Sánchez promete aprobar si gana el derecho a la eutanasia, a la muerte digna

Pedro Sánchez participa en un acto socialista en A Coruña. / Efe

El presidente del Gobierno asegura que la militancia es la que ha logrado «salvar al PSOE»

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Las promesas en torno a las políticas sociales cobran protagonismo en la precampaña. Y lo hacen para marcar aún más la línea roja que separa el bloque de la izquierda del centro derecha. Ayer, Pablo Casado avanzó que de ser presidente del Gobierno aprobará una ley que favorezca la maternidad frente a la alternativa del aborto. Este domingo, Pedro Sánchez ha prometido legalizar la eutanasia. El blanco y el negro.

El jefe del Ejecutivo ha avanzado la medida en A Coruña, donde ha protagonizado un acto electoral. La medida, pese a su impacto social, no es nueva. De hecho tanto PSOE como Unidos Podemos han impulsado la muerte digna durante la legislatura que está a punto de expirar. Pero la mayoría en la Mesa del Congreso de PP y Ciudadanos frenó la iniciativa.

El 12 de febrero se entregaron 273.000 firmas en el Congreso para pedir la despenalización de la eutanasia. La iniciativa partió de la familia de Maribel Tellaetxe, enferma de Alzheimer y quien pidió a sus hijos una muerte digna una vez les hubiera olvidado a causa de la enfermedad. Maribel falleció la pasada semana.

Presupuestos sociales

En el abarrotado polideportivo San Francisco Javier, Sánchez ha garantizado además que impulsará unos imprescindibles Presupuestos sociales, para poner fin a los de «injusticia social» y velará por una mayor protección para los autónomos, tanto en lo que se refiere a contingencias como al cese de actividad.

Asimismo, Sánchez ha confesado que es la militancia la que «ha logrado salvar al PSOE», dado que se ha reivindicado a sí misma, y, con ello, las bases han hecho valer la historia del propio partido.

El político socialista ha agradecido, además, en el marco de esta lucha, y en base a su propia historia personal, que en un país donde a veces «el fracaso se estigmatiza», se haya sabido ver que una persona que cae se puede «volver a levantar».

Por ello, ante la cita con las urnas ha invitado a pensar entre las únicas dos opciones posibles, la de una España que retroceda o bien la de un país que apueste por un camino distinto, el del avance y el de la concordia, puesto que ha dicho que solo su formación garantiza la inclusión.

Ha criticado, con sarcasmo, a aquellos grupos que pretenden poner un «cordón sanitario» al PSOE, cuando es la formación, ha enumerado, que acabó con ETA, instauró la Ley de interrupción voluntaria del embarazo, dio pasos decididos por la igualdad y se volcó desde un inicio, entre otras cuestiones, con el sistema de sanidad pública.

El jefe del Ejecutivo socialista, quien se ha confesado como una persona un poco «testaruda», ha recriminado, por tanto, que se pretenda convertir «la democracia en vetocracia».