Pintia saca a la luz una de las tumbas más ricas en 39 años de excavaciones

El arqueólogo Carlos Sanz Mínguez, a la izquierda, limpia y documenta junto al equipo de investigadores las piezas del siglo II antes de Cristo halladas en la sepultura 308./ Agapito Ojosnegros
El arqueólogo Carlos Sanz Mínguez, a la izquierda, limpia y documenta junto al equipo de investigadores las piezas del siglo II antes de Cristo halladas en la sepultura 308. / Agapito Ojosnegros

El equipo del yacimiento vacceo analiza las 43 piezas de cerámica y el ajuar funerario de un guerrero hallados en una de las cuatro sepulturas

JESÚS BOMBÍNValladolid

El yacimiento de Pintia en Padilla de Duero (Valladolid) sigue brindando nuevos hallazgos que contribuyen a alumbrar la época de ocupación vaccea, romana y visigoda en las 125 hectáreas del enclave arqueológico. En junio comenzó una campaña de excavaciones que continúa durante este mes y el próximo y que ha deparado el descubrimiento de cuatro sepulturas del siglo II antes de Cristo en la necrópolis vacceo romana de Las Ruedas. En dos sectores intervenidos en una superficie de 32 metros cuadrados se han localizado una veintena de estelas funerarias de piedra caliza que señalarían en origen la ubicación de las tumbas. Dos de ellas destacan por la abundancia y riqueza del material. En la sepultura 310 se han hallado trece cerámicas, mientras que en la 308 se han localizado 43 objetos del ajuar funerario y armamento de un guerrero, entre ellos, vasijas, puñal, cinturón, punta de jabalina, parrilla, pinzas para el fuego y una pieza de bronce con figuras de caballo que podría corresponder a un báculo de autoridad.

«Esas piezas hacen que este represente uno de los diez mejores conjuntos recuperados hasta el presente en un yacimiento donde en 2019 se cumplirán 40 años de trabajo continuado», apuntó satisfecho Carlos Sanz Mínguez, director del Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg.

En las seis hectáreas que abarca el cementerio de Las Ruedas se estima la existencia de unas cien mil tumbas en las distintas etapas de mayor ocupación histórica, entre los siglos IV antes de Cristo y II del cambio de era.

Un Kernos, recipiente ritual del siglo II antes de Cristo hallado en una de las tumbas de Pintia.
Un Kernos, recipiente ritual del siglo II antes de Cristo hallado en una de las tumbas de Pintia. / Agapito Ojosnegros.

A lo largo de 39 años de excavaciones se han descubierto 311 sepulturas de las que han salido cientos de piezas estudiadas y conservadas en el Centro de Estudios Federico Wattenberg, dependiente de la Universidad de Valladolid, que promueve los trabajos de conservación, investigación y divulgación de la zona arqueológica de Pintia. En lo que resta de campaña el equipo de investigación integrado por una docena de arqueólogos, estudiantes y voluntarios intervendrá en un sector de más de 16 metros cuadrados donde se espera obtener nuevos hallazgos.

La campaña de este año se desarrolla en paralelo al Curso Internacional de Arqueología, «el primero organizado por ArchaeoPintia –marca propia una vez concluida la relación con ArchaeoSpain– que ya ha establecido contactos directos con las Universidades de Colorado y California (Santa Cruz)», explicó Sanz Mínguez. De las universidades de Nôtre Dame, California, Loyola Marymount, California Santa Cruz, Granada, Salamanca, Valladolid y Castilla-La Mancha proceden los alumnos y egresados que participan en las excavaciones.

Sanz Mínguez destacó que el proyecto Pintia cuenta para esta campaña con un presupuesto de 80.000 euros «fruto de convenios y contratos con entidades públicas y privadas (48.000 euros) –Tempos Vega Sicilia, en particular, pero este año también la Diputación Provincial de Valladolid (4.000) y la Junta de Castilla y León (6.000), matrículas de alumnos extranjeros y nacionales (3.000 euros) y visitas guiadas, además de 15.000 euros del Vicerrectorado de Patrimonio e Infraestructuras y 12.000 del Vicerrectorado de Comunicación y Extensión Universitaria de la UVA».

Después de varios ejercicios de restricciones y recortes en ayudas y subvenciones, el arqueólogo destacó que gracias a estas aportaciones «ahora disponemos de buenas condiciones de infraestructura para realizar trabajos de laboratorio».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos