El último de la fila

«Levanté el brazo a Igea en la derrota... y luego fue la imagen del triunfo»

José Miguel García (izquierda) levanta el brazo de Igea ante el procurador Manuel Mitadiel el pasado 9 de marzo./Leticia Pérez-Ical
José Miguel García (izquierda) levanta el brazo de Igea ante el procurador Manuel Mitadiel el pasado 9 de marzo. / Leticia Pérez-Ical

José Miguel García ocupa el número 15 en la lista de Ciudadanos a las Cortes por Valladolid

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

Hay momentos en los que se necesita un apoyo como el de José Miguel García García, el hombre que cierra la candidatura de Ciudadanos a las Cortes por Valladolid. Este vallisoletano de 37 años estaba junto a Francisco Igea en el Campo Grande de Valladolid a primera hora de la soleaada tarde del pasado 9 de marzo, un sábado amargo para muchos militantes naranjas. Igea convocó a los medios en la Fuente de la Fama para anunciar, bajo la escultura alada con trompeta, que había perdido las primarias frente a Silvia Clemente, la expresidenta de las Cortes, procedente del Partido Popular, y fichada con polémica por la dirección nacional de Ciudadanos, con la bendición del propio presidente nacional.

Igea puso a disposición del líder del partido, Albert Rivera, todos «sus cargos orgánicos» y su futuro político pareció amortizado. En ese ambiente de desánimo, José Miguel García García decidió reconocer la valentía y el esfuerzo de un 'quijote' que había desafiado la decisión de Rivera. Igea pensaba que el fichaje de Clemente rompía con todo lo que pregonaba el partido naranja sobre regeneración y, por lo que parecía ese sábado, su paso al frente había resultado infructuoso.

«Yo fue el que le levantó el brazo a Paco en aquel momento de la derrota», evoca. «Pero a los dos días aquella imagen se convirtió en la foto de la victoria sobrevenida».

En efecto. El resultado de aquella tarde (561 votos para Silvia Clemente; 526 para Igea) encerraba un fraude. Había 82 votos telemáticos falsos que favorecían a la expresidenta de las Cortes. El pucherazo era tan burdo que tres militantes burgaleses no tardaron en detectarlo. Igea amenazó con llevar el asunto a los tribunales, la dirección del partido reaccionó y, a los dos días, Igea fue proclamado ganador de las primarias y candidato de Ciudadanos a la Junta de Castilla y León.

«A mí me gusta mucho festejar las cosas y sentí que, en aquel primer momento, nos habían hurtado la posibilidad de celebrarlo en condiciones. En cualquier caso, lo vivimos muy intensamente. Al final, todo salió bien, así que estamos muy contentos», dice José Miguel García.

A García le apetecía mucho aparecer en la misma candidatura que Francisco Igea a las Cortes regionales, aunque fuera en la última posición. «Quería ir en la lista porque me gusta el candidato, el proyecto y el equipo. Yo mismo me ofrecí. Como me consta que es complicado andar confeccionando las listas, dije que me colocaran el último. Me daba igual. Lo que tenía claro es que quería acompañar a Igea. Sé que resulta difícil ordenar los puestos y me daba igual cerrar la candidatura».

José Miguel García es el secretario de programas de Ciudadanos en Valladolid, mano derecha de Francisco Igea –que ya se encargaba del programa autonómico antes de convertirse en candidato a la Junta– y, como señalan en su partido, un hombre «fundamental» en las primarias que finalmente ganó el médico vallisoletano. Aquel sábado 9 de marzo, allí estaba él con su jersey naranja para levantar el brazo de Igea: «Salí en la foto para mal... Y luego fue para bien».