Mundial de Francia 2019

Megan Rapinoe, estrella en el campo y símbolo fuera

Megan Rapinoe posa con el trofeo del Mundial, de máxima goleadora y de mejor jugadora del torneo./Franck Fife (AFP)
Megan Rapinoe posa con el trofeo del Mundial, de máxima goleadora y de mejor jugadora del torneo. / Franck Fife (AFP)

Campeona del Mundial con la selección de Estados Unidos y mejor jugadora del torneo, se ha manifestado varias veces en contra de la política de Donald Trump hacia las minorías sociales

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

Megan Rapinoe es indiscutiblemente el nombre propio del Mundial femenino de Francia. Lo es por su fútbol en el campo, campeona como capitana de la selección de Estados Unidos, mejor jugadora y máxima goleadora del torneo, y lo es también como símbolo más allá del césped. A su capacidad para desequilibrar desde la banda izquierda, de la que dan buena fe los seis goles y tres asistencias que la futbolista del Seattle Reign ha logrado en el Mundial, se une otra aún más poderosa, la de erigirse en la voz de una determinada manera de entender la vida a través del deporte.

La futbolista californiana hace tiempo que viene manifestándose en contra del presidente estadounidense, Donald Trump, por su política en relación con las minorías sociales. «No voy a ir a la jodida Casa Blanca. No, no voy a ir a la Casa Blanca. No vamos a ser invitadas, lo dudo», llegó a decir tras el partido de octavos de final frente a España, en el que anotó los dos goles de las norteamericanas desde el punto de penalti. «Debería ganar antes de hablar. ¡Termina el trabajo!», respondió a través de su perfil de Twitter el controvertido mandatario, que tiene entre ceja y ceja a la futbolista desde que decidiese escuchar en silencio el himno estadounidense en protesta por la violencia policial contra los afroamericanos, siguiendo los pasos del jugador de fútbol americano Colin Kaepernick y de otros conocidos deportistas. Dicho y hecho, la mejor jugadora del Mundial vuelve a casa con el trofeo y ahora está por ver si llegará la hipotética invitación presidencial.

El ingreso en prisión de su hermano Brian por vender metanfetaminas marcó su adolescencia, aunque también le enseñó a superar la adversidad

Nacida en la pequeña localidad de Redding, en el norte de California, comenzó a jugar al fútbol junto a su hermana gemela, Rachael. El ingreso en prisión de su hermano Brian por vender metanfetaminas marcó su adolescencia, aunque también le enseñó a superar la adversidad. Hoy por hoy, el mayor de los hermanos trata de superar definitivamente su adicción y es el fan número uno de Megan. «Yo era su héroe, pero ahora, no hay duda, ella es la mía», señaló en una entrevista a ESPN.

Lo cierto es que Rapinoe lo tiene todo para convertirse en una figura mediática. A su enorme calidad futbolística se suman una fuerte personalidad, carisma y el compromiso inquebrantable con varias causas sociales. En julio de 2012, la jugadora anunció públicamente su homosexualidad y desde entonces se ha convertido en una de las voces más populares de Estados Unidos en defensa de los derechos de la comunidad LGTBI junto a su pareja, la baloncestista Sue Bird, cuatro veces campeona olímpica con la selección de Estados Unidos.

La igualdad entre el hombre y la mujer en el mundo del deporte es otra de las causas que Rapinoe no duda en defender con vehemencia. «La FIFA no muestra el mismo respeto por el fútbol femenino que por los hombres. Es una idea terrible poner dos eventos el mismo día. ¡Esto es la final del Mundial! Es el día para cancelar todo», señaló el pasado sábado, en la previa de la final del Mundial, en referencia a la coincidencia con la final de la Copa América.

«¡Felicidades al equipo de fútbol femenino de Estados Unidos por ganar la Copa del Mundo! Gran y emocionante partido. ¡América está orgullosa de todas vosotras!», señaló Trump después del éxito de Rapinoe y sus compañeras. Y es que el triunfo deportivo tiene la capacidad de hacer rectificar incluso a un presidente de Estados Unidos, aunque también, y lo más importante, de despertar las conciencias de todo un país.

Ella predica con el ejemplo y dona el 1% de su salario a organizaciones que utilizan el fútbol, a través de Common Goal, como herramienta para promover el desarrollo social sostenible.

-Las claves:

Los inicios. Comenzó a jugar al fútbol junto a su gemela, Rachael, siendo una niña. La detención de Brian, su hermano mayor, por tráfico de drogas, marcó su infancia.

El debut con la selección. En 2006, cuando aún jugaba en la Universidad de Portland, debutó con la selección de Estados Unidos en un amistoso ante Irlanda.

El oro olímpico. Fue decisiva en el triunfo estadounidense en los Juegos de Londres en 2012.

Icono LGTBI. En julio de 2012 declaró públicamente su homosexualidad. Desde entonces se ha convertido en una de las voces del colectivo LGTBI.

El himno. Desde 2016 se sumó a la negativa a entonar el himno de Estados Unidos en protesta por la violencia policial contra la comunidad afroamericana.

La mejor del Mundial. Su segundo título, el Balón de Oro y la Bota de Oro del torneo la han lanzado al estrellato.

-Palmarés destacado:

2019: Campeona del Mundial.

2015: Campeona del Mundial.

2015: Subcampeona de la NWSL.

2014: Subcampeona de la NWSL.

2013: Campeona de la Division 1 Féminine.

2013: Campeona de la Copa de Francia.

2012: Oro olímpico en Londres.

2011: Subcampeona del Mundial.