Sánchez rechaza el 'cara a cara' con Casado y acepta el debate a cinco el 23 de abril

Sánchez rechaza el 'cara a cara' con Casado y acepta el debate a cinco el 23 de abril

El debate, que contará con la presencia de Vox por primera vez, será moderado por Ana Pastor y Vicente Vallés

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Pedro Sánchez no hará cara a cara televisado con Pablo Casado, el líder del PP y único rival con posibilidad de disputarle, según los sondeos, la presidencia del Gobierno, pero sí participará el próximo día 23 en el debate a cinco propuesto por el grupo Atresmedia y que será moderado por Ana Pastor y Vicente Vallés. Es la decisión del Comité Electoral del PSOE, anunciada este jueves por la mañana, después de varias semanas de suspense.

Los socialistas ya habían dado a entender que Sánchez rechazaría el modelo de encuentro con Casado que Mariano Rajoy sí le concedió a él en 2015, cuando el PSOE sentía el aliento de Podemos en la nuca (aunque no en 2016). Sin embargo, hasta ahora no lo habían hecho oficial. La razón de esta apuesta es puramente estratégica. El partido del Gobierno se sabe beneficiado de que el electorado de derechas no perciba un líder claro y no quiere otorgar a Casado la condición de 'primus inter pares'. Además, cree que ha logrado generar un marco de 'todos contra Sánchez' que favorece la imagen presidenciable y moderada del jefe del Ejecutivo.

Esos mismos argumentos explican que no se cierre la puerta a Vox. La formación de Santiago Abascal no tiene hoy por hoy representación parlamentaria y ese era para algunos argumento suficiente como para dejarla fuera de los debates. Sin embargo, lo mismo podía haberse dicho hace cuatro años de Podemos y Ciudadanos y ya entonces se entendió que la intención de voto declarada en las encuestas y su presencia institucional (en el Parlamento Europeo o en el autonómico) y la presentación de candidaturas en todas el territorio nacional justificaban su incorporación.

El PSOE asume además que Vox -que supera el 10% de voto estimado en muchos sondeos- es un importante catalizador del voto a Sánchez y quiere exprimir al máximo ese filón. El argumento oficial, en todo caso, va por otros derroteros. «El PSOE siempre ha creído que los debates enriquecen la democracia y suponen una oportunidad inmejorable para que la ciudadanía conozca las propuestas de las diferentes fuerzas políticas -dice en un comunicado-. Y, por supuesto, ni el PSOE ni Pedro Sánchez vetan a ningún candidato, por muy lejanas que sus ideas sean de las nuestras».

La justificación para dejar a Casado sin cara a cara también se aleja de lo que en privado, e incluso en público, admiten dirigentes como el secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos, que en varias ocasiones ha defendido su derecho a actuar en este terreno de acuerdo con sus propios intereses electorales. «La democracia es precisamente eso: debatir entre diferentes, entre muy diferentes y contrastar propuestas para España -esgrime el texto-. El debate es más rico cuanto más plural, pues, en ese caso, representa mejor todas las posiciones políticas existentes en nuestro país».

Casado: «Sánchez tiene miedo a debatir conmigo»

El equipo de campaña del PP había reservado un día en el calendario para el 'cara a cara' que Pablo Casado había propuesto a Pedro Sánchez. El debate, sin embargo, no llegará a celebrarse. El presidente de los populares ha censurado la negativa del jefe del Ejecutivo a un enfrentamiento dialéctico entre los dos antes de las elecciones del 28 de abril: «Resulta que tiene miedo a hacerlo conmigo».

Casado ha insistido en que el candidato del PSOE dice no a debatir a solas con quien le «saca 50 escaños» en el Congreso. A su juicio, la resistencia se debe a que no quiere responder a cuestiones programáticas como la agricultura, los autónomos o el crecimiento del desempleo. «Él -le ha reprochado- sólo quiere hablar de lo que le da la gana, de Franco y de no negar los indultos a los separatistas».

El líder de los populares, que centra su mensaje de campaña en los apoyos parlamentarios que Sánchez recibió en el Congreso, ha dado por sentado que el presidente del Gobierno, a quien acusa de «esconder una gran radicalidad», acordará con el independentismo tras los comicios: «Sánchez va a pactar los indultos a cambio de los escaños de los separatistas». Se refiere a indultar a los políticos catalanes juzgados por el proceso secesionista.