Los libreros aumentaron sus ventas entre el 5% y el 10% en la Feria del Libro

Los operarios desmontaron ayer las casetas de la feria en la Plaza Mayor./Henar Sastre
Los operarios desmontaron ayer las casetas de la feria en la Plaza Mayor. / Henar Sastre

El gremio certifica que la Plaza Mayor es el emplazamiento «ideal» para albergar el certamen literario

Jesús Bombín
JESÚS BOMBÍNValladolid

«Ha sido un éxito porque han acompañado el tiempo, la participación del público y las ventas; los agremiados estamos contentos». A falta de que los 25 libreros plasmen en una encuesta su valoración sobre la Feria del Libro, su presidente, Miguel Ángel Hernández, hizo ayer balance de un certamen en el que se ha registrado un crecimiento de ventas entre el 5% y el 10% con relación al año pasado, recordado por la presencia de lluvia, lo que restó asistencia en siete de los diez días que las casetas estuvieron abiertas al público en la Plaza Mayor. «Hay que hacer todavía recuento de ventas y devoluciones, pero los comentarios que me están llegando son muy positivos», aseguró sobre la 52 edición clausurada el domingo.

Entre las apetencias literarias que los lectores han adquirido con un 10% de descuento destacan los títulos de literatura infantil y juvenil, un dato que comparte también José Ángel Zapatero, editor de los sellos palentinos Cálamo y Menoscuarto. En su caseta las ventas han crecido hasta un 30%, en buena parte espoleadas por la buena acogida de un libro de lectura infantil, 'Amigos para siempre', escrito por el palentino Juan Andrés Oria e ilustrado por la vallisoletana Rocío Silva Vicente. «Nos ha ido mejor que el año pasado», sostiene Zapatero, satisfecho también con la buena acogida de 'Del mito al laboratorio', de Daniel Torregrosa, o los títulos de José Manuel de la Huerga 'Pasos en la piedra', 'Solitarios' y 'Apuntes de medicina interna' publicados por Menoscuarto.

Las editoriales vallisoleanas Difácil y Glyphos compartieron caseta con la leonesa Eolas y la palentina Aruz, y en ventas el resultado fue «muy similar al del año pasado, con mucho ambiente, pero en facturación, parecido a 2018», apunta César Sanz, de Difácil.

Desde Avadeco, en representación de los libreros, Luis del Hoyo apuntó que «en la mayoría de los casos los comentarios están siendo positivos, con ventas por encima de las registradas el año pasado; la ventaja de celebrar la feria en la Plaza Mayor es que siempre hay gente, no como antes en la Cúpula del Milenio, que las mañanas estaban muertas».

El día de mayor afluencia de público fue el sábado 8, dentro de un certamen que para Marco Antonio Blanco, expresidente del Gremio de Libreros de Valladolid, ha supuesto un incremento de ingresos del 20%. «Desde que nos trasladamos de la Cúpula del Milenio a la Plaza Mayor hace ya cuatro años la feria nos va muy bien, es el lugar ideal y supone mucho para nosotros porque nos da un empujón a los ingresos; solo pedimos al Ayuntamiento que mantenga la ubicación».

La concejala de Cultura y Turismo, Ana Redondo, señaló que desde el pregón inaugural de Nativel Preciado hasta el último día con el homenaje a José Manuel de la Huerga, el certamen vivió «diez días muy intensos. Espero que hayan sido interesantes desde el punto de vista comercial para libreros y editores, como también han sido del gusto del público las ponencias, debates y presentaciones de libros que se han celebrado».