Guerra de vientos en el arranque del Emplazados de Valladolid

Actuación de Emplazados en el Atrio de Santiago. / Alberto Mingueza

El quinteto Respira versiona temas clásicos en el Atrio de Santiago

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRAValladolid

Que incluso apenas cinco minutos antes del arranque de Emplazados ayer en el Atrio de Santiago no hicieran a la proverbial calle pucelana apenas percibir la novedad que supuso la apertura del festival organizado por la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid viene a demostrar cómo los espacios públicos de la ciudad viven con normalidad asumida estas irrupciones de arte y cultura en medio de la cotidianidad. Los encargados de dar el sonoro pistoletazo de salida a este enclave fue el Quinteto Respira, que interpretó destacados temas clásicos convenientemente arreglados para instrumentos de viento, en singular lid con puntuales corrientes de baile pero que no consiguieron ensombrecer ni un ápice el repertorio desplegado.

Fue el celebérrimo canon de Pachelbel el tema encargado de abril el recital que desarrollaron Katrina Penmann (flauta), Román Álvarez (oboe), Ana Herrero (fagot), Eduardo Alfageme (clarinete) y Doris Gálvez (trompeta). La primera tanda del espectáculo abarcó, además, eólicas versiones de la emblemática 'Marcha de los Esclavos' del Nabucco de Verdi, las danzas polovtsianas de Borodín o la siempre estimulante 'Danza Macabra' de Camille Saint-Saëns (con bienvenida sorpresa del 'piccolo'), que el quinteto supo desplegar en un estado de gracia al que acompañó, y mucho, el entorno en el que se desarrolló el evento, aderezado con el silencioso pasmo de los adultos y los espontáneos comentarios de los más pequeños ante el musical músculo exhibido.

La segunda parte del concierto se vertebró en torno a Bizet, con tres momentos bien memorables de su 'Carmen' (la obertura, la Habanera y los toreros), además de guiñar el ojo a la 'Danza Húngara 5' de Brahms y a Beethoven, hermanando sus sinfonías quinta y sexta mediante sones de bossa nova. La tercera recogió una personalísima versión de 'La primavera' de Vivaldi, un homenaje sentido al recientemente fallecido Joao Gilberto y una aproximación única al vals nº 2 de Shostakovich. Emplazados abarcará catorce conciertos a lo largo del mes de agosto en diferentes enclaves públicos de la ciudad. La cita del jueves día 1 de agosto es en el barrio de Rondilla, concretamente en la plaza Ribera de Castilla, con las cantautoras Andrea Garcy y Natalia Fustes. Finalizaron el concierto con 'La danza del bebé elefante' de Henry Mancini y el 'Tico Tico'.