La banca celebra la solución del Popular y el Ibex-35 cierra plano

Bolsa de Madrid./
Bolsa de Madrid.

El euro espera al Banco Central Europeo perdiendo posiciones, ante la posibilidad de que el BCE rebaje las expectativas de inflación mañana

CRISTINA VALLEJO

En la sesión de la resolución de Popular y su absorción por el Santander a un euro y con una ampliación de capital asociada de 7.000 millones de euros, el Ibex-35 ha cerrado la sesión en positivo, con un descenso mínimo del 0,07%, para dar un último cambio en los 10.871,60 puntos. 

No sólo no ha habido contagio, sino que ha habido celebración en las acciones de algunos bancos. Sobre todo de Bankia, que ha ganado cerca de un 5%, al despejarse el riesgo de que pudiera terminar haciéndose cargo del Popular. Y también de BBVA, que se ha anotado poco más de un 2%, porque también podía ser candidato a hacerse con un banco que, de acuerdo con el BCE, estaba cercano a su quiebra. Otras entidades que también han registrado subidas relevantes han sido CaixaBank y Bankinter. 

Pero también ha habido bancos que han cerrado en rojo. El que sí ha sufrido un impacto negativo importante ha sido Liberbank, que despide el día con un descenso de alrededor de un 7,7%. También han sufrido sus emisiones de bonos subordinados, contagiados porque los tenedores de los del Popular hayan asumido pérdidas en un 100%. En rojo también ha cerrado el Sabadell, que se ha dejado un 2,16%, para convertirse en el peor banco del día. Y el propio Santander, que se dejó un 0,88%, un pequeño recorte, si tenemos en cuenta el anuncio de una ampliación de capital que se calcula podría anunciar con un descuento del 5%. El mercado parece que se ha tomado muy bien que el Santander se vaya a hacer cargo del Popular, aunque sea casi forzadamente. 

El Popular, suspendido desde primera hora de la mañana, desde que se supo que el valor de las acciones quedaba reducido a cero, así como su capital social, será sustituido en el Ibex-35 por Colonial. 

El comportamiento del selectivo español ha estado en línea con el resto de índices europeos, que han cerrado ligeramente en rojo en su inmensa mayoría, aunque con descensos superiores a los que ha sufrido el Ibex-35. El Ftse 100 británico y el PSI-20 de Lisboa fueron los peores, con descensos de alrededor de un 0,60%. El Dax alemán, por su parte, retrocedió un 0,14%. 

Además de con las subidas de gran parte de los bancos, el selectivo español ha contado también con el buen comportamiento de Mapfre y de IAG, que han registrado avances de más de un punto porcentual. 

En negativo, tras el Sabadell, se colocó Inditex, con un descenso del 1,25%. Después se colocó Grifols, también con un recorte de más de un punto porcentual. Entre los peores, también otros grandes valores, como Iberdrola, que se dejó un 0,79%, mientras que Repsol perdió un 0,10% y Telefónica, un 0,05%. 

En el Mercado Continuo, Pescanova fue protagonista en su primera sesión después de cuatro sesiones suspendida. El valor se hundió más de un 95%. 

En el mercado de deuda, vimos subidas generalizadas en las rentabilidades de los bonos, tanto en Estados Unidos como en Europa, en la sesión previa a la reunión ordinaria de política monetaria del Banco Central Europeo. 

En el mercado de divisas, el euro retrocedía cerca de un 0,4%, hasta el nivel de 1,1237 unidades, tras haber atacado en varias ocasiones en la sesión el nivel de 1,1280 unidades en que cerraba la jornada anterior. El mercado está descontando la posibilidad de que el Banco Central Europeo rebaje las expectativas de inflación para la zona euro después de los datos de IPC, a la baja, que hemos conocido. 

En el mercado de materias primas, el barril de Brent, de referencia en Europa, retrocedía un 3,45%, hasta los 48,39 dólares, los niveles más bajos desde principios del mes de mayo, es decir, desde antes de que el precio del crudo comenzara a descontar que habría una prórroga a los recortes de producción decididos por la OPEP. El barril de West Texas, de referencia en Estados Unidos, perdía un 1,14%, hasta los 47,64 dólares. La caída del precio del petróleo obedece al incremento de los inventarios de crudo en Estados Unidos, lo que incrementó el miedo a que la situación de sobreoferta y desequilibrio en el mercado continúe.