La banca tapa con comisiones el agujero de su negocio financiero

Varios clientes hacen cola para ser atendidos en una entidad bancaria./GUILLERMO CARRIÓN
Varios clientes hacen cola para ser atendidos en una entidad bancaria. / GUILLERMO CARRIÓN

Los ingresos que aportan los pagos por servicios crecen el 7,8% entre los bancos, el 6% en las cooperativas y el 12% en las antiguas cajas

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAVALLADOLID

De un tiempo a esta parte, se han hecho tan populares como odiadas comisiones como las de ‘concepto de la transferencia’, la de ‘sacar dinero en efectivo del cajero’ o la de ‘ingreso en una cuenta de la que no se es titular’. Pero hay muchas más. Lejos quedan los tiempos en que apenas existían una de apertura, otra de mantenimiento y una más de descubierto. Con el objeto de compensar otras mermas, las entidades financieras se han puesto manos a la obra para demostrar que las comisiones pueden ser tan imaginativas como lucrativas. Ahí están la de conformidad, la de consultas en cajeros, la comisión por transferencia con datos incorrectos o incompletos, o la que se cobra por recibir el extracto en papel. Así hasta 36 comisiones diferentes, según el listado aportado por el Banco de España. Entre todas, generan unos ingresos superiores al beneficio neto de las entidades.

De modo que desde que escribir ‘Inscripción de Jaimito en el campamento’ puede elevar tres euros el coste de la transferencia, muchas de estas acaban realizándose con el concepto en blanco. Pero, ojo, porque dejar de hacer gasto tampoco garantiza estar a cubierto de estos cobros. Ahí está la comisión por no realizar un mínimo de movimientos al mes con las tarjetas de débito o crédito.

Al informar de los resultados durante el primer semestre de 2017, la patronal de la gran banca (AEB) señalaba que sus buenos resultados se explicaban, «fundamentalmente, por el buen comportamiento de los epígrafes más recurrentes de la cuenta de pérdidas y ganancias: el margen de intereses y los ingresos netos por comisiones, que han permitido compensar los menores resultados de operaciones financieras y el incremento del gasto por impuestos».

El resultado atribuido de los grandes grupos bancarios españoles durante los nueve primeros meses de 2017 se situó en 10.168 millones de euros, con un incremento del 12,4% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Los ingresos netos por comisiones ascendieron a 14.322 millones, el 7,8% más que un año antes.

Adicae ve necesaria una regulación que frene «cobros desproporcionados en servicios que no tienen coste para el banco»

Las antiguas cajas, aún agrupadas en la CECA, obtuvieron un resultado de 2.741 millones en los nueve primeros meses de 2017, el 2,7% más que en el mismo periodo de 2016, mientras sus comisiones les proporcionaron 3.708 millones. La asociación se felicita «por la favorable evolución de las comisiones netas que llegan a alcanzar un crecimiento del 12% en el periodo, con origen tanto en la comercialización y gestión de productos fuera de balance como en la provisión de servicios de pago y otros».

El sector de las cooperativas de crédito, asociado en la UNACC, registró hasta septiembre un beneficio conjunto de 391,6 millones, apoyado también en los 619,7 millones que proporcionaron las comisiones (+6,2%).

«Los bancos tienen total impunidad a la hora de establecer comisiones –señalan desde la asociación de usuarios de banca Adicae–. La regulación no les obliga a supeditarlas a ningún reglamento del Banco de España, sino que el único requerimiento es la comunicación con carácter voluntario de las tarifas que aplican. Este contexto de total libertad ha llevado en los últimos años a que las entidades se aprovechen del cobro de comisiones para, bien sanear sus deudas, o bien aumentar su riqueza».

Tarjetas ‘gratuitas’

La asociación no duda en calificar de «abuso» algunas de las comisiones creadas por las entidades. «Sacar dinero en efectivo del cajero puede superar el euro de cobro adicional gracias a entidades como La Caixa, Santander o BBVA, situación llevada por esta organización ante el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores». Otras comisiones desproporcionadas son las de cobro por apunte, por las que se hace un cargo de hasta 0,60 euros por realizar cualquier movimiento en la cuenta. En otras ocasiones se cobra por liquidación de intereses y gastos, o por el mantenimiento de cuentas abiertas por el cliente por obligación de la entidad», añaden desde Adicae, para quienes existen otras que consideran «vergonzosas», como las relacionadas con la gestión de cuentas bancarias de personas fallecidas.

Práctica habitual y creciente entre la banca es la de multiplicar los requisitos y elevar el nivel de la vinculación exigida para evitar el pago de comisiones. También es frecuente el ofrecimiento de «tarjetas gratuitas» a los clientes. Pero en más de la mitad de los casos la gratuidad dura el primer año y a continuación hay que abonar una cuota que puede superar los 40 euros anuales. Desde la asociación de usuarios recuerdan que recientemente, la entidad vasca Kutxabank fue condenada a eliminar los dos euros que tenía que pagar el cliente que quisiese ingresar dinero en una cuenta de la que no fuese titular. «Esta situación, al igual que otras de las descritas, incumple la protección al consumidor ya que son contrarias a la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios», valoran. Según el Banco de España, en 2016, los españoles presentaron 14.462 reclamaciones en el departamento que vigila la conducta de las entidades, lo que supone un descenso del 28,6%. Una vez pasada la marejada de expedientes por las cláusulas suelo, el resultado continúa la tendencia descendente iniciada en 2014 y sitúa su nivel en cifras similares a las de 2012. Del total de resoluciones emitidas (8.042), estuvieron relacionadas con las tarjetas de débito o crédito 1.472 y de estas, una de cada cinco tuvieron que ver con las comisiones;mientras que también fue así en una de cada cuatro de las 292 resoluciones emitidas sobre transferencias.

