Amaya y Estíbaliz Uranga, cantantes

«Pertenecemos a una época donde la música penetraba más que ahora»

Estíbaliz y Amaya Uranga, en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid. /Carlos Muiña
Estíbaliz y Amaya Uranga, en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid. / Carlos Muiña

El Consorcio recala el domingo en el Auditorio Miguel Delibes con su gira 'Eres tú'

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRAValladolid

Ya fuera bajo el paraguas de Mocedades o coronando duetos junto a Sergio Blanco Rivas, Amaya Uranga y Estíbaliz Uranga son conscientes de que sus años de trabajo y sus diferentes éxitos les han situado en una posición privilegiada dentro de la historia musical reciente. Las dos cantantes, acompañadas por su hermano Iñaki y por Carlos Zubiaga, conforman desde 1993 El Consorcio, que retiene al núcleo duro de aquel icónico grupo responsable de temas melosos y melódicos como 'Amor de hombre', 'Tómame o déjame' o la emblemática 'Eres tú', con la que bautizan su actual gira y que recala en el Auditorio Miguel Delibes el próximo domingo 13 de enero a las 18.00 horas.

–Pocos se debatirán tanto como El Consorcio entre cantar los temas propios y obedecer a las réplicas del público...

–Amaya Uranga: Pero en el concierto va a haber de todo: canciones de la época de Mocedades, de Amaya Uranga en solitario, de El Consorcio y de Sergio y Estibaliz... Es lo que hemos creado durante el camino, cosas diversas. Además queremos sorprender con las dos canciones nuevas; la compuesta por Juan Carlos Calderón  ('Adivina') y la de Perales ('Mientras espero'). Es un recorrido por nuestra historia, y aunque son dos horas y hay tiempo para muchas canciones, nunca llegamos a complacer de todo al público. Por eso queremos empezar con el repertorio nuevo, que es de lo que se trata, y no quedarnos solo en lo que ya conocen de nosotras.

–Estíbaliz Uranga: No queremos quedarnos en lo que fuimos. Aunamos lo aprendido de nuestras experiencias musicales previas y nos arriesgamos en seguir creando cosas nuevas con los diez discos nuevos. Estamos muy ilusionados de presentar estas canciones y también de contactar otra vez con los temas de siempre: a nadie le amarga un dulce y contar con el beneplácito del público es un milagro y es una heroicidad.

–¿Cuál es el secreto de ese éxito, de alcanzar el canon musical?

–E. U.: Pertenecemos a una época en que la música penetraba más en el imaginario del público, en esta época quien te escucha solo se encariña si se pone por la labor: puedes oír algo que te gusta hoy pero dentro de un rato ya no existe, antes programabas lo que creabas y las melodías perduraban mucho más. Hemos pertenecido a la época cuando la música la elegía el padre en la radio del coche; ahora cada uno va con su iPad... Esa convivencia se ha perdido.

–A.U.: Si yo supiese cuál es la fórmula la tendríamos patentada, cómo escribirla y cómo cantarla. Nuestros grandes éxitos se hicieron una vez y apenas cambiamos el arreglo de vez en cuando si nos apetece, pero a la gente le sigue llegando. ¿Y cuál es el motivo? No sabría decirlo. Quizá que seguimos creyendo en aquello que hacemos, y eso es algo que se transmite: la gente siente que hay algo de verdad, y nos sale de un modo natural. Casi ingenuo.

«Estuvimos a punto de parar pero concluimos que a Sergio le habría encantado que esto siguiera adelante»

–Cambiamos la pregunta: ¿Cómo podemos volver a ocupar un puesto digno en Eurovisión?

–A.U.: Eurovisión es una historia que no tiene nada que ver con lo que fue en su momento. Hoy es un espectáculo mas visual que audiovisual: no hay orquesta, se canta con playback... Es algo totalmente diferente, un derroche de luz y de cosas... Eso quien lo escucha no lo siente igual.

–E. U.: Nunca he sabido si quien gana de verdad son los grupos o los países, con sus tejemanejes. Creo sinceramente que la mejor canción nunca es la que queda primera, ni tiene que ser buena para que gane. No sé si triunfa lo que debe o lo que a alguien le interesa que funcione.

–Con el fallecimiento de Sergio muchos dieron la aventura de El Consorcio por concluida...

–E. U.: Si hubiera sido yo la que se hubiera marchado, estoy convencida de que él hubiese seguido. Siempre hemos sido dos pragmáticos. Le echo mucho de menos pero quedarme en casa no me lo va a devolver. Él sabe que soy feliz cantando, y dudo mucho que por el nivel de complicidad que teníamos él se enfadara porque yo hubiera seguido cantando.

–A. U.: Estuvimos a punto de parar pero concluimos que a Sergio le habría encantado que esto siguiera adelante. Y a la gente le sigue apeteciendo, siguen viniendo hasta jóvenes con rastas o niños que cantan 'Amor de hombre', y solo nos queda pensar que qué bonito y seguir adelante.

–¿Cómo llevan las confusiones con Mocedades?

–A. U.: Nosotros somos El Consorcio. El que quiera ver a Mocedades tiene a un grupo que se llama así, aún lo tiene en activo, y una persona de la formación original sigue allí. Quien quiera vernos a mí, a Estíbaliz, a Carlos y a Sergio, nos tiene en El Consorcio. Seguimos enganchados a las canciones antiguas y a la época de Mocedades, pero también tenemos temas propios. Así de fácil.

–E. U.: Nosotros tuvimos una etapa en la que fuimos muy felices. Y Mocedades tuvo una penetración en la música de este país muy importante, y tampoco uno puede renunciar a su propia historia. La gente tiene que saber a quién quiere, quién le cantará sus canciones. La esencia de Mocedades está aquí, pero hay que respetar el nuevo proyecto: si Bono se separa de U2 hay que entender y apreciar su nuevo camino. Eso somos nosotros ahora: nuestra propia historia.