¿Cómo graduar a un bebé que no sabe hablar?

Este optotipo que contiene varios dibujos es uno de los más utilizados./
Este optotipo que contiene varios dibujos es uno de los más utilizados.

La oftalmóloga Miriam Isasi destaca la importancia de familiarizar a los niños con los optotipos utilizados en las consultas

BERTA MUÑOZ CASTRO

La mayoría de nosotros, en alguna ocasión, al ver a un bebé con gafas nos hemos preguntado cómo han podido graduarle cuando ni siquiera puede hablar. La doctora Miriam Isasi, oftalmóloga de la Clínica Baviera de Valladolid, nos saca de dudas: «Cuando los niños son pequeños utilizamos optotipos de dibujos (Pigassou) o símbolos como la E (Snellen) para medir su agudeza visual aunque aun no sepan leer. Si el niño es más pequeño y aun no sabe hablar observaremos cómo fija y sigue los objetos con cada uno de sus ojos y también disponemos del test de mirada preferencial para valorar su visión». «En cuanto a la graduación, explica la doctora, en aquellos casos donde por edad no pueden colaborar con métodos automáticos, para medir sus dioptrias recurrimos a la retinoscopia».

CONSULTAS FRECUENTES

Las consultas más frecuentes en la edad infantil son las relacionadas con problemas de visión por defectos refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo), estrabismo o desviación de los ojos, ambliopía u ojo vago, obstrucción de la vía lagrimal (bebés) y las patologías inflamatorias como conjuntivitis y orzuelos.

Que los niños se familiaricen con el método de medir la agudeza visual en la consulta es muy importante para conseguir buenos resultados en las pruebas. «Por eso animamos a los padres a que jueguen con ellos en casa poniendo una hoja con dibujos en una pared (simulando el optotipo de la consulta) y que ellos se los vayan diciendo tapándose primero un ojo y luego el otro. De esta forma, cuando vuelven a la consulta colaboran mejor, se cansan y distraen menos por lo que el resultado de la prueba de visión es más fiable», recomienda Miriam Isasi.

No obstante, antes de llegar al oftalmólogo, la vista debe ser revisada por los pediatras, que en caso de detectar alguna anomalía lo envíará al especialista. Pero hay que estar alerta y, «si los padres detectan dificultades en la visión, desviación de alguno de los ojos o guiño de un ojo, deberán acudir al oftalmólogo para prevenir o tratar de forma precoz la ambliopia u ojo vago. Alrededor de los cinco años se recomienda una revisión oftalmológica completa para tratar aquellos problemas visuales que dificulten el rendimiento escolar», concluye la doctora.

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