Amokachi, el 'Super Águila' que emigró al norte para entrenar

Amokachi posa en Finlandia. /
Amokachi posa en Finlandia.

El nigeriano es el único profesional de un club de la segunda división finlandesa

ANNE KAURANEN (AFP)

Daniel Amokachi fue la estrella de la selección de Nigeria en el Mundial de Estados Unidos 1994, pero eso no le ha evitado tener que emigrar a la gélida Finlandia, lejos de los prestigiosos campeonato europeos en los que destacó como jugador, para cumplir su sueño de convertirse en entrenador.

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Antiguo entrenador adjunto de las 'Super Águilas' nigerianas, Amokachi, apodado 'el toro', traspasará sus conocimientos futbolísticos a un equipo semiprofesional de la segunda división finlandesa, un "sacrificio" obligado para relanzar su carrera como técnico.

En enero dio sus primeros pasos en Finlandia dirigiendo al JS Hercules, equipo de Oulu, una localidad en el noroeste del país a sólo dos horas del Polo Norte. "¡Congelado!", exclamó en Twitter, aludiendo a los 32º bajo cero que había en su nuevo destino, lejos del calor de su país natal.

El intenso frio y la nieve dejan la mayor parte de las veces a los terrenos de juego en condiciones impracticables, por lo que muchos días el entrenamiento se realiza en pabellones cubiertos, pero con gorro, bufanda y guantes. Pero la rudeza del clima no le desviará de su objetivo: demostrar que es capaz de ser entrenador en el año que de contrato que tiene firmado.

"Lo más importante es el reto. El reto de ser africano, ¿sabés por qué? Porque para nosotros los africanos es muy difícil conseguir un trabajo en Europa", explica a una periodista con la que se ha reunido en Oulu, en el pabellón de césped artificial cubierto en el que ha entrenado ese día.

Los ejemplos de entrenadores negros en Europa son muy escasos, y más aun en Finlandia. Sólo uno ejerció en la primera división finlandesa, Zeddy Saileti, de Zambia, que dirigió al RoPS de Rovaniemi, "la localidad de Papá Noel", después de haber jugado 15 años como jugador. Pero su aventura no acabó bien. Implicado en un escándalo de amaño de partidos, se vio obligado a abandonar el país en 2011. El JS Hercules ya contrató en 2010 a otro entrenador nigeriano, Oladipupo Babalola.

Amokachi anima a los africanos que aspiran a labrarse un futuro como entrenadores a que se olviden de dar el salto directamente a las grandes ligas en las que han jugado, y que comiencen en "equipos modestos". "Cuando hablamos de discriminación, sí, existe, pero algunas personas comprenden cómo son de verdad las cosas y sólo quieren un entrenador", afirma.

El dinero es el otro problema en un país cuyo deporte rey es el hockey sobre hielo. Para un hombre que ha ganado millones cuando militaba en el Brujas belga, en el Everton inglés o en el Besiktas turco, el sueldo que recibe en la segunda división de Finlandia es irrisorio. Los jugadores a los que dirige son estudiantes o trabajan antes de los entrenamientos. Amokachi es de hecho el único profesional en un equipo cuyo presupuesto está en torno a los 100.000 euros anuales. "Económicamente, por supuesto que no pueden estar a la altura, por lo que hay que hacer sacrificios. Pero a la vez me dan mucho para mi carrera de entrenador. Es un trampolín, y es eso lo que necesito, yo y los entrenadores africanos", explica.

El presidente del club, Juho Syrja, que ostenta su cargo sin recibir remuneración alguna, se congratula de haber llevado a ese rincón del mundo a una antigua estrella del fútbol mundial. "Generalmente los talentos se detectan rápido en el fútbol, pero puede que no tanto en la función de entrenador, y queremos aportar nuestra contribución a que demuestre su talento", señala.

En un país que ha vivido actos xenófobos contra los demandantes de asilo, el nigeriano confiesa no haber recibido nada más que la hospitalidad del pueblo finlandés. "Es una oportunidad para demostrar mi valor como africano, y si tengo éxito, habrá seguramente una puerta abierta, no sólo para mí, no sólo para los entrenadores nigerianos, sino para los entrenadores africanos", aventura.