El motocross segoviano abre gas

Una de las mangas del Trofeo Ciudad de Segovia, en el circuito de La Piedad. /Antonio Tanarro
Una de las mangas del Trofeo Ciudad de Segovia, en el circuito de La Piedad. / Antonio Tanarro

Eduardo Esteban se exhibe en el circuito de La Piedad y el club local dibuja un futuro optimista

Luis Javier González
LUIS JAVIER GONZÁLEZSegovia

El Club Deportivo Altos de la Piedad tiene ante sí una labor pedagógica para explicar que los beneficios del motocross superan con creces a los riesgos. «Casi todos los deportes tienen riesgo. Te puedes romper un hueso, lo que yo llamo chapa y pintura, pero la velocidad no es muy alta [los pequeños no pasan de los 70 kilómetros por hora] y van muy protegidos», explica el presidente del club, Carlos García Palmo, que subraya las bondades de un deporte que ayuda al equilibrio o a focalizar. La entidad, que celebró ayer el Trofeo Ciudad de Segovia en el tradicional circuito de La Piedad, sonríe al futuro. Entre adultos (35) y menores (20) participaron un total de 55 pilotos.

«Es el deporte más duro que he practicado. Cuando te pega el bajón en una media maratón, lo único que tienes que hacer es poner una pierna detrás de otra. La cabeza deja de pensar, pero los pies van. Aquí no puedes dejar de pensar porque sales de la curva, viene un salto, tienes que ir por el sitio correcto y abrir el gas en el momento justo para elevarte y caer en el sitio correcto», explica García Palmo, que habla de una «exigencia física brutal» y de mangas con 180 pulsaciones de media. «No estás parado en ningún momento. Siempre estás levantando o sentándote, trabajas brazos, piernas... hasta las pestañas».

Los organizadores del trofeo se muestran satisfechos con la afluencia de público –calculan que entre unas 1.000 o 1.500 personas– pero lamentan la circunstancia de años anteriores: que coincida con otras actividades como la paella de fiestas o la Vuelta a Segovia. El club se muestra satisfecho del evento, recuperado años atrás. «Para nosotros es muchísimo trabajo, pero nos estamos consolidando. Creemos que en cuanto a público hay más afición de la que ha venido, pero al haber muchos más eventos nos hemos quedado un pelín cortos. Sobre todo, los pequeñajos han salido encantados». El club, con 38 socios, va a más. «Vamos avanzando, la gente ya sabe que tenemos el club. Además de entrenar, que es lo que habitualmente hacemos, se plantea salir a competir. Yo entre ellos, aunque no tenga edad [53 años]», sonríe.

El trofeo incluyo cuatro categorías; dos de adultos y dos de menores. En adultos, la categoría 'open' estaba abierta a cualquier piloto con licencia federativa, junto a otra aficionada, con pilotos que han obtenido la licencia pero no han puntuado en campeonatos mayores. Montaron motos desde los 125 a los 450 centímetros cúbicos. Para los pilotos de Castilla y León, tanto adultos como menores, el evento era puntuable para el Trofeo Mix Interprovincial organizado por la federación regional. Para los pequeños, además, era el campeonato madrileño alevín. Estos han tenido dos mangas; una de 50cc automática y otra de 65cc con cambios. Los alevines oscilan entre los seis y los 11 años; después, pasan a la categoría cadete.

El piloto segoviano Eduardo Esteban, campeón de Castilla y León, hizo bueno el pronóstico y se impuso con suficiencia en las dos mangas. Sergio Ballesteros, otro miembro del club segoviano, quedó en segunda posición, por delante del abulense Diego Crespo, tercero. Las perspectivas son buenas para los segovianos con un Eduardo Esteban con vistas de competir el próximo año en el Campeonato de España y aspiraciones a un puesto de entidad. Ballesteros está entre los diez mejores de Castilla y León y hay varios pilotos con buenas maneras. En la categoría de aficionados, se impuso Alejandro Brando, por delante de Óscar de Pedro y y otro piloto del club, el cuellarano Lucas Tejo Herguedas. En la categoría alevín, se impusieron una de las grandes promesas para el futuro, Hugo Herranz Rubio (en 65cc), y Francisco Javier Torrejón Martín (50cc).