Alejandro Gomiz se impone en la primera etapa de la Vuelta Ciclista a Palencia en un final de vértigo

El pelotón durante la salida ayer en las instalaciones de Galletas Gullón. /Nuria Estalayo
El pelotón durante la salida ayer en las instalaciones de Galletas Gullón. / Nuria Estalayo

El corredor valenciano supera al sprint al noruego Audun Gautestad en la línea de meta

NURIA ESTALAYO Y JESÚS GARCÍA PRIETOPalencia

La entrada a la factoría de Gullón sirvió para inaugurar una nueva edición de la vuelta ciclista a Palencia después de dos años de ausencia en las carreteras palentinas. Un final de vértigo dio la victoria al corredor Alejandro Gomiz del Mutua Levante-Ale, tras pasar al corredor noruego Audun Gautestad del Dare Bikes Developmenta escasos metros de la meta.

Una etapa que congregó en torno a ella a numerosos curiosos que no quisieron perderse el renacer de este tour por la provincia palentina. Los ciclistas salieron en esta salida oficiosa en torno a la hora prevista, sobre las 15:30 horas, con un fuerte viento soplando del suroeste y que fue constante durante toda la prueba.

Pero antes tuvo lugar la presentación de los equipos y el tradicional corte de cinta. La vistosa tela en la que se podría leer claramente de donde partían los ciclistas -Galletas Gullón-Aguilar de Campoo- fue cortada por la nueva presidenta de la empresa galletera, Lourdes Gullón Rodríguez junto a la vicepresidenta de la Diputación de Palencia, María José de la Fuente que se acercó hasta la localidad norteña acompañada del diputado delegado de Deportes, Francisco Pérez.

Tras el corte de cinta, los corredores emprendieron un recorrido controlado por diferentes calles de Aguilar antes de proseguir camino hasta Olleros de Pisuerga donde estaba prevista la salida oficial de la carrera en esta primera etapa de la Vuelta a Palencia. Una carrera que no estuvo exenta de percances, ya que se puede decir que un autobús fue realmente el ganador de la prueba después de llevarse la pancarta de la línea de meta, una hora antes de la llegada de los corredores. Del mismo modo, hasta la línea de salida se acercó la alcaldesa del municipio aguilarense, María José Ortega, y varios otros miembros de la corporación, entre ellos el nuevo diputado provincial Jesús Sevilla. También quiso estar presente en este evento, la anterior líder de la compañía de alimentación y actual presidenta de honor, María Teresa Rodríguez Sainz-Rozas.

La etapa de ayer tuvo emoción desde el principio, una trama con toques épicos y un final feliz. El baile en la cabeza de carrera comenzó en el kilómetro 8, cuando el pelotón comenzó a perder unidades, hasta llegar a los dos primeros fugados de la carrera, el brasileño Vitor Zucco del Foundation CCB y Eduard Rodes del Team Compak. Ya en el kilómetro 40 hubo un parón en el pelotón que permitió que la fuga de los dos primeros aumentase su ventaja en 2:26, sin apenas tiempo de descanso, los corredores afrontaron ya la primera dificultad montañosa del día, el Alto del Parador de tercera categoría.

El brasileño intentó imponer el ritmo pero tanto él como Rodes fueron perdiendo el fuelle y el pelotón fue recortando la diferencia a lo largo de la carrera. La prueba atravesó durante 18 kilómetros la comunidad limítrofe de Cantabria con el pelotón reagrupado ya que el viento que sufrieron los corredores imposibilitó el demarraje poco antes de la llegada Pomar de Valdivia, cuando se formaron los primeros abanicos de la prueba. La llegada a meta fue confusa con los corredores de nuevo reagrupados, siendo Alejandro Gomiz el más listo, que adelantó al noruego Gutestad para llevarse el maillot morado (este año cambia de color) de la primera etapa de la Vuelta a Palencia.