Los castellanos y leoneses presentaron 691 reclamaciones ante el servicio del Banco de España, el 4,8% del total nacional, y una cantidad que representa 12,4 por cada mil millones de euros de actividad financiera (12 de media en el país). También suponen 32 por cada 100.000 habitantes mayores de 16 años, por debajo de las 37 del conjunto de España.

El 45% han aumentado en diez años las comisiones por números rojos, hasta los 49,95 euros de la actualidad, según kelisto.es

Por otro lado, el coste mínimo que un consumidor tiene que afrontar por estar en números rojos se ha disparado el 45,3% en la última década, al pasar de los 34,36 euros que se abonaban de media en 2007 a los 49,95 euros que se pagan en la actualidad, según un análisis de la web de ahorro kelisto.es. Hace 10 años eran el 6,1% los hogares que habían tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda, como la hipoteca, el alquiler o los recibos del gas o la comunidad. Hoy en día, esa tasa se sitúa en el 9,8%.

«A día de hoy, un consumidor que se encuentre en números rojos tendrá que desembolsar un mínimo de 49,95 euros, sea cual sea el saldo negativo de su cuenta. Esta cifra es el resultado de sumar dos cargos: la notificación por descubierto (un importe fijo en euros que los bancos cobran por avisar a sus clientes del descubierto, y que se sitúa en 34,35 euros de media) y la comisión sobre el saldo deudor, un porcentaje que se aplica sobre la mayor cantidad que el consumidor haya tenido en negativo. Esta tasa está en el 4,35% de media, pero con un mínimo de 15,50 euros», explican desde kelisto.

«Obligan a personas de noventa años a contratar productos que no necesitan»

Cumplidos los 89 años, «toda la vida como cliente» de Caja España primero, de Banco Ceiss después y de EspañaDuero en la actualidad, la madre de Genaro Martín recibió hace unos meses una notificación de la entidad, ahora filial de Unicaja Banco. «Le informaban de que tendría que pagar una nueva comisión de mantenimiento de su cuenta, de seis euros al trimestre, que podía evitar si contrataba una tarjeta de crédito y abonaba con ella dos compras cada mes». Residente en San Miguel de la Ribera, un pueblo zamorano de trescientos vecinos, en realidad no tenía demasiadas posibilidades de utilizar el dinero de plástico en ningún establecimiento de la zona, mientras que las compras por Internet no se encuentran entre sus aficiones. «Ysi coges la tarjeta pero no la utilizas tiene una comisión de 22 euros», añade Martín.

«Escribimos a la dirección de la entidad para exponer el caso y nos respondieron diciendo que son las normas y que teníamos que aceptarlas –explica–, así que nos dirigimos a la sucursal (la central de la provincia, ya que el municipio está atendido por un autobús bancario que pasa una vez al mes) y la solución que nos dieron fue que llamásemos por teléfono cada tres meses, cuando nos cargasen la comisión de marras, para solicitar su devolución. Y así estamos, vigilando el cargo... y el saldo porque si baja de seis mil hay otra comisión de 10 euros».

Para Genaro, «se trata de unas condiciones un tanto abusivas» que se combinan con «un comportamiento vergonzoso». «Estamos hablando de personas mayores que después de años de fidelidad a la entidad, ahora se encuentran con unas nuevas exigencias y un trato ‘según las normas’ que encuentro que está fuera de lugar y debería ser más liviano». La posibilidad de cambiar de banco para las personas de la tercera edad que, además, viven en el medio rural no es precisamente fácil. Como señala Martín, «están atados». «Después de lo que sabemos que han hecho con las cajas y ante el caso de una mujer mayor que tiene todos los ahorros de su vida en esa cuenta, ¿merece que le digan que es una cliente más?».

A estos casi 50 euros habría que sumar un tercer gasto: los intereses de demora, un porcentaje que se aplica sobre los llamados ‘números deudores’, que se calculan multiplicando el saldo negativo por el número de días que se mantenga dicho saldo. Este porcentaje se sitúa en el 7,44% y, según establece la ley, la suma de este cargo y de la comisión sobre el saldo deudor nunca debería generar un coste que supere en 2,5 veces el interés legal del dinero.

Los gastos a los que tiene que hacer frente el consumidor varían mucho de una entidad a otra. A día de hoy, según el estudio de la web de ahorro, la entidad más cara es Liberbank, que aplica unos costes mínimos (notificación por descubierto más importe mínimo de la comisión sobre el saldo deudor) de 75 euros, el 50% más que la media del sector.

Para Adicae resulta «estrictamente necesaria una regulación que frene los cobros de comisiones desproporcionadas que, en algunos casos, se emiten a cambio de servicios que no suponen costes para el banco». Proponen también «establecer un control para evitar que las entidades pacten subidas de comisiones, y enmascaren con ellas su mala situación financiera» porque «solo así se evitará que la banca siga ahogando al usuario, y que continúe la tendencia de establecer comisiones para cualquier tipo de movimiento bancario». El contexto tecnológico actual, sostienen, permite la gestión en línea de los movimientos bancarios, algo que ahorra grandes cantidades de dinero a los bancos.

 

Fotos

Vídeos