Rugby

Las chicas del Salvador ya son de División de Honor

Las chicas del Salvador ya son de División de Honor

Las 'chamichicas' superan a Les Abelles y ascienden al cuarto intento a la máxima categoría del rygby nacional

ENROQUE BALLESTEROS. OPTAMadrid

El Salvador tendrá equipo la temporada que viene en la División de Honor femenina al vencer por 24-20 a Les Abelles en el duelo de invictas. De esta manera, y tras tres finales perdidas, las «blanco y negro» consuman su objetivo y ya le están buscando Condesa al Conde. Las tablas y experiencia de las pupilas de Álvaro Rojo arrasaron sobre el Juan Pablo II de Madrid y solo un agónico sufrimiento final privó de un monólogo de principio a fin de las castellanas.

24 El Salvador

Martos, Ocariz, Raquel García, Moir, Vega, Sierra, Suazo, Martí, Muñoz, Castro, Noelia García, Carmona, Carmen Pérez, Ibañez y Piquero. También: Carreño, Mancebo y Olías.

20 Les Abelles

Michaud, Noguera, Úbeda, Latre, Ferrus, Mª José Pérez, Cristina García, Abril, Gloria Pérez, Ferrando, Rojas, Ramírez, Benlliure, Abellán y Margarita Pérez. También: Cloquell, Albiol, López y Cifuentes.

Anotación
7-0, m.15: Ensayo de Piquero transformado por Carmona. 7-5, m.22: Ensayo de Rojas. 12-5, m.25: Martí. 19-5, m.36: Ensayo de Carmen Pérez transformado por Carmona. 24-5, m.47: Ensayo de Noelia García. 24-10, m.52: Ensayo de Abellán. 24-15, m.76: Ensayo de Abril. 24-20, m.84: Ensayo de Noguera.
Árbitro
Pedro José Pérez. Amarilla a la visitante Benlliure y a la local Sierra.
Incidencias
Campo de Rugby de Hortaleza. 600 espectadores, unos 500 llegados desde Valladolid.

La final quedó muy encarrilada en la primera mitad. Cuando, tras el pequeño dominio inicial valenciano, Carmen Carmona salió de la cueva con el oval en mano, ni William Wallace se hubiera imaginado el grito de guerra que el medio millar de chamizos presentes dispensó a su tropa. Fue el símbolo que El Salvador no vino a jugar a Madrid, sino a ganar. Y Les Abelles aguantó el tipo en el primer cuarto de hora, tiempo donde se iba de melé en melé. Primero en zona de presión castellana, y después en la mediterránea.

A partir de aquí, arrebato. Una internada por la derecha de Noelia García fue el punto de inflexión para que Maica entrara siempre como un tren de mercancías, para que Raquel García y Elisa Castro fueran un muro para el pase de mano abejorro, o para que Clara Piquero, descomunal, sorprendiese una y otra vez desde atrás. Fue así como se abrió la lata. Una alfombra roja que se convirtió en ensayo con transformación de Carmona, que se erigió como lideresa. Tras el 7-0, las vallisoletanas fueron a por el ascenso y siguieron metiendo a su rival en su campo, y ni tan siquiera el try recibido tras reunión las amilanó. Se sobrepusieron de inmediato con una Maica que pudo con todo para reestablecer los siete de diferencia. Las chamichicas siguieron forzando melés bajo palos, con Chupe perdonando cuando se le escapó el cuero en línea de ensayo a la media hora y con una Carmona que no había fallera mayor que se le resistiese por el centro. De esta manera habilitó a Carmen Pérez que, con facilidad, depósito el 19-5 en el 35 gracias a la ejecución posterior de la 12. La euforia estaba desatada en la expedición pucelana.

Los siguientes minutos tuvieron nombre propio en Clara Piquero. La 15 realizó un placaje bestial antes del descanso que evitó una anotación psicológica que podría haber alentado a Les Abelles, justo antes de la amarilla a Benlliure. Y después del mismo en una carrera primorosa por banda derecha que, zafándose de dos contrarias, le sirvió en bandeja el ensayo a Noelia García. Corría el minuto 47 y nos íbamos al 24-5.

La escandalosa bronca de Guillermo Ahuir al descanso a las jugadoras abejorros no tuvo e efecto requerido en primera instancia. «¡¡A hostias, a hostias!!» las despachó en un par de minutos antes de devolverlas al césped. Ya no hacía falta. Esa lección de intensidad la dio El Salvador que ni se descompuso cuando Margarita Pérez devolvió la distancia de 14 con media hora por delante (24-10). A partir de entonces, fricción y el pertinente sufrimiento por dos ensayos, sin transformación, de Les Abelles se apoderaron de la final y Hortaleza se bañó de fiesta chamiza, la que después tuvo que aguantar el conde Ansurez que, a partir de la temporada que viene disfrutará en la élite de la paridad entre chamizos y chamichicas.

El presidente de El Salvador mostraba su alegría por el ascenso nada más finalizar la final: «La verdad es que es una cosa muy importante pata el club, no solo para ellas, es un grupo espectacular, han luchado mucho y trabajado para conseguir esto, es muy importante para el club. Un homenaje para todas estas chicas, desde que empezaron hasta hoy, todas las que han pasado. Para el rugby de Valladolid y Castilla y León es un hito. Las tres últimas finales en la primera llegábamos muy justo, en la segunda un poco más, en la tercera un poco más, y al final el trabajo da sus frutos. Estoy muy contento».