La autopsia revela que el bebé hallado en un contenedor de Gijón había nacido vivo

Contenedor en el que fue encontrado el cuerpo del bebé. /DAMIÁN ARIENZA
Contenedor en el que fue encontrado el cuerpo del bebé. / DAMIÁN ARIENZA

El recién nacido llevaba pocas horas abandonado. La Policía está cotejando datos de ADN para tratar de averiguar quién es la madre

EUGENIA GARCÍAGijón

El recién nacido hallado en la madrugada del jueves en un contenedor del barrio de Nuevo Roces en Gijón nació vivo. Es la principal y escalofriante conclusión del informe de la autopsia que se le practicó ayer en el Instituto de Medicina Legal e Incidencias Forenses de Oviedo.

Fue un hombre que rebuscaba en un contenedor de basura ubicado a la altura del número 325 de la calle Jenaro Suárez Prendes quien realizó el macabro descubrimiento. Se encontró con el cadáver de un niño recién nacido. El hallazgo se produjo alrededor de las dos y media de la madrugada y según testigos presenciales, el hombre que localizó al bebé habría sido un transeúnte conocido por los vecinos de la zona. Es habitual encontrarlo de madrugada rebuscando con un palo en los contenedores grises de residuos no reciclables. El susto que se llevó fue mayúsculo, pero no le impidió reaccionar. Tras dar con el cuerpo, no dudó en alertar a los servicios de emergencias.

Recibido el aviso, acudieron a la zona varios dotaciones de la Policía Nacional y, alrededor de las tres de la madrugada, llegó una ambulancia con personal médico del centro de salud de El Llano. El bebé, un varón recién nacido aún con el cordón umbilical, se encontraba en el interior de una bolsa en la que, al parecer, los técnicos también hallaron restos de la placenta. Después de certificar el fallecimiento del niño, la autoridad judicial ordenó el levantamiento del cadáver.

Los trabajadores de Funeraria Gijonesa trasladaron los restos mortales al Instituto de Medicina Legal e Incidencias Forenses, en Oviedo, con el objetivo de que los médicos forenses le practicasen la autopsia que pudiese clarificar las causas y las circunstancias concretas de la muerte. Según ha podido saber EL COMERCIO, dada la complicación que supone realizar una autopsia a un recién nacido -debido a que, entre otras razones, es algo poco habitual- fue necesario solicitar el refuerzo de más especialistas forenses.

El informe reveló que el niño había nacido vivo. No obstante, por el momento se desconoce si seguía con vida en el momento en que fue arrojado al contenedor, así como su edad gestacional. La Policía da por hecho que el bebé no fue alumbrado en un hospital, por lo que no se descarta que hubiera nacido en otro barrio o incluso en otro municipio.

La investigación policial está en curso. La misma madrugada del descubrimiento, varios agentes del Cuerpo Nacional de Policía registraron exhaustivamente el lugar y comprobaron los alrededores del contenedor, que fue retirado como prueba dado que podría servir de ayuda en la búsqueda de los progenitores del niño. También interrogaron a varios vecinos de la zona, si bien parece poco probable que, en una zona poco transitada como es la calle Jenaro Suárez Prendes y a las horas a las que se habría producido el suceso alguien viese algo. Uno de los pocos en percatarse de que ocurría algo extraño fue Martín Villa, que vive en el primer piso del bloque 325. Su terraza está situada justo enfrente del contenedor. «Estaba viendo la televisión en mi salón cuando, hacia las dos y media de la mañana, oí las sirenas y vi luces», contaba ayer, impactado por lo sucedido. «Me asomé a la terraza y vi llegar varios coches de la Policía Nacional y más tarde llegó la ambulancia», relataba, y apuntaba que «me pareció ver al hombre que habitualmente rebusca con un palo en los contenedores». «Pero no soy consciente de haber visto a ningún sospechoso», lamentaba.

Ayer por la mañana varios miembros de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), encargada de las pesquisas, requirieron las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona. No hay muchas. La pista que conduzca a los autores del abandono del pequeño podría proceder de las cámaras de un negocio ubicado en el bloque situado frente al contenedor, que captan los alrededores de la calle Jenaro Suárez Prendes y la avenida Roces. La Policía Judicial solicitó a sus propietarios las grabaciones de la franja horaria comprendida entre las 18 horas y las dos de la madrugada.

La hipótesis con la que trabajan los agentes es que el recién nacido llevaba como máximo unas horas en el contenedor, ya que el mismo hombre que le encontró había estado rebuscando en la basura en ese mismo lugar la tarde anterior, sin haber dado entonces con el bebé. La Policía se encuentra ahora cotejando el ADN hallado en la escena del suceso para dar con la identidad de los progenitores, clave en el esclarecimiento de los hechos. Las pesquisas para determinar las circunstancias que rodearon el fallecimiento del niño continuarán a lo largo de todo el fin de semana.

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