Frenazo en las llegadas de turistas en julio, aunque se mantiene el récord

Varios turistas descansan este verano en un 'chiringuito' de Benidorm. / J. J. Monzo
Varios turistas descansan este verano en un 'chiringuito' de Benidorm. / J. J. Monzo

Se debe al descenso en la demanda de alemanes y británicos, más sensibles al precio, si bien el volumen de gasto de los viajeros sigue marcando máximos

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

La 'gallina de los huevos de oro' que había vuelto a ser el sector turístico español confirma mes a mes la desaceleración de la que ya venía advirtiendo su patronal oficiosa, Exceltur, que preveía un verano similar al de 2018, sin grandes alardes estadísticos y bastante dependiente de la demanda nacional. De hecho, por segundo año consecutivo, las llegadas de turistas descendieron en julio (un 1,3% menos interanual hasta 9,9 millones) por la pérdida de demanda de sus dos principales mercados emisores.

Según los datos publicados este lunes por el INE, la llegada de británicos se redujo un 2,2% y la de alemanes otro 3%. En concreto, serían 220.000 visitantes menos de ambos países, pese a lo cual uno de cada tres turistas que vienen a España tiene esa nacionalidad. En realidad, la disminución de demanda se ha acusado en todos los países nórdicos (-12,4%) y también centroeuropeos, con una bajada del 2% entre los viajeros belgas, un 4,8% en los holandeses y un 8,6% para los suizos. Por el contrario, la afluencia de franceses –el tercer gran mercado emisor, con 1,4 millones en julio– creció un 2,3%, la de irlandeses un 6,7%, entre los rusos un 5,2% y en los estadounidenses se disparó casi un 20%.

La ola de calor que volvió a vivir la mayoría de Europa en la segunda quincena de julio –al igual que ocurrió hace un año–, junto a la recuperación creciente de otros destinos competidores del arco mediterráneo como Turquía, Egipto y Túnez, ha hecho que España pierde parte de las preferencias de demanda extranjera que busca un destino de sol y playa, sobre todo entre aquellos clientes más sensibles al precio al ser esos países más competitivos en materia de costes. El miedo a que Alemania entre en recesión técnico y la bajada de la economía británica por temor a un 'brexit' duro también juegan en contra.

Más gasto, pero menos tiempo

Aún así, en el saldo acumulado desde enero España aún mantiene un récord anual en la afluencia de turistas, con 48,06 millones (un 1,9% más). También en el volumen de gasto total se observa otro máximo histórico, con 52.360 millones de euros desembolsados por los viajeros extranjeros, un 3,3% más, e incluso un alza del 2% en julio.

Subió el gasto medio por turista (1.212 euros en julio, un 3,4% más) y también la proporción diaria (160 euros, un 4,9% más). Sin embargo, la estancia media sigue moderándose y ya se encuentra en 7,6 días, lo que según las empresas del sector turístico reflejaría un crecimiento exponencial entre los viajeros de mayor poder adquisitivo aunque en el volumen total todavía sigan siendo menos.