TIE Palencia

España sobrevive al colmillo serbio

Trifunovic agarra a Ana Martínez y Ana Núñez durante el partido. /Antonio Quintero
Trifunovic agarra a Ana Martínez y Ana Núñez durante el partido. / Antonio Quintero

Las Guerreras sufren para superar la dura defensa de las balcánicas, que solo cedieron en los últimos cinco minutos

LÍA Z. LORENZO Palencia

A punto estuvo España de sucumbir a sus fantasmas, esos que la acompañan desde el Europeo, ante una Serbia competitiva, con el natural colmillo de los equipos balcánicos. Las Guerreras se convirtieron en supervivientes para fundir el hierro serbio a lomos de una imperial Nerea Pena y de la siempre mágica Alicia Fernández.

31 España

Silvia Navarro (portera, 6 paradas y 1 gol), Mercedes Castellanos (portera), De la Torre (portera, 7 paradas), Martín (3), Núñez (1), Arderius, Gutiérrez (1), Etxeverria (1), Pena (7), Sobrepera, López (2), Fernández (6), Ana Martínez, Loidi (1), Rodríguez (2), Hernández (3), Gassama y González (3).

28 Serbia

Pantic, (portera, 2 parada), Graovac (portera, 3 paradas), Durasinovic (portera), Radosavijevic (4), Slezak (8), Milojevic (1), Trifunovic, Lavko (3), Kovacevic, Agbaba, Nikolic, Janjusevic, Tamara Radojevic (4), Lazic (2), Dijana Radojevic, Vukaljlovic, Stoiljkovic (6) y Tomkovic.

Parciales cada 5 minutos.
2-1, 6-6, 10-9, 12-11, 13-13, 14-15 (descanso), 19-17, 20-20, 23-21, 25-25, 27-26 y 31-28.
árbitros.
Antonio Merino y Francisco Javier Moyano. Excluyeron a Jennifer Gutiérrez (2) por als españolas y a Trifunovic (2) y Radosavijevic. Descalificaron por roja directa a la portera balcánica Graovac.

Los dos equipos apostaron de salida por el 6-0, aunque con distintos espíritu. Las serbias se cerraban mucho sobre Ainhoa Hernández para evitar la conexión española con el pivote, mientras que las españolas buscaban constantemente el error de las balcánicas para poder robar y correr. Así que el partido empezó muy igualado como reflejaba el empate (7-7) en el minuto 10. Las serbias leían bien las ayudas españolas y martilleaban desde los nueve metros, mientras que Nerea Pena interpretó bien las necesidades en ataque y aprovechó la pasividad en el centro de la defensa serbia, pendiente de Ainhoa Hernández, para hacer dos goles consecutivos y mantener a España en el marcador. Pero si algo tiene la selección de Viver es esa capacidad para marcar las diferencias en una abrir y cerrar de ojos. Dos robos de las Guerreras acabaron en dos rápidos contraataques y en la primera mini ventaja de las españolas (8-6). Las serbias tenían problemas por primera vez para crear espacios para que sus lanzadoras pudieran elevarse.

Ante los titubeos de sus pupilas, Maksic pidió un tiempo muerto para colocar a su equipo en un 5-1 que desconcertó a las españolas, que se mantuvieron uno arriba gracias a su buena defensa y a la aparición de De la Torre, que cerró su portería con tres paradas consecutivas. Viver respondió al bloqueo de las Guerreras en ataque con un tiempo muerto y el cambio en el pivote. El seleccionador buscaba más movilidad en los seis metros y dio entrada a María Núñez. El partido se ralentizó y entró en el terreno que quería Serbia, ese en el que prima el contacto y los ataques muy masticados. Las españolas seguían arriba (13-12), pero no conseguían imponer su juego. Las extremos apenas recibieron balones durante los primeros treinta minutos y la defensa de las Guerreras ya no anticipaba los movimientos de las serbias. Una exclusión de Jennifer Gutiérrez y el 0-2 que provocó hizo que las balcánicas se pusieran por delante cuando solo quedaban cuatro minutos para el descanso (13-14). Era el primer momento delicado de las Guerreras en el partido.

Anuladas en ataque, las españolas se agarraron a su defensa 6-0 para terminar conectando en ataque con Etxeverria por primera vez en el partido y empatar (14-14). Pero las serbias estaban interpretando a la perfección la pizarra de Maksic, que dio responsabilidad a su talentosa central, Tamara Radocevic para irse uno arriba al descanso (14-15). La veterana jugadora dirigió magistralmente los dos últimos ataques y solo la estelar de De la Torre frenó el ímpetu balcánico. Las Guerreras se iban a enfrentar a una segunda parte llena de escollos que amenazaban con revivir los fantasmas del último Europeo.

A pesar de la gran actuación de Andrea de la Torre en la primera mitad, Viver decidió seguir con el plan y dar la portería a Silvia Navarro, que respondió con dos paradas espectaculares, siete metros incluido, que sirvieron para dar la vuelta al marcador. Con la inestimable colaboración de Alicia Fernández, que sacó la magia para colocar el 16-15 y devolver la tranquilidad a las filas de las Guerreras.

Velocidad

A partir de ahí, España recuperó su rapidez en ataque, su particular capacidad para jugar en un pestañeo para impedir que la defensa balcánica frenara su capacidad goleadora. Ahora solo quedaba que las españolas consiguieran cerrar la sangría defensiva en los extremos, donde Radosavljevic y Slezak sumaban ocho goles entre las dos. De su mano regresó de nuevo el empate en el marcador (19-19). Porque cada vez que las españolas perdían velocidad en ataque, las balcánicas respondían con un parcial demoledor. Así que el partido entró en una fase de ida y vuelta, con empates consecutivos en el marcador. En medio, la jugada polémica del partido. Los árbitros consideraron agresión de la portera Graovac en un contraataque y la descalificaron con roja directa. Así que Pantic ocupó la portería para que nada cambiara. La igualdad se mantenía y ninguno de los dos equipos lograba abrir brecha en el marcador. El 5-1 serbio seguía bloqueando a las de Viver, que decidió recurrir a la vieja guardia para tratar de lograr la victoria. Dio entrada a Carmen Martín, casi inédita, para tratar de revolucionar el partido, pero las Guerreras se perdieron en un inexplicable laberinto de pérdidas. Tampoco Serbia era capaz de aprovechar los regalos de las españolas. Ni siquiera la exclusión de Jennifer Gutiérrez movió el pertinaz empate en el marcador (26-26).

Curiosamente, las españolas se encontraron más cómodas en inferioridad para provocar la exclusión de Milojevic. Y ahí apareció el espíritu de las Guerreras. Silvia Navarro, de portería a portería, y Carmen Martín dieron aire a las españolas (28-26) para que Nerra Pena, majestuosa con siete goles, apuntillara el partido a 2:30 del final (29-26). Ni siquiera la gran actuación de Slezak, un quebradero de cabeza en sus movimientos en los seis metros podía impedir la victoria de las españolas (31-28).