Vicente Molina Foix despide el Curso de Cine evocando a Kubrick

Vicente Molina Foix, durante su charla. /Rodrigo Jiménez
Vicente Molina Foix, durante su charla. / Rodrigo Jiménez

Esteve Riambau cierra el ciclo de seminarios hablando sobre películas en torno al Holocausto

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRAValladolid

La 56ª edición del Curso de Cine de Valladolid se despide, junto a agosto, después de un mes de cine que ha abarcado a Bertolucci, al cine fantástico español, a la comedia «screwball» norteamericana o al cine de Agnès Varda, y lo hace por todo lo alto: con una intervención especial a cargo de Vicente Molina Foix bajo el título 'Recordando a Stanley Kubrick', como prólogo a la también última proyección en el Aula Mergelina de este agosto; 'Senderos de gloria', el clásico de mensaje antibélico firmado por el cineasta estadounidense en 1956 y protagonizado por Kirk Douglas.

Con el motivo añadido de la publicación este año de su libro 'Kubrick en casa', Foix trazó el retrato de un realizador que tuvo la oportunidad de conocer a través de los trabajos de traducción de cinco de sus películas, que Kubrick guiaba con mano firme de cara al mercado internacional: «Él lo elegía todo, al director de cine, las voces que se le enviaban...», recordó en declaraciones previas. Desde el injustamente criticado doblaje de Verónica Forqué en 'El resplandor, cuya rareza y rechazo despertados se deben a que «huye del tópico de la voz metalizada y rutinaria», bajo el juicio de Foix, hasta la titánica creación del 'nadsat' en español para 'La naranja mecánica' o dotar de un sentido a las palabrotas en inglés que trufaban 'La chaqueta metálica'. «Su modelo de control fue un faro para otros como Spielberg y otros cineastas conocidos que quisieron tener el mismo tratamiento para sus doblajes», dijo el escritor y director de cine, que también fuera responsable de la traducción de obras como 'Elegidos para la gloria', 'Gremlins' o 'Mad Max'.

El horror del Holocausto

La última jornada del Curso de Cine de la Universidad de Valladolid acogió, además de la presentación de la revista cinematográfica 'Découpage', el último seminario de la 56ª edición a cargo de Esteve Riambau. El crítico y director de la Filmoteca de Cataluña partió de lo que denominaba la «imagen inexistente», el momento culminante del exterminio cuya visión se nos ha negado «desde que los nazis se encargan de ocultarla y los aliados no acceden a los campos hasta después, por lo que nos toca suponerla, imaginarla y construirla». A lo largo de la historia del cine ha habido numerosas intentonas, desde 'La lista de Schindler' a 'Shoah', además de una génesis del cine propagandístico del Reich que contribuyó a mostrar el Holocausto antes de que este se produjera, a través de obras tan abiertamente antisemitas como 'El judío Süß'.

A partir de las imágenes de la liberación y de testimonios literarios como los de Primo Levi o Jorge Semprún «se comienza a reconstruir, a través del cine, la memoria de los campos», explicó Riambau, sin dejar de citar obras tan emblemáticas como 'Noche y niebla' de Alain Resnais, el tristemente célebre travelling de 'Kapò' que filmara Pontecorvo y condenase Rivette, o la espectacularización hollywoodiense a través de obras como 'La decisión de Sophie' y 'El pianista', además de metáforas en otras películas aparentemente alejadas como 'Terminator', 'Sweeney Todd' o 'X-Men', además de diferentes aportaciones europeas como 'El niño con el pijama de rayas', 'La vida es bella' o la maldita 'The day the clown died', el oscuro proyecto de Jerry Lewis que, Riambau confía, «un día verá la luz».