dirige Teófilo Calvo. «Estamos muy satisfechos con la participación de todo el pueblo en la Fiesta del Montanero. El día ha sido espléndido y hemos disfrutado de una jornada muy especial, en un ambiente de armonía, concordia y hermandad. También queremos agradecer la colaboración desinteresada de todas las personas que hacen posible la organización de esta fiesta. Para el próximo año, por motivos organizativos, queremos establecer una aportación simbólica mediante la venta de tickets cuya aportación se destinará a un fin benéfico», indicó Víctor Pérez, alcalde de Cevico Navero.

Cevico Navero vivió un día intenso en torno a la figura del montanero. Una jornada que rememoran cada año con orgullo, en la que todo el pueblo se implica para recordar el oficio. Recordar el pasado, mantener el presente y vivir con optimismo el futuro es fundamental para que un pueblo se mantenga fiel a su historia y a sus tradiciones. Y de esto saben mucho en Cevico.