Las nuevas elecciones no cumplen con la promesa de austeridad

Un hombre carga unas urnas para las próximas elecciones generales./
Un hombre carga unas urnas para las próximas elecciones generales.

El gasto institucional se reducirá de 130 millones a 120 y los partidos gastarán ahora 56 millones en lugar de los 66 de diciembre. Apenas un 10% de ahorro

ÁLVARO SOTOMadrid

Pactar un gobierno tras el 20-D resultó un reto imposible para los partidos políticos, pero las perspectivas eran mejores a la hora de buscar otros acuerdos más pequeños, como una reducción del gasto para las siguientes elecciones. Ni por esas lo lograron. "Es un fracaso en toda regla", se sinceró el secretario de Organización de UPN, Javier Esparza, que intentó promover unas elecciones más baratas para el bolsillo de los ciudadanos. Pero Esparza tuvo que reconocer la realidad: "Es triste decir que no haya acuerdo ni para esto". Pese a que hubo más de una reunión, y sobre todo, pese a que se trataba de una demanda unánime en la calle, los partidos han sido incapaces de pactar una reducción general de los gastos de cara a la campaña del 26-J y solo se han comprometido a gastar menos que en la campaña del 20-D. Aunque todavía las cifras no están cerradas, si la campaña del 20-D, entre gastos institucionales y gastos de los partidos, costó unos 196 millones (130 de gasto institucionales y 66 de los partidos), en esta ocasión el gasto total se aproximará a los 176 millones (120 millones de gasto institucional y 56 por parte de los partidos).

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Buzoneo Los partidos gastan 30 millones en enviar las papeletas a las casas
Jornada electoral. Requiere una inversión institucional para urnas, logística, recuento o seguridad de 120 millones .

Pero en concreto, ¿cómo se traduce esta supuesta austeridad de los partidos en cifras? En el 20-D el Estado tuvo que hacerse cargo de 36 millones de gastos de campaña y de otros 30 millones por el envío de papeletas y programas a los domicilios (66 en total); esta vez el desembolso general puede ser de 28 millones de gastos de campaña (ocho de ahorro) y de otros 28 de buzoneo (56).

Las formaciones solo han acordado que prescindirán de la publicidad exterior. Pero este recorte supondrá un ahorro limitado, ya que el 20-D la cifra dedicada a vallas, banderas y carteles apenas representó el 16% (6 millones) de los 36 millones globales.

Gastos por partidos

Por partidos, el PP invirtió en diciembre 18 millones entre gastos generales y buzoneo: ahora pretende bajar a 14, con una reducción del 30% en el primer campo y del 7% en el segundo. El PSOE, por su parte, bajará de los 13,5 a los 9,5 millones: también el 30% en gastos generales y algo más, el 15%, en buzoneo; Ciudadanos pasará de 6,4 a 5,4 millones, con el 10-15% de recorte general y el 15% en buzoneo. Podemos, a su vez, gastó 4,3 millones de euros (incluidas las confluencias y el mailing), pero sin concretar en cuánto se traducirá el ahorro al que se comprometieron los partidos en la reunión de los grupos. Convergencia y UPN reducirán sus gastos el 30% y el PNV y ERC también se han comprometido a reducir su inversión, aunque sin dar más detalles.

La falta de acuerdo para reducir gastos vino precedida por diferentes propuestas. Ciudadanos y Podemos, con el apoyo de IU y Esquerra, querían que la reducción se hiciera sobre el límite máximo que permite la ley, 13 millones por partido (sin buzoneo), de manera que fueran los partidos que más gastan los que más tuvieran que ahorrar. En concreto, su propuesta era que los partidos gastaran como máximo 6,5 millones, con el buzoneo aparte. El PSOE estaba dispuesto a asumir la rebaja, pero los socialistas se toparon con el rechazo de PP, Convergencia y PNV. El planteamiento del PP era un descenso para todos según su gasto real en diciembre y proporcional a los escaños.

Sobre el 'mailing' tampoco hubo acuerdo. Podemos y Ciudadanos plantearon que hubiera un buzoneo único de todas las papeletas, de manera que se pudieran ahorrar, según sus cálculos, unos 25 millones. PP y PSOE coincidieron esta vez en rechazar la propuesta, asegurando que con la legislación actual, sería ilegal.

Inversión institucional

En cualquier caso, los gastos de los partidos no son, obviamente, los únicos; ni siquiera los más importantes. La jornada electoral requiere una inversión institucional para urnas, logística, recuento o seguridad. En las elecciones del 20-D, esta cifra ascendió a 130 millones de euros; ahora, el Gobierno ha decidido que se invertirán 120 millones. La inversión institucional es de lo más variada.

Por ejemplo, el Portal de la Transparencia, para el 20-D, detalla al menos dos desembolsos para el alquiler de las urnas: uno de 112.880 euros y otro de 97.940 euros. En manuales de miembros de mesa e impresos electorales se invirtieron 306.143,82 euros; la adquisición y distribución de diverso material para facilitar el ejercicio del derecho de sufragio activo a los electores ciegos o con discapacidad visual grave representó 113.492 euros... Y así infinidad de partidas hasta completar los 130 millones de euros, que ahora se reducirán mínimamente.

 

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