Los orígenes del 'coche de San Fernando'

Hay gente graciosilla que, cuando se le pregunta cómo ha llegado a un lugar, contesta con mucho desparpajo: «en el coche de san Fernando». Ir a un sitio en el coche de San Fernando es ir a pie o ir andando o caminando

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EL NORTEValladolid

El Diccionario de la lengua española, de la RAE, alude a esta expresión con un doblete: en el coche de san Fernando o en el coche de san Francisco.

El origen del dicho no se sabe a ciencia cierta. Se invoca a san Fernando como patrón de caminantes, pero puede que detrás de esto no haya más que una necesidad de rima: «en el coche de San Fernando, un rato a pie y otro andando».

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Sebastián de Covarrubias, en el Tesoro de la lengua castellana, de 1611, cambia de santo. Dice que los franciscanos daban largas caminatas y el pueblo, acostumbrado a ver sus idas y venidas, empezó a llamar «el caballo de san Francisco» al báculo en que se apoyaban. De modo que «ir en el caballo [o la mula] de san Francisco» era lo mismo que ir a pie. De quienes se veían obligados a hacer sus trayectos andando por falta de recursos para hacerse con otros medios de transporte se decía burlescamente que eran «discípulos [o devotos] de san Francisco».

En la Vida y hechos de Estebanillo González, de 1646, se dice que iban en mulas de San Francisco cuando querían decir que iban andando o a pie, como hacían los religiosos franciscanos que recorrían la provincia de Burgos pidiendo, que iban «como san Francisco, un rato a pie y otro paseándonos».

Al coche de san Fernando, o de san Francisco, se lo conoce como la mula de los frailes o el coche de los pobres.