Abascal se niega a apoyar el «frente popular» de «sediciosos, golpistas y terroristas» de Sánchez

Santiago Abascal. /AFP
Santiago Abascal. / AFP

El líder de Vox, en su debut en el hemiciclo, denuncia que el candidato socialista encabeza una maniobra para «derribar la monarquía parlamentaria»

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Santiago Abascal debutó hoy en la tribuna de oradores del Congreso de los Diputados con el discurso más duro contra Pedro Sánchez de toda la jornada. El líder de Vox no entró en ningún momento a valorar las propuestas del candidato socialista. Abascal subió al estrado con la idea clara de descalificar con duros epítetos el intento de Sánchez de formar gobierno y, de paso, resumir el ideario de su partido en un tiempo récord.

Pedro Sánchez, que no citó a Vox en su ronda de consultas, siguió con su táctica de ningunear al partido de ultraderecha y no se molestó siquiera en responder las embestidas de Abascal, al que no se dirigió en ningún momento en sus dos réplicas. El presidente en funciones se dedicó a seguir afeando al PP y a Ciudadanos que hayan llegado a acuerdos con Vox. "Escucha usted, señor Rivera, es la ultra derecha la que habla", dijo el candidato al líder de Ciudadanos.

Nada de "abstención patriótica"

Abascal, que confesó que jamás se ha planteado una «abstención patriótica», no se anduvo con rodeos. Nunca apoyará un «frente popular» como el que prepara Sánchez, que tiene como objetivo el «derribo de la monarquía parlamentaria», con la ayuda de los «amigos del condenado Otegi, del golpista Junqueras y del dictador Maduro». Un proyecto, afirmó el diputado de Vox, que «amenaza la unidad nacional» y que busca un «cambio de régimen con los votos de los enemigos de la nación española». «Me apiado de su destino», le espetó Abascal. El cabeza de lista de la formación ultra llegó a acusar al candidato de encabezar un proyecto que nació el 11-M y que busca dar alas al «separatismo catalán» y al «blanqueamiento de las marcas de ETA».

Luz de gas del candidato

El líder de Vox, a pesar de que Sánchez insistió en hacerle luz de gas y no responderle nunca directamente, siguió buscando el cara a cara con el candidato, al que garantizó que le tendrá enfrente, «soportando la calamidad» que vaticina será el Ejecutivo socialista, y, sobre todo, combatiendo a los supuestos socios del PSOE.

 «Aviso para sediciosos, golpistas y terroristas: abandonen ustedes toda esperanza. No ha llegado aquí España para que la derroten», dijo con solemnidad el diputado de extrema derecha.

«Usted prefiere a Otegi antes que a Ortega Lara», fue otras de las frases provocadoras de Santiago Abascal, que Sánchez no respondió, como tampoco lo hizo a las acusaciones de que desde el PSOE y sus supuestos socios (en referencia a Podemos y Pablo Iglesias) se ha «instigado» los «ataques a Vox, «convirtiendo a nuestros votantes en monstruos Nazis».

"Dictadura progre"

“Ustedes llevan décadas diciéndoles a los españoles corrientes que son racistas, machistas y xenófobos y que deben ser reeducados por ustedes mismos”, siguió con sus invectivas el parlamentario vasco, que acusó a Sánchez de tratar de imponer una “dictadura progre” con una “visión totalitaria de la sociedad, que incluso se atreve a dictar nuestra memoria”. “Algunos viven obsesionados con lo que ocurrió en España hace ochenta años”, apostilló Abascal, antes de volcarse en ataques a la Ley de Memoria Histórica.