La leyenda que originó la expresión 'dar la campanada'

Campana de bronce fabricada en la fundición Cornille Havard, en Villedieu-les-Poeles, en Normandía. / REUTERS

Un nuevo capítulo de la serie web sobre el castellano 'Palabras y palabros'

El Norte
EL NORTEValladolid

En este capítulo de 'Palabras y palabros' analizamos la expresiónDar la campanada. Significa hacer algo que produzca sensación o escándalo. También se dice ser más sonado que la campana de Huesca ante un hecho que ha tenido o tuvo gran resonancia o repercusión pública.

Gonzalo Correas, en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627) registra la expresión dar campanada. Dice así: «divulgarse una cosa señalada malsonante y en culpa de las personas a quien toca, y hablar todos della». También registra el Diccionario de Autoridades (1726-1739) dar la campanada: «metafóricamente vale el ruido que causa en algún pueblo o provincia la acción extraña, escandalosa o ridícula de algunos; o la admiración que causa alguna cosa peregrina».

Aunque en la historia ha habido otras campanadas sonoras, la expresión viene seguramente de la leyenda de la campana de Huesca, leyenda que se apoya en hechos reales pero con añadidos legendarios tomados del pasado clásico. Alude a un episodio que se dice que ocurrió en el reinado de Ramiro II el Monje. Este rey aragonés hizo ajusticiar a algunos nobles levantiscos y después colgar sus cabezas en forma de campana «para que tal escarmiento sonase mucho».

Decía que no hay que confundir dar la campanada con dar las campanadas. En España es tradicional tomar 12 uvas, las doce uvas de la suerte, con las campanadas de medianoche el último día del año. Esta tradición española también se ha extendido a otros países. La Puerta del Sol en Madrid es el lugar de reunión tradicional para la retransmisión de las campanadas de Nochevieja a nivel nacional. Por el reloj de la Puerta del Sol, 35 segundos antes de las doce, una bola en lo alto del reloj baja, sonando un carillón o carrillón. Después suenan cuatro campanas dobles representando los cuatro cuartos, y por último, a las doce en punto comienzan las doce campanadas, una cada tres segundos aproximadamente.

Como ven, no tiene nada que ver dar la campanada con dar las campanadas o las doce campanadas de fin de año. Es más: se puede dar la campanada mientras se dan las campanadas.