Internacional

La aventura futbolística de una española en Japón

Mila posa con aficionados el día de su presentación. /El Norte
Mila posa con aficionados el día de su presentación. / El Norte

Milagros González es la primera entrenadora que dirige a un equipo masculino en el país nipón

Milagros González se ha convertido en una pionera al atreverse a ser la primera mujer que dirige un equipo de fútbol masculino en Japón. Nacida en Cuenca, esta joven entrenadora, tiene una historia que la liga con Palencia, ya que estudió en la capital palentina. Y recuerda aquella época con mucho cariño. «Fue un año muy bonito, la gente me trató muy bien. Me acuerdo mucho de aquella época y ojalá pueda volver pronto. Tengo pendiente una visita desde entonces. Sigo teniendo contacto con algunos amigos de esos años. Y siempre estaré agradecida por el cariño que me dieron», recuerda la conquense.

No regresará de momento, ya que ahora se encuentra a miles de kilómetros, con la ilusión de enfrentarse a una nueva aventura al frente del Suzuka Unlimited, de la Cuarta División japonesa. Eso sí, la oportunidad le ha llegado por su trabajo en España. «Al desvincularme del Cuenca Balompié el verano pasado, después de doce temporadas, comencé a mandar mi currículo a los contactos que durante estos años me ha dado el fútbol. Yuriko Saeki, japonesa que trabaja para el Villarreal, fue la que contactó conmigo cuando los directivos del Suzuka Unlimited hablaron con ella con la intención de contratar una entrenadora para la próxima temporada», destaca la entrenadora. Y aunque pueda parecer lo contrario, Mila no se lo pensó dos veces. Decidió abrir camino. «No fue difícil tomar la decisión porque es algo que llevaba muchos años queriendo hacer. Pero te mentiría si te dijera que no lloré. Los últimos cuatro días antes de venir fueron algo raros. Sentía ilusión, ganas de ver un país tan diferente y a la vez tristeza por las despedidas. Pero es una ocasión que no podía dejar escapar», explica una mujer que ahora se enfrenta a un gran choque cultural. «Japón es muy distinto, la cultura, el trato de la gente, todo es diferente. Son muy respetuosos y quizá eso sería algo que nos vendría bien aprender de ellos. Sobre el fútbol es bastante diferente también, aquí trabajan de manera distinta a como se hace en España actualmente, creo que la fusión de estas dos formas de trabajar puede dar buenos resultados, por lo menos, en eso confío», destaca. Los japoneses la han acogido encantados de su llegada y ella ha sentido el cariño.

«Es increíble el respeto que la gente tiene por los demás, por la naturaleza, su gastronomía, el trato tan cercano con el que me han recibido. El día que llegué al aeropuerto estaban unos doce aficionados esperándome. Algo que nunca imaginé que pudiera pasarme».

Visión

Porque su vida siempre ha estado ligada al fútbol, su gran pasión desde pequeña. Aunque la llamada de los banquillos llegó más tarde. «Creo que en los años que estuve jugando al fútbol siempre me gustó mandar sobre el terreno de juego, me gusta ser un poco mandona. Cuando comencé a llevar categorías inferiores del Albacete Femenino me sentía muy cómoda desempeñando ese rol», rememora.

Por ahora, Mila acude a los entrenamientos con un traductor y espera ir avanzando con sus jugadores. «Quiero que esta sea una etapa de aprendizaje para ellos, por la manera de entrenar, y para mí al aprender de su cultura. Ojalá vaya todo bien en cuanto a resultados y juego, pero eso es algo que el tiempo y el trabajo diario dirá», explica la entrenadora, que prefiere pensar solo en el presente y no quiere imaginar un futuro diferente. Por el momento. «Ahora mismo tengo mucho trabajo aquí, quiero ver qué tal me va este año en tierras japonesas. Es la primera vez que voy a estar tanto tiempo lejos de mi gente y además he viajado sola. Afrontar una aventura así sola, sin conocer el idioma y con una cultura tan diferente es todo un reto y espero acabar el año con buenas sensaciones. De eso dependerá el trabajo para el próximo año. Si por mi fuera me encantaría poder entrenar en muchos países, pero eso depende del trabajo diario y de la confianza de los clubs, que una oportunidad así es difícil de encontrar para una mujer», explica. Desde luego ella es pionera en un país que le ha abierto una puerta a esta conquense con pasado palentino.