Raúl Pérez: «Imitando a Iker Jiménez, Pedrerol y Echenique me cuesta no reírme»

Raúl Pérez, durante uno de sus números. /El Norte
Raúl Pérez, durante uno de sus números. / El Norte

Revisa la actualidad a partir de la voz de medio centenar de personajes famosos en el espectáculo 'Raulidad virtual', que acoge este sábado el Teatro Zorrilla

Jesús Bombín
JESÚS BOMBÍNValladolid

Su habilidad imitando a jefes y compañeros de su empresa sirvió para que este ingeniero de telecomunicaciones acabase poniendo voz a los guiñoles de Canal+. Y de ahí Raúl Pérez (Madrid, 1976) pasó a compaginar durante unos años su trabajo con el espacio 'Anda ya' en 'Los 40 principales' hasta que dio esquinazo a la ingeniería para dedicarse de lleno al humor con la imitación de personajes de actualidad. De eso va 'Raulidad virtual', que pone en escena mañana en el Teatro Zorrilla, un espectáculo coproducido con El Terrat basado en el hallazgo de unas gafas de realidad virtual «que nos permiten ver la realidad como es y no como nos intentan hacer creer que es». Y todo a partir de las voces de medio centenar de personajes como Manuela Carmena, Josep Pedrerol, Shakira, Iker Jiménez, IIñaki Gabilondo, Isabel Pantoja, Matías Prats, Miguel Ángel Revilla, Chicote y otros más en una larga lista de famosos a los que ha cogido el punto en gestos y expresiones.

–¿Cómo se ve España desde sus gafas de realidad virtual?

–Lo bueno que tienen esas gafas es que puedes mirar a través de múltiples personajes, con lo cual se ven muchas Españas. Es como si me poseyeran muchas personalidades con las que unas veces estoy de acuerdo y otras no. Pero en el fondo se ve un país que necesita muchísimo más humor para salir adelante. A los cinco sentidos esenciales yo les añadiría el sentido común y el del humor.

–¿Cómo resiste el paso del tiempo la risa basada en la imitación?

–No solo resiste el paso del tiempo, sino que se adapta a él. Lógicamente hay personajes que ya no están de actualidad, pero lo suplen otros nuevos, es un humor casi eterno.

–¿Dónde se aprende a imitar?

–Es cuestión de mucha constancia y trabajo, aproximándose a los personajes. Pero hay un proceso que ni yo sé explicar, es algo mágico que conecta el oído con el cerebro y hace que de eso salga tu voz. Al final, es como si fuera una representación teatral con muchos papeles.

–¿Con qué personaje se esfuerza más en no reírse mientras le imita?

–Con Iker Jiménez me cuesta porque la parodia y el acompañamiento en escena con ese ambiente de misterio... la gente reacciona muy bien y me cuesta no reírme, igual que con Pedrerol y Echenique. Y con Revilla la gente tiene buenas sensaciones. Cuando estoy haciendo el personaje me aíslo, trato de no salirme de él para que todo fluya mejor, aunque a veces la reacción del público te arrastra y hay que frenar.

–¿Su repertorio femenino es más limitado?

–Hago unos cuantos sobre mujeres como Eva González, Gloria Serra, Manuela Carmena, Shakira, Rosario Flores... Resulta complicado hacer voces femeninas con mi timbre.

–Pretende que su 'show' sirva como terapia.

–El humor debería ser recetado; de hecho hay gente que va por los hospitales haciendo cosas graciosas para aliviar a los pacientes.

–¿Cómo lleva lo de las sensibilidades a flor de piel?

–A todos, en el fondo, nos ofenden cosas en nuestra vida. A mí me ofenden la hipocresía, la mentira y la manipulación. Pero en nuestro trabajo la cosa se está poniendo difícil últimamente para no ofender a nadie. Yo lo veo como un reto para intentar buscar un camino, sin dejar de hacer el humor en el que te sientes bien, para poner a más gente de acuerdo en lugar de desunirla. Hay excesiva sensibilidad. Tanta, que hay aspectos de la ficción que ofenden más que otros de la realidad.

–¿Hay más corrección política en la derecha o en la izquierda?

–La corrección política no tiene tendencias ni bandera.

–¿Lo más sorprendente que ha vivido sobre el escenario?

–Hay momentos en que alguien del público te sorprende con una risa estrambótica y tienes que parar. En una ocasión, en una imitación de Bustamante haciendo flexiones me luxé un dedo y aguanté con el dolor hasta el final sin que la gente se enterase. Y hace un par de meses, en 'Rualidad virtual' me quedé afónico, se me puso un hilo de voz entre Pilar Rahola y Llongueras.

'Raulidad Virtual', sábado 13 de abril a las 20:30 horas, 18 euros