Ortiz y Cuesta critican la imagen de la mujer que ofrecen los medios

Paula Ortiz e Inma Cuesta posan con sus Roeles sobre el escenario del Auditorio Municipal de Medina del Campo. /
Paula Ortiz e Inma Cuesta posan con sus Roeles sobre el escenario del Auditorio Municipal de Medina del Campo.

La directora y la protagonista de ‘La novia’ recogieron sus roeles en Medina del Campo

PATRICIA GONZÁLEZMEDINA DEL CAMPO

Son el presente y el futuro del cine español. Una como andaluza y otra como maña se autodefinen como «bravas» y «mujeres de raza». Por este motivo, los dos pesos pesados de la película La novia, la directora, Paula Ortiz, y la protagonista, Inma Cuesta, criticaron la distorsión que los medios de comunicación hacen, a su juicio, de la imagen femenina ya que «se nos concede un espacio mediático por nuestra imagen y no por lo que hacemos. Nos molesta que nos pregunten por cuestiones de moda, algo que a nuestros compañeros no les pasa».

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Además de reivindicar su espacio como seres humanos, tanto Ortiz como Cuesta, recordaron los momentos vividos durante el rodaje, las angustias por no saber si la cinta podría llegar a las pantallas y las alegrías que los premios las han proporcionado. Alegrías como la que ayer recibieron cuando ambas subieron al escenario del Auditorio Municipal de Medina del Campo para recoger los roeles a la Actriz y a la Directora del siglo XXI. «Es un honor y una alegría que te consideren para estos premios que significan que te premian por algo que todavía esta por venir. Para nosotras este premio es muy importante ya que este es un festival con peso y ojalá que seamos merecedoras de este galardón».

La genialidad de Lorca en Bodas de sangre ha sido el vínculo que ha unido a estas dos mujeres que ensalzan las virtudes de los clásicos y reivindican un espacio mayor para ellos ya que «en España pensamos que los clásicos están alejados y no conectan con los jóvenes, pensamos que pertenecen a esferas intelectuales y los colocamos en lugares sagrados. Si un texto es clásico es porque pasa de generación en generación, conectando siempre desde la verdad de la historia», aseguró la directora zaragozana, a la que le encantaría llevar al cine el Amadís de Gaula, Nada, de Carmen Laforet, o las leyendas de Bécquer ya que «la literatura medieval, el teatro del siglo XX tienen un imaginario muy potente».

La luna de miel

Y es que para esta profesora universitaria de Realización Audiovisual en la Universidad de San Jorge de Zaragoza y de Guión en la Autónoma de Barcelona la pantalla también puede ser un libro. En estos momentos, Ortiz está trabajando junto al dramaturgo Juan Mayorga para dar forma al libro El arte de la entrevista. «Trabajar con Juan es increíble. Estamos en un proceso largo. Es un trabajo apasionante ya que ponemos en común puntos de vista diferentes. Tengo que decir que Juan tiene una capacidad de llegar impresionante».

Hasta que este proyecto sea una realidad, ambas pasearán su versión de Bodas de Sangre por diferentes festivales internacionales. «Estamos muy contentas ya que no pensamos nunca que esta película que es pequeña pudiera llevar 13 semanas en cartel», explicó Cuesta, quien a partir de ahora viajará de país en país para promocionar esta cinta que «será muy interesante ver como Lorca es acogida por otras culturas». París, Serbia, Argentina, Puerto Rico, Estados Unidos (se proyectará en la sección oficial del Festival de Seattle) o Grecia será la luna de miel de esta cinta que ha sido la gran triunfadora de los Premios Feroz, en los que se alzaron con once galardones. A pesar de que partía como una de las favoritas en los Premios Goya con doce nominaciones, tan solo pudieron llevarse a casa dos cabezones ,pero «los Goya han sido una plataforma para que esta película todavía este en cartel y siga de festival en festival» como es el caso del de Medina, donde ayer se proyectó. Ortiz señaló que «la película es como la frase de Lorca que dice que el teatro debería de llegar a todos los públicos y escenarios ya fueran grandes o pequeños».

Su presencia, su espíritu y su forma de trabajar han posibilitado que la actriz valenciana, pero andaluza de adopción, sea una de las caras con mayor proyección del cine español. Dramas, comedias, musicales son solo un pequeño ejemplo del currículum de Cuesta. «Me encanta mi profesión y siempre que me enfrento a un papel nuevo me entra el miedo, como me pasó con mi personaje en La novia, donde tuve una fuerte crisis», explicó la actriz para a continuación apuntar: «Este personaje ha sido uno de los más completos que he interpretado y que siempre recordaré. Lorca es un gran generador de imágenes y creo que esta película quedará siempre, será de las películas que generen poso y marcará una forma diferente de hacer cine».

Parón y espera

Por el momento, Cuesta ha decidido hacer un parón en su carrera a la espera de que «me llegue un papel que me llene de verdad de los que me apetezcan y de los que tengan algo que contar». Mientras ese nuevo proyecto se hace realidad, la Margarita de Águila Roja estrenará el próximo 8 de abril la última película de Pedro Almodóvar, en la que no interpretará uno de los papeles principales pero «he disfrutado mucho trabajando con Almodóvar y la película es una de esas que cuando sales del cine se te queda en el corazón». Además de este proyecto Cuesta también estrenará en el Festival de Málaga Koblic, una coproducción hispanoargentina. «He trabajado con Ricardo Darín, que ha sido fantástico y la película es un gran proyecto. Estoy satisfecha con su resultado». Estudiar idiomas, viajar, rodar un capítulo de Águila Roja son las metas que la actriz se plantea en su futuro más próximo. «Llevo mucho tiempo trabajando muy duro y creo que es el momento de tomarme un pequeño descanso y hacer cosas que realmente quiero hacer», comentó para a continuación destacar que la herramienta principal que tiene que tener un actor o al menos la que yo tengo es la inquietud.