Cuando el cine mira al cine

Jorge Praga en el edificio Fernando Tejerina de la Universidad de Valladolid. /Rodrigo Jiménez
Jorge Praga en el edificio Fernando Tejerina de la Universidad de Valladolid. / Rodrigo Jiménez

Jorge Praga navega en los artificios metanarrativos del séptimo arte en el Curso de la UVa

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRAValladolid

Partiendo del plano final del último filme de Pedro Almodóvar, 'Dolor y gloria', que muestra una suerte de «carpintería teatral» al abrir el campo y mostrar la manera en la que la imagen se construye, Jorge Praga articuló, sobre este punto de vista del cine que se mira a sí mismo, no con ojos de ensayo, sino sin abandonar su condición de ser cine, una nueva conferencia del Curso de Cine de la Universidad de Valladolid, que marcó el ecuador de la 56ª edición.

«Es como un espejo en el que uno se mira a sí mismo en busca de su propia identidad, con la contradicción de que el cine no puede descubrir su entramado o traicionaría la transparencia de su propia tecnología». La dificultad asesinaría a la propia película, obligada a ocultar sus cámaras y focos, ya que la mostraría como el artificio que es, tal y como señaló el colaborador de El Norte de Castilla en declaraciones previas sobre un seminario que abordó también de forma un tanto somera la pintura de M. C. Escher, 'Las Meninas' de Diego Velázquez o algunas obras de pintores holandeses, además de unos primeros ejemplos con el espejo como elemento transgresore como en 'El circo' o 'La dama de Shanghai'.

El conferenciante desarrolló a lo largo de cuatro capítulos las diferentes estrategias narrativas que ha trazado el séptimo arte para hablar de sí mismo sin definirse como cine. La primera, y aparentemente más obvia, es tematizar la propia experiencia de rodaje cinematográfico, tal y como demuestran colosales obras de la altura de 'La noche americana', 'El desprecio' o la más teatral 'El viaje a ninguna parte'.

Una segunda parte se vertebró en torno a la experiencia de exhibición cinematográfica, que a su manera también forma parte del mismo cine; si bien, se esforzó por señalar Praga, «de un tipo de cine que ya está muriendo». Para él, largometrajes como 'Los carabineros', 'El Quijote de Orson Welles', 'La última película', 'Angustia' o 'La rosa púrpura de El Cairo', entre otras, «piensan en el espectador y su experiencia frente a la exhibición pública». 

El tercer capítulo urdido por el conferenciante encaró la relectura cinematográfica; aquellas películas que se estructuran sobre otra obra preexistente: 'Innisfree' de José Luis Guerin o 'El espíritu de la colmena' de Víctor Erice, que reflexionan a propósito de 'El hombre tranquilo' y 'Frankenstein'. Praga reservó para el final el cine que «desplaza la vida misma para hacerse él así cargo de ella», como demuestran el semiolvidado ejemplo de 'Vida en sombras' de Lorenzo Llobet, y también obras más actuales como la película de culto 'Arrebato', de Iván Zulueta, «que habla de cómo la cámara chupa la vida insatisfactoria y el personaje pasa a ser imagen», o 'Malditos bastardos', que cambia el curso de la misma Historia.