Ni cofia, ni minifalda: las enfermeras de Castilla y León rompen tópicos y reclaman un uniforme propio

Ni cofia, ni minifalda: las enfermeras de Castilla y León rompen tópicos y reclaman un uniforme propio

Solicitan recuperar un color diferente para su vestimenta que les diferencie de médicos o auxiliares

El Norte
EL NORTEValladolid

Los profesionales de la enfermería de Castilla y León ni llevan cofia, ni lucen minifalda, ni están supeditados a los médicos o trabajan por vocación, y con 8.000 trabajadores en la comunidad han reivindicado hoy su imagen y tener un uniforme propio que permita a los pacientes diferenciarles. Con el título 'La profesión de Enfermería hoy', el sindicato SATSE de Castilla y León ha presentado hoy un manual de estilo elaborado para toda España, con el que buscan que se conozca mejor su labor y competencias.

Frente a los mitos de que es una profesión para mujeres, cuando casi un 30% son hombres; que es vocacional o supeditada al médico, la secretaria regional de SATSE en Castilla y León, Mercedes Gago, ha reivindicado el liderazgo en cuidados que tienen asignado, su capacidad de poner un tratamiento asociado a la aplicación de cuidados o de investigar.

Requieren una carrera universitaria, con estudios de grado, y cuentan con hasta seis especialidades desarrolladas; y a pesar de ello si se introduce la palabra enfermera en un buscador de internet la referencia que sale es una mujer con cofia, minifalda y escote, la misma que recrean disfraces relativos a la profesión 'sexistas', que han pedido que se retiren de algunos establecimientos.

Tampoco ayuda a visibilizar su labor el uniforme que lucen, similar al de los médicos o auxiliares, por lo que Gago, al igual que ya tienen otras autonomías como Cantabria, Madrid o País Vasco, ha pedido hoy recuperar un color diferente para su vestimenta que permita a los pacientes saber a quién se están dirigiendo.

Las enfermeras de Castilla y León ya tuvieron uniforme diferenciado hasta que el 2003 la compra centralizada de este material acabó con él, ha recordado la secretaria autonómica de Satse.

Gago ha reconocido que las enfermeras españolas han tenido que «salir a Europa para que se les valore más», y ha recordado las dificultades de la profesión, que tiene un programa propio de formación especializada, el EIR, que es «cuatro veces más difícil de aprobar» que el MIR de los médicos, ya que en la última convocatoria se presentaron 10.000 profesionales para mil plazas, frente a los 10.000 para los 7.000 de médicos.

La responsable autonómica de SATSE se ha referido además a los menores salarios de este colectivo en Castilla y León, con diferencias de hasta 700 euros en algunas especialidades, informa Efe.

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