Halterofilia | Mundial

Lydia Valentín engrandece su leyenda

Lydia Valentín compite en los Mundiales de halterofilia. /Josezf Szaka (Efe)
Lydia Valentín compite en los Mundiales de halterofilia. / Josezf Szaka (Efe)

La española logra la medalla de oro en arrancada y en el total olímpico en la categoría de 81 kilos y se cuelga además el bronce en dos tiempos en Asjabad (Turkmenistán)

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Lydia Valentín volvió a engrandecer su leyenda. Pese a llevar días tocada físicamente por unas molestias que le impidieron bajar de peso para competir en su habitual categoría y tener que hacerlo en la de 81 kilos, la halterófila leonesa reinó este jueves en Asjabad (Turkmenistán), donde se colgó la medalla de oro en arrancada y en el total olímpico, a lo que sumó un bronce en dos tiempos. Una jornada redonda para la ponferradina, que agregó sus tres preseas al bronce que se enfundó el pasado viernes Josué Brachi en la modalidad de arrancada en la categoría de hasta 55 kilos.

Tricampeona mundial el año pasado en Anaheim (Estados Unidos) en la categoría de 75 kilos (arrancada, dos tiempos y total), Lydia Valentín ratificó su condición de favorita pese a las lógicas dificultades que acarreaba desenvolverse en una categoría a la que no está acostumbrada.

Pertrechada con su faja de Hello Kitty y adornada con una cita con la bandera de España, Valentín fue osada desde el inicio. Pidió comenzar en arrancada con 105 kilos, el mismo peso que reclamó la armenia Hakobyant, aunque luego ésta se desdeciría y reclamaría uno menos. Ninguna otra finalista se atrevió a tanto como la española de partida. Mientras se preparaba para el envite, el seleccionador español, Matías Fernández, jugaba con los nervios de sus rivales, reclamando que cargasen finalmente 108 kilos. Demoraba su irrupción en la prueba mientras sus contrincantes agotaban sus intentos.

Cuando saltó a la tarima, alzó sin problemas los 108 a la primera. La bielorrusa Naumava, que acabaría ocupando el segundo peldaño en el podio tras computar 245 kilogramos en el total, se quedaría en esos 108 en el tercer intento. El bronce ya estaba en su mano, como mínimo. Se aseguró luego la plata cuando la coreana Mom falló en su tercer intento de alzar los 108 kilos, lastrada por un problema en la rodilla. Pero Lydia Valentín quería el oro. Demandó los 110 kilos, que levantó a la segunda intentona, y luego 113, que le bastarían para doblegar a la kazaja Raushan Meshitkhanova, que competía en el grupo B, y a la bielorrusa Darya Naumava. Por tres veces había pulverizado el récord de España. Certificado el oro, dibujó con las manos su celebérimo corazón y a por el siguiente.

El camino en dos tiempos no sería tan apacible. Levantó con facilidad los 130 kilos, pero falló en la segunda fase de la levantada en su primer intento con 136. La esperanza de reeditar los tres oros logrados en Anaheim se difuminaba, pero aún quedaba el título en el total para desquitarse. Naumava, con 137 kilos, se colgaría el oro en dos tiempos, mientras que la ecuatoriana Tamara Yajaira Salazar, también con 137, se conformaría con la plata. Para Valentín sería el oro en el total con 249, cuatro kilos más que Naumava, que sumó los 137 en dos tiempos a los 108 que levantó en arrancada en su camino hacia el segundo escalón en el podio. Salazar se llevaría el bronce con 105 en arrancada y 137 en dos tiempos, con un total de 242 kilos.

Un palmarés envidiable

Cuatro veces campeona de Europa, medallista de plata en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, de oro en los de Londres 2012 y bronce en los de Río 2016, la halterófila de Ponferrada puede presumir ya de ser bicampeona mundial tras subir a lo más alto en dos categorías distintas, en 75 kilos en Anaheim y en 81 en Asjabad.

«Estoy muy contenta con este oro en total olímpico porque venía con grandes molestias en el hombro y he estado aproximadamente quince días bastante dolorida, pero quería competir y verme en esas situaciones. Sabía que iba a ser complicado, pero he conseguido ganar y estoy superfeliz. Ahora, a disfrutarlo», señaló la leonesa en declaraciones efectuadas a LaLiga4Sports una vez completada la gesta.

La haltera reconoció que tuvo problemas en dos tiempos, por lo que fue «a asegurar» en su primer intento con 130 kilos de cara al total olímpico. «Así, después podríamos poner lo que quisiera porque era lo más inteligente con el oro», indicó. «Luego, con 136 kilos, fallé en el tirón que era donde más me molestaba el hombro, y mi entrenador me dijo que si quería algo le tenía que dar. Fui con todo en el tercero y ahora ya tengo tiempo para recuperarme», completó la española, que agradeció a los médicos, a los fisioterapeutas y a su entrenador una labor sin la cual no habría podido triunfar.

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