Más de la mitad de los autónomos trabaja al menos diez horas al día

Lorenzo Amor, presidente de ATA. /Efe
Lorenzo Amor, presidente de ATA. / Efe

Un 76% no se coge ningún día de baja al año y tres de cada cuatro disfruta de menos de 20 días de vacaciones

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

La nueva ley de control horario no afecta a los autónomos. Y menos mal, pues en su inmensa mayoría realizan jornadas superiores a las ocho horas reglamentarias. Es más, prácticamente ocho de cada diez trabajan nueve horas al día o más e incumplen, por tanto, el límite establecido en el Estatuto de los Trabajadores, que fija en 1.826 el máximo de horas que se pueden trabajar en un año, según se desprende de un informe que hoy ha presentado la asociación ATA.

De hecho, más de uno de cada cuatro emprendedores (un 28% de un colectivo formado por más de 3,2 millones de personas) asegura que pasa la mitad de su día trabajando y que su jornada laboral es de 11 horas o más, al tiempo que para otro 29% su jornada no baja ningún día de las 10 horas diarias y un 21% dedica nueve horas a su negocio. Así, tan solo el 15% de los autónomos cuenta con una jornada laboral normal, acorde a la legislación: unas 8 horas al día, mientras que casi seis de cada diez supera las diez horas diarias.

«Los autónomos trabajan de media dos jornadas más a la semana que los asalariados», resumió Lorenzo Amor, presidente de ATA, que bromeó con que «no son súper héroes, pero a veces lo parecen».

Si se tiene en cuenta el cómputo semanal, la mitad de los autónomos dedica a su negocio entre 45 y 55 horas y otro 30%, entre 55 y 65 horas; es decir, ocho de cada diez autónomos trabajan más de 45 horas a la semana. A su vez, un 18% de los autónomos destina a su empresa entre 35 y 45 horas semanales, mientras que un 1% no llega a las 35 horas y otro 1% supera las 65 horas a la semana.

Además de estas largas jornadas, el nivel de desconexión que tienen de su trabajo es mínimo, puesto que uno de cada cinco trabaja todos los días de la semana y no se cogen ni un solo día para su descanso personal. De igual manera, su grado de implicación es tal, que el 73% -esto es, tres de cada cuatro- disfruta de menos de 20 días de vacaciones al año y solo un 5% se coge más de 30 días de descanso.

Y ni siquiera se dan una tregua en la enfermedad, puesto que un 76% no se ha cogido una baja laboral ni ha dejado de trabajar ni un solo día en el último año, aunque eso no significa que tengan una salud de hierro, sino que muchos se ven obligados a acudir al trabajo enfermos. «Cuando un autónomo se da de baja es porque realmente está mal y no puede hacerse cargo de su negocio», explicó Amor, que dijo que por eso la cifra de autónomos de baja por enfermedad es muy inferior a la de los trabajadores por cuenta ajena pero los días de media de las bajas son mucho más largos: 92 días de media frente a los 39 de los asalariados.

Medidas para conciliar

El excesivo tiempo que dedican al negocio hace que la conciliación sea una tarea pendiente para los autónomos, ya que un 80% de los encuestados dice tener dificultades para compaginar su vida profesional con la familiar. Por eso, el presidente de ATA pidió a la Administración que apoye a este colectivo con una serie de medidas encaminadas a facilitarles la conciliación, tales como ampliar de 12 a 24 meses la tarifa plana para las mujeres que se reincorporen tras la maternidad, crear incentivos para la contratación de autónomos que tienen a su cuidado un hijo menor de 3 años o un dependiente, así como dar ayudas para la guardería.