China e India liderarán el relevo a Reino Unido y Alemania en el mercado turístico español

Turistas en una calle de Madrid. /EFE
Turistas en una calle de Madrid. / EFE

Los expertos ven en 2019 un «punto de inflexión» ante la «saturación» de destinos tradicionales y la necesidad de atraer a las economías emergentes

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

El turismo aportó 178.000 millones de euros a la economía española en 2018, lo que representó el . Pese a la competencia creciente, con la recuperación de buena parte de los destinos mediterráneos de África y Oriente Próximo, su negocio creció un 2,4%. Pero, ¿hasta cuando podrá mantener el sector estos incrementos?, ¿la famosa 'gallina de los huevos de oro' para el país puede dejar de poner tantos como durante los últimos años?

Difícil preverlo, sobre todo en un entorno global cambiante y con riesgos internacionales aún sin despejar, como el 'brexit', la guerra comercial entre EE UU y China o una posible crisis económica mundial más acentuada en la zona euro. Lo que ya refleja la estadística es que España empieza a perder turistas en sus dos principales mercados emisores: un 2,2% menos de británicos durante julio y un descenso del 3% entre los alemanes, según los últimos datos publicados por el INE.

En parte era previsible por son dos focos de demanda muy sensibles al precio y que, atraídos por las ofertas de Turquía, Túnez e incluso Egipto, una parte ya ha empezado a cambiar su destino de vacaciones. En concreto, 220.000 personas de ambos países así lo hicieron en julio, si bien un tercio de los turistas que viene a España todavía procede de Reino Unido y Alemania.

Pasa lo mismo con otros mercados europeos emisores de viajeros hacia España, caso de los países nórdicos (-12,4%) y también centroeuropeos, con una bajada del 2% entre belgas, un 4,8% en los holandeses y un 8,6% para los suizos. Por el contrario, la afluencia de franceses –el tercer gran mercado emisor, con 1,4 millones– creció un 2,3%, la de irlandeses un 6,7% y los rusos un 5,2%.

Crecimiento a la baja

En esa coyuntura, la desaceleración del sector turístico español es patente –con un incremento del 1,9% en los siete primeros meses, aunque la previsión es que el ritmo baje en lo que resta de ejercicio– pese a mantenerse en cifras récord (48 millones de visitantes extranjeros recibidos). La explicación, según los responsables del foro internacional Summit Shopping, Tourism & Economy–que se celebrará a principios de octubre en Madrid–, es que además de la recuperación de la demanda nacional, las llegadas de turistas de largo radio siguen en ascenso.

La pega, se quejan, es que no se están aprovechando lo suficiente esas posibilidades de mercado ante la «saturación» de los destinos tradicionales, que ven «un hecho en toda Europa». Las clases medias de las economías emergentes están «en auge», apuntan desde el foro, si bien también de algunos países latinoamericanos y africanos; la clave es aumentar los atractivos para ellos. Este 2019 debería ser «un punto de inflexión» a tal fin, señalan esos expertos, dado que estamos en «un mercado cada vez más globalizado a nivel mundial y con millones de nuevos turistas» por captar.

Los turistas de largo radio (los no europeos) elevaron un 1,1% sus desplazamientos a España en 2018, cinco veces menos que el incremento mundial. Pero su cuota en el mercado nacional es reducida: solo un 15,4% de las llegadas, 12,7 millones frente a 70 millones de viajeros europeos. Las tornas cambian si comparamos sus desembolsos totales: los de largo radio aportan el 27% del gasto turístico (24.279 millones de euros por su parte), diez puntos más que su cuota en número de visitantes, mientras los del Viejo Continente representan el 73%, en este caso casi diez puntos menos que su presencia.

Desde AENA, la compañía semipública (el Estado controla el 51%) que gestiona la red nacional de aeropuertos, se observa que existe aún «un nicho» por cubrir en el caso de los turistas de alto poder adquisitivo, que también se asocian a los de largo radio porque suelen gastar más por día. «Supone una gran oportunidad de negocio», apuntan, y por eso se han reforzado los aeródromos de Madrid-Barajas, líder europeo en las conexiones con Latinoamérica (25% de cuota) y con importancia en alza hacia Asia, y Barcelona-El Prat, que ha elevado su conectividad con Norteamérica.

Ambos aeropuertos son la puerta de entrada para los tres mercados no europeos que más crecieron, en número de turistas llegados a España, en 2018: China (649.032 visitantes) un 26% más, Japón (550.681) otro 23,8% más, y EE UU (2.950.000) un 11,8% más. Y si atendemos a los datos del primer semestre de 2019, los viajeros nipones han acelerado sus viajes al país un 28,8% más que hace un año y desde Arabia Saudí los han elevado un 26,9%, aunque la mayor alza es de Corea del Sur (32,4%).

Desde India han aumentado otro 23,7% y, según la Academia de Turismo de China y la consultora Colliers, junto a los viajeros chinos aportarán 400.000 millones de dólares del gasto turístico mundial en 2020. Para ese año los viajes internacionales de los primeros se habrán duplicado con creces (122% más), mientras que los de los segundos –que lideran el turismo de compras– subirán un 33%.

Cambio de modelo y evitar la turismofobia

A principios de octubre (los días 7 y 8) medio de centenar de especialistas y representantes de organismos vinculados al sector turístico debatirán en Madrid sobre la «necesaria transición» del modelo actual, aún basado en buena medida en la oferta tradicional de sol y playa –si bien con instalaciones que se han tratado de remozar en los últimos años–, hacia otro más sostenible y «orientado hacia las personas». Es el planteamiento que realizan los responsables del foro Summit Shopping, Tourism & Economy, que celebrará en Madrid su quinta edición anual.

Apoyado por grandes compañías como CaixaBank, Samsung, Renfe, AENA e Iberia, entre otras, el evento pretende a través de diferentes conferencias y mesas redondas ofrecer posibles soluciones para «adaptarse al nuevo mercado mundial». Yéste, según los organizadores, está «caracterizado por la globalización, el impacto de la tecnología –que cada vez aproxima más los destinos– y la sostenibilidad medioambiental», sin olvidar la «influencia de la percepción u opinión de la ciudadanía local» respecto a la llegada de visitantes extranjeros.

La turismofobia es una realidad en distintas localidades y barrios de grandes capitales. Por eso los responsables del foro, «el único internacional que analiza e impulsa la captación de turistas de calidad y de compras» –destacan–, buscan una perspectiva transversal con la participación de distintos sectores, desde el comercio a la movilidad, pasando por las finanzas, la tecnología o las infraestructuras.

En el foro intervendrán también representantes del Gobierno, así como los embajadores en España de China, Corea del Sur e India.