Viajes con niños a países tropicales, ¿un riesgo que podemos asumir?

Imagen del proceso de vacunación./Pixabay
Imagen del proceso de vacunación. / Pixabay

Descubre los peligros y recomendaciones que debes tener en cuenta si vas a recorrer alguna de estas zonas

RUBÉN SÁEZ

Cada vez son más los padres que deciden embarcarse en viajes internacionales acompañados por los más pequeños de la casa; situación que puede suponer un problema para la salud de toda la familia cuando el destino es un país de la zona tropical. Pese a que son uno de los lugares preferidos por los turistas, presentan riesgos para la salud evidentes que, sin una oportuna prevención, pueden entrañar la afección por algún tipo de enfermedad inexistente en su país de origen.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) advierte de los riesgos que puede tener para la salud viajar a países tropicales con menores de un año, debido a que existen vacunas que, por edad, no pueden administrarse a los menores y sí son necesarias para viajar de manera segura a estos lugares. En este sentido, los pediatras apelan al sentido común de los padres a la hora de planificar y tomar medidas que eviten posibles accidentes o el hecho de contraer diversas enfermedades.

Por zona tropical se entiende la región del planeta situada entre los trópicos de Cáncer y de Capricornio. En esta zona se encuentran la mayoría de los países de África, sudeste de Asia, Centroamérica y Sudamérica.

¿Qué se recomienda?

A la hora de emprender un viaje internacional hacia zonas tropicales lo primero que hay que tener en mente es el seguimiento exhaustivo del calendario vacunal infantil; el menor debe contar con todas las vacunas correspondientes a su edad. Pero esto no es todo: las vacunas no sistemáticas, que dependen del país a visitar, el tipo de viaje y la edad juegan un papel fundamental ya que algunas no pueden administrarse a niños muy pequeños.

Por ello, es recomendable pedir cita con el pediatra e incluso con un centro de vacunación internacional. La AEP aconseja planificar el viaje con un margen de cuatro a seis semanas, debido a que algunas vacunas requieren varias dosis o un tiempo determinado para una correcta inmunización.

Principales vacunas para viajar a zonas tropicales

Fiebre amarilla:
indicada en viajes a zonas donde hay comunicados casos de fiebre amarilla o se exige la vacuna para entrar en el país, fundamentalmente en África Central y en algunos países de Centroamérica y Sudamérica. Es efectiva a partir de los 10 días de su administración.
Hepatitis A:
la mayoría de los viajeros no están vacunados y son susceptibles a esta infección si viajan a países con malas condiciones higiénico-sanitarias. Se precisa una dosis de vacuna antes del viaje y otra de recuerdo a partir de los 6 meses para completar la inmunización.
Fiebre tifoidea:
solo se recomienda ante una exposición mayor de 2-3 semanas frente a alimentos o agua potencialmente contaminados.
Cólera:
en caso de larga estancia en países con malas condiciones higiénico-sanitarias. Debe completarse la vacunación al menos una semana antes del viaje.
Rabia:
indicada en viajeros con estancias prolongadas en zonas endémicas de rabia.
Encefalitis japonesa:
indicada en viajes de más de 4 semanas realizados durante época estival a zonas rurales de China, Japón, Corea y el este de Rusia.
Enfermedad meningocócica:
deben recibir una dosis de la vacuna contra el meningococo A y C.
Encefalitis centroeuropea:
transmitida por garrapatas: se indica a los niños viajeros en estancias de más de 3 semanas a zonas boscosas del centro, norte y este de Europa, en época de primavera y verano.

Una vez terminado el proceso de vacunación, el paso siguiente hacia el trópico es ser consciente de las infecciones o accidentes que pueden acontecer. Los insectos son uno de los principales focos de infección; hay que tener en cuenta que el paludismo es una enfermedad muy grave que se contagia por la picadura del mosquito Anopheles. Para prevenir esta enfermedad es necesario tomar determinados medicamentos antes, durante y después del viaje. El fármaco a utilizar dependerá de la zona visitada, de la época del viaje y, en el caso de los niños, de su peso y edad. En cualquier caso, se recomienda el uso de ropa de manga larga para evitar las mordeduras, así como un repelente de insectos y algún producto que alivie las picaduras. Los animales en las zonas tropicales pueden ser peligrosos portadores de la rabia, por lo que no es aconsejable que los niños se acerquen a acariciar a perros, gatos y otros animales.

Otro factor determinante de nuestras vacaciones en zonas tropicales es el clima. Recuerda que la exposición excesiva al sol es un peligro importante para la salud. Para prevenir sus efectos sobre la piel hay que evitar las horas de sol intenso y utilizar protección física como gorras, gafas o sombreros, acompañados de loción solar. En los niños hay que utilizar un protector de pantalla total, preferentemente con filtros físicos.

Más allá de los elementos externos, nuestro organismo puede ser nuestro mayor enemigo. Para evitar problemas intestinales se recomienda consumir únicamente agua embotellada, incluso para lavarnos los dientes. Ingerir otro tipo de agua puede provocar desequilibrios gastrointestinales. En caso de no disponer de agua embotellada se tiene que hervir durante al menos tres minutos.. La AEP advierte sobre la importancia de una cuidada alimentación; debemos pelar o lavar nosotros mismos las frutas y verduras, así como eludir el consumo de pescado o carne cruda y lácteos no pasteurizados.

Si a pesar de seguir todas estas recomendaciones se inicia un proceso diarreico, lo más importante es con soluciones de rehidratación oral. En caso de no mejorar o empeorar se debe consultar a un médico.

¿Qué sucede después del viaje?

Una vez deshecha la maleta, no podemos olvidar completar el tratamiento que previene el paludismo.

En todo caso, si el niño presenta cualquier problema de salud en las semanas o meses siguientes a la vuelta de las vacaciones, no olvide informar a su pediatra de que ha vuelto de un viaje y la zona que ha visitado.

Botiquín esencial para viajar a países tropicales

Termómetro:
es aconsejable medir la temperatura para detectar posibles síntomas.
Antiséptico para curar heridas:
povidona yodada, agua oxigenada, clorhexidina, etcétera.
Apósitos adhesivos:
tiritas para tapar heridas pequeñas.
Gasas y esparadrapo:
para cubrir heridas más grandes.
Suero fisiológico:
en bote o ampollas individuales) para la limpieza de la nariz o los ojos.
Medicamento analgésico-antipirético:
para tratar la fiebre y el dolor. Los más utilizados son el paracetamol y el ibuprofeno.
Protector solar:
pantalla total para niños.
Repelente de insectos
y algún producto para aliviar sus picaduras.
Solución de rehidratación oral:
para evitar la deshidratación.