Juncker anima a pasar página del 'brexit' en el último debate en la Eurocámara

Farage lleva los colores de la bandera en los calcetines./EFE
Farage lleva los colores de la bandera en los calcetines. / EFE

El jefe de la Comisión anima a dirigir la atención a prioridades como la reforma del euro, una política migratoria común o el auge euroescéptico

Salvador Arroyo
SALVADOR ARROYOCorresponsal en Bruselas (Bélgica)

El incendio de Notre Dame de París se vivió como una catarsis en el último debate de la legislatura sobre el 'brexit' en el Parlamento Europeo. En la imagen de las llamas devorando uno de los símbolos de la cultura y la historia del continente se apreció desde Estrasburgo el reflejo de la vulnerabilidad del proyecto comunitario en un momento en el que nunca antes había sido tan cuestionado.

Entre el llamamiento a permanecer alerta y las apelaciones a la consolidación «entre todos» de una Europa más fuerte transcurrió esta sesión marcada por el estado de 'shock' que dejó el fuego de París. El propio presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, emplazó al inicio a los eurodiputados a donar su sueldo para participar en la reconstrucción de la catedral «porque debemos estar con los franceses para ayudarles a curar una herida que va a llevar mucho tiempo curar».

Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, también llamó a los Estados miembros a implicarse en la reconstrucción de la mítica catedral en el arranque de su discurso. «El incendio de Notre Dame nos ha hecho darnos cuenta otra vez de que estamos unidos por algo más importante y más profundo que los Tratados. Sabemos lo que tenemos en común y sabemos lo que podemos perder», aseguró antes de apelar de manera directa a los eurodiputados para remar en favor del mejor desenlace posible para el 'brexit'.

Y eso incluía (aunque sin plantearlo de forma expresa) que finalmente pueda no haber 'brexit'. El miércoles pasado, los jefes de Estado y de gobierno acordaron otorgar a Londres una prórroga flexible de seis meses (hasta el 31 de octubre) para posibilitar un divorcio amistoso; un nuevo margen, revisable en junio, que obliga a la participación británica en las europeas. Tusk recordó que uno de los líderes le dijo aquel día que «no podemos creer que el 'brexit' pueda revertirse».

No lo identificó, aunque el francés Emmanuel Macron fue el más reacio a conceder la extensión larga que Tusk defendía desde hacía semanas. El polaco confesaba que entonces no tuvo una respuesta. Pero ayer sí podía darla. «En este difícil momento de nuestra historia necesitamos soñadores y sueños. No podemos ceder al fatalismo. Por lo menos no voy a dejar de soñar con una Europa mejor y más unida», indicó.

La prórroga larga

Frente a ese mensaje esperanzador, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, optó por insistir en la necesidad de comenzar a pasar página. «Europa es algo más que el 'brexit' y no podemos permitir que obstaculice nuestro objetivo de centrarnos en otras prioridades». Confío, de hecho, en que el 31 de octubre, el último día de su mandato, «no estemos con otra reunión, porque yo ya no estaré».

Asuntos como la reforma del euro, la consolidación de una política común de migración o el auge del euroescepticismo son algunos de los retos más importantes a los que se enfrenta el club. Y, en este punto, el líder de los socialdemócratas, Udo Bullman, emplazó a los populares a romper lazos con quienes «quieren destruir Europa», con una mención expresa al acuerdo de gobierno de Andalucía entre PP y Ciudadanos, con la cobertura del partido de ultraderecha Vox.

El líder socialdemócrata aludió al acuerdo de gobierno en Andalucía con la cobertura de Vox

El vicepresidente primero de los populares europeos, Esteban González Pons, volvió al incendio de Notre Dame para subrayar que «ser europeos es no estar nunca solos. Europa es la respuesta al fuego, la destrucción, el egoísmo y la pobreza», dijo, para añadir que «por eso, viendo el incendio, me pregunté una vez más por qué los británicos quieren marcharse de la UE». Abogó por un segundo referéndum al tiempo que cuestionó el efecto real que puede tener la nueva prórroga. «Nadie desea un 'brexi't duro, pero peor es un 'brexit' indefinido y sin fecha».

Aunque sin duda el más crítico con ese margen de seis meses a Reino Unido fue Guy Verhosftadt, coordinador del 'brexit' en la Eurocámara. «La presión de llegar a un acuerdo entre los partidos se ha diluido con esta prórroga larga. Conservadores y laboristas volverán a correr contra el reloj. ¿La prueba de esto? Lo primero que hizo la Cámara de los Comunes después de la prórroga fue irse de vacaciones».

Y, en esa línea, aventuró que «la extensión del 'brexit' corre el riesgo de hacer de este Parlamento un palomar: con los diputados británicos volando dentro y fuera». Su esperanza, irónicamente, la depositó en el eurodiputado Nigel Farage, uno de los motores del 'brexit'. «El miedo a que laboristas y conservadores puedan ser aniquilados en las urnas para las europeas por eurófobos como Farage quizás les ponga de acuerdo rápidamente en una solución», zanjó.

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