Malestar en Podemos por la reunión de Sánchez con Casado y Rivera

Pablo Iglesias y Alberto Garzón, en la manifestación del 1 de mayo. /EP
Pablo Iglesias y Alberto Garzón, en la manifestación del 1 de mayo. / EP

Iglesias solo contempla apoyar a Sánchez dentro de un Gobierno de coalición

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

La llamada a la Moncloa de la próxima semana a Pablo Casado y Albert Rivera ha multiplicado las suspicacias en Unidas Podemos sobre las intenciones de Pedro Sánchez para sacar adelante su investidura. No solo eso, también ha causado que Pablo Iglesias, a priori llamado a ser el socio preferente, sea el cuarto en acudir al palacio presidencial, algo que, no obstante, se justifica en razón al orden de las fuerzas más votados el 28-A.

Pablo Iglesias consideró este miércoles que, frente a los llamamientos de la patronal y del Banco de Santander para que PSOE y Ciudadanos firmen un acuerdo de legislatura, los trabajadores apuestan por un bipartito con ministros socialistas y de Unidas Podemos. Y dejó claro que un Gobierno de izquierda solo puede darse a través de una coalición. Iglesias dejó así abierta la puerta a un voto negativo a la investidura de Sánchez y, en el caso más extremo, una nueva repetición electoral.

En declaraciones a La Sexta poco antes de participar en la manifestación del 1 de mayo en Madrid, el líder de Podemos, que reveló que no ha mantenido ningún contacto con su homólogo socialista desde la noche electoral, apostó por un Gobierno a la valenciana. De hecho, elogió a Ximo Puig por haber avanzado ya su disposición por reeditar el Pacto del Botánico con Compromís y Podemos, por otra parte la única opción que tiene el presidente autonómico para sumar mayoría en Las Cortes Valencianas porque con Ciudadanos no alcanza la mayoría absoluta.

A la espera

«Vamos a esperar a saber de qué habla Sánchez con las derechas», dijo Iglesias, quien insistió en que su mano está tendida para, primero, hablar de un programa de gobierno y, después, de los nombres que lo compondrán. Es la táctica contraria a la que Podemos usó en 2015, cuando su secretario general presentó en una rueda de prensa en el Congreso a sus ministrables mientras el candidato del PSOE se encontraba reunido con el Rey. Irene Montero ya deslizó el martes los nombres del propio Iglesias y de Pablo Echenique, Rafa Mayoral y Yolanda Díaz, como miembros del futuro gabinete, una lista a la que suman la propia portavoz parlamentaria, la juez Victoria Rosell o el general Julio Rodríguez. La coalición izquierdista tampoco oculta su ambición por ocupar altos cargos como secretarías de estado o subsecretarías.

«En España ya no va a haber Gobierno de partido único, lo han dicho los españoles no lo decimos nosotros», insistió Iglesias a un PSOE que, no obstante, está decidido a emprender la aventura en solitario. Unidas Podemos no parece dispuesto a pasar por este aro. «El PSOE no puede pactar las medidas económicas con la derecha y cositas sociales cosméticas con nosotros», zanjó su jefe de filas antes de reclamar a Sánchez que deje la arrogancia a un lado y apueste por la estabilidad.