Julio César encuentra la tecla del Palencia Cristo

La plantilla celebra el segundo gol de Dani Burgos. /Marta Moras
La plantilla celebra el segundo gol de Dani Burgos. / Marta Moras

Los morados ofrecen su mejor versión durante ochenta minutos y sufre en el tramo final del encuentro

Álvaro Muñoz
ÁLVARO MUÑOZPalencia

En pocas semanas de trabajo con el Palencia Cristo, su nuevo entrenador Julio César ha encontrado la tecla. Mucho ha cambiado la imagen desde que el técnico brasileño se hiciera cargo del equipo a principios del mes de enero, a pesar de que hace quince días la Arandina arrebatase a los morados la opción de sumar. En ese encuentro ya se vio la filosofía de juego del nuevo Palencia Cristo, que se ratificó ayer con el serio encuentro de los morados contra una La Bañeza mermada por las lesiones y las bajas.

2 Palencia Cristo

Adri Muñoz, Dani Burgos, Pablo, Ramón, Kaka, Blanco, Alvarito (Kone, min. 46), Abajo, Garre (Zubi, min. 72), Adri Pérez y Kike.

1 La Bañeza

Kuni, Sergi, Dani, Fidalgo, Hugo, Roberto, Jair, Mateo, Pablo Martínez, Adrián y Ricardo (Javier, min. 78).

1-0
Garre (min. 36).
2-0
Dani Burgos (min. 46).
2-1
Fidalgo (min. 79),

En tan solo un mes, Julio César ha encontrado la tecla y para tal fin ha tenido que tocar varios palos, impensables hace unos meses. El equipo necesitaba una revolución y el entrenador brasileño la ha liderado con el espíritu que ofrecía cada vez que salía al campo. Ha fulminado de la titularidad a pesos pesados del equipo como Viti y Zubi y ha ofrecido la alternativa a jugadores como Pablo, Garre o Kike (ayer también se la ofreció a Miguel Blanco) y todos ellos han aprovechado su oportunidad. Garre se ha erigido como el referente anotador, Kike demuestra su polivalencia y cada vez que suma minutos se hace más grande en el campo y Pablo se ha apoderado de la banda izquierda. Todo esto, unido a la solvencia bajo palos de Adri Muñoz, la jerarquía de Ramón, la contundencia de Abajo y las arrobas de calidad de Adri Pérez hacen de este equipo a seguir luchando por cualquier cota esta temporada.

El Palencia Cristo dominó durante ochenta minutos y lo hizo con mano de hierro. Fortaleza defensiva, control del balón y profundidad por las bandas. Más de una hora de dominio del encuentro, que se pudo ir al traste en los últimos diez minutos, cuando el balón parado atemorizó a los morados y cada balón colgado era sinónimo de oportunidad clara de gol.

Arrancó el encuentro con un emotivo minuto de silencio por el fallecimiento esta semana de Dionisio Zorrilla, fundador y socio número 1 del club. Tras la entrega de un ramo de flores a Rubén Gala, segundo entrenador y sobrino de Zorrilla, arrancó un encuentro, en el que los primeros acercamientos fueron del Palencia Cristo. Profundizaciones por la banda para buscar el poderío aéreo de jugadores como Kike y Garre. Precisamente, el delantero fue el primero en avisar con un testarazo que inquietó a Kuni. Acto seguido Kike avisaba por partida doble, lo que obligaba al guardameta visitante a ofrecer una bella estirada. Estaba mejor el Palencia Cristo y eso se respiraba en La Balastera. Los de Julio César alternaban posesiones largas, con juego directo, aprovechando la movilidad del nuevo referente morado.

Pasados los primeros 25 minutos, La Bañeza empezó a despertar, aunque en ningún momento inquietaba la portería de Adri Muñoz, que hasta el momento era un espectador de lujo. Con los acercamientos del conjunto leonés se empezó a ver otra cara del Palencia Cristo, aquella que se desmelena en la contra para matar a su rival, aunque el primer gol fue tras un medido centro de Adri, el mejor del Palencia Cristo en la actualidad, que le puso en bandeja el tanto a Garre, que, a placer, adelantaba a su equipo. Los leoneses protestaron la jugada por un posible fuera de juego, pero el VAR todavía no genera polémicas en Tercera.

El tanto no amedrentó a La Bañeza que era un quiero y no puedo. Más aún, cuando un lanzamiento lejano de Mateo obligaba a Adri Muñoz a emplearse a fondo. Cuando la primera parte expiraba, apareció una triangulación maestra entre Adri, Víctor Abajo y Dani Burgos, que este último mandó a la red con un certero lanzamiento con el exterior. El Palencia Cristo volvía a sonreír. Se veía fútbol de calidad en el campo y la afición disfrutaba.

Tras la reanudación, Julio César introdujo en el campo a Kone, otro jugador que parece haber adelantado a Zubi, que se pasó más tiempo calentando que en el terreno de juego. El guion no había cambiado y los morados controlaban el encuentro a su antojo. No necesitaban marcar, pues con el dominio de la pelota era suficiente. Pero todo cambió en el minuto 79, cuando en una falta, los leoneses recortaron distancias tras un rechace. Despertaba La Bañeza, que metía el miedo en el cuerpo de los morados. Más aún, cuando en otra falta, Adrián mandaba a la madera un peligroso disparo. Cuando los nervios parecían imperar en el seno morado, llegó el temple de los Zubi, muy acertado desde que salió, Adri y Blanco, quienes durmieron el encuentro para solventar el partido y sumar los tres puntos. Buena imagen del Palencia Cristo y buena jornada para los morados, que vieron cómo empataban rivales directos por el 'play off' como Arandina, Segoviana o Real Ávila.