Miles de personas reclaman en Valladolid una sanidad pública de calidad y la dimisión de Sáez

Manifestación en Valladolid en defensa de la sanidad pública. / Gabriel Villamil

Denuncian el deterioro general del sector sanitario y exigen acabar con los recortes, recuperar el empleo perdido y reducir las listas de espera

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

Los profesionales sanitarios de Castilla y León hicieron este sábado una nueva demostración de fuerza, se congregaron masivamente en Valladolid para defender una sanidad pública de calidad y reclamaron la dimisión del consejero del ramo, Antonio María Sáez Aguado. En la cita resonaban los ecos de la marea blanca de hace un año por las calles de la misma ciudad.

Sin embargo, los problemas siguen y la sanidad, lejos de mejorar, agrava sus males en la región. Por eso, a las tradicionales reivindicaciones, se unió la petición para que el consejero Sáez Aguado renuncie a su cargo. «Es un clamor popular de rechazo al deterioro brutal de la sanidad hasta casi la claudicación. Ahora ya reconocen que hay un deterioro. El año pasado decían que no pasaba nada», sintetizó Luis Ocampo, portavoz de las Plataformas en Defensa de la Sanidad Pública, las convocantes de la manifestación.

La Consejería asume que debe escuchar las reclamaciones

La Consejería de Sanidad emitió un comunicado para «mostrar el más profundo respeto» a los manifestantes que se dieron cita en Valladolid. Además, señaló que los indicadores apuntan «un grado de satisfacción razonable» de los ciudadanos con el sistema sanitario público. Yañadió: «Es obligación de la Consejería de Sanidad analizar esos documentos y escuchar las reclamaciones de los que se manifiestan. Y, sobre todo, seguir trabajando para garantizar una atención sanitaria de calidad».

Las claves de la protesta, bajo el lema 'Nos sigue doliendo la sanidad', llevan tiempo fijadas a fuego en el sector: acabar con los recortes, recuperar el empleo perdido, reducir las listas de espera, fortalecer un sistema de sanidad cien por cien público que acabe con los conciertos privados, acercar la atención especializada a los medios rurales...

La cita de ayer volvió a ser multitudinaria, con el habitual baile de cifras. Los organizadores subieron el cálculo de manifestantes hasta rebasar los 50.000. La Policía Nacional rebajó la cifra hasta los 15.000 asistentes, según comunicó la subdelegación del Gobierno. En cualquier caso, las calles de Valladolid se llenaron de pancartas, carteles, cánticos y hasta una batukada, en una reivindicación que mezcló la gravedad de la situación con un ambiente distendido. Cien autobuses desplazaron a miles de profesionales sanitarios de las nueve provincias. Entre el inicio de la manifestación y la salida de los últimos integrantes desde la Plaza de Colón transcurrieron 45 minutos. El recorrido bordeó la Consejería de Sanidad, en cuyos barrotes se anudaron pañuelos blancos.

Los sindicatos CC OO, UGT y CSIF estuvieron nutridamente representados, al igual que asociaciones de pensionistas, el colectivo Parados en Movimiento y partidos políticos como PSOE, Podemos o Izquierda Unida, algunos con banderas específicas (Partido Comunista de España, Anticapitalistas).

«Hoy es el día en el que Castilla y León le dice 'basta' al Partido Popular y a lo que le está haciendo a la sanidad pública. Basta ya de deteriorar una de las joyas de la corona de esta comunidad», declaró Luis Tudanca, secretario general del PSOE en Castilla y León.

«Es una manifestación histórica en la que se juntan personas venidas de los diferentes rincones de Castilla y León, con ideologías distintas, para apoyar a la sanidad pública. Hay que dar un giro copernicano a las políticas del Partido Popular. Soplan vientos de cambio en la comunidad», convino Pablo Fernández, secretario general de Podemos en Castilla y León.

«Esta es, sin duda, una de las manifestaciones más multitudinarias de Castilla y León y la más masiva por una competencia autonómica. Ya es hora de que el gobierno [de la Junta] escuche y que el consejero Sáez Aguado abandone esas ideas en las que se encuentra instalado, en su torre de marfil, aislado de las reivindicaciones de la ciudadanía», consideró José Sarrión, coordinador general de Izquierda Unida en la comunidad.

Las plataformas en defensa de la sanidad pública reservaron un hueco en la cabeza de la manifestación a Nuria Adrián, Sonia Andrés y Pilar Obregón, las tres doctoras que abandonaron sus plazas en el centro de salud burgalés Los Cubos, sobrepasadas por la situación laboral, y que se han convertido en un epítome de la situación del sector. «Representamos el malestar de todos los profesionales de la sanidad en Castilla y León, a los que cada día se nos aprieta y se nos pide más. Llega un momento en el que te planteas si es responsable seguir trabajando de esa manera. La sanidad que nos obligan a ejercer no es la adecuada para nosotros ni, sobre todo, para los pacientes», explicó la doctora Adrián.

La manifestación finalizó en la Plaza de Portugalete, donde el dúo Ley Mostaza amenizó a los asistentes con sus canciones y Marciano Sánchez Bayle, presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública, leyó el manifiesto final. «Esta una causa justa que enlaza con otras en defensa de lo público. Somos muchos y no estamos solos», enfatizó. Los miles de asistentes finalizaron con un cántico al unísono:«¡Consejero, dimisión! ¡Consejero, dimisión!»

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