Agricultura estudiará «a fondo» la sentencia que prohíbe la quema de rastrojos

Un momento de la reunión que ha mantenido el presidente de la Junta con los representantes del sector vacuno/Eduardo Margareto
Un momento de la reunión que ha mantenido el presidente de la Junta con los representantes del sector vacuno / Eduardo Margareto

Jesús Julio Carnero entiende que la plaga de topillos «no está yendo a más» aunque analizará su estado en el consejo regional agrario de la próxima semana

Sonia Andrino
SONIA ANDRINOValladolid

La Consejería de Agricultura estudiará «a fondo» la sentencia que prohíbe la quema controlada de rastrojos a la que se agarra la Administración regional para rechazar esta petición que les han hecho ya en varias ocasiones los agricultores. Estos últimos entienden que la única vía posible, a estas alturas, para erradicar la plaga de topillos y garantizarse la sementera es quemar los reservorios de roedores que se encuentran principalmente en las cunetas, aceras y riberas de los ríos pero hay una sentencia que, «por cuestiones de forma, no de fondo», dicen las organizaciones agrarias, lo prohíbe. Preguntado por ello en una rueda de prensa tras la reunión que mantiene el presidente de la Junta con los representantes del sector del vacuno en la comunidad, el consejero de Agricultura, Jesús Julio Carnero, se ha comprometido a estudiarlo aunque «no está tan seguro» de que sea así. De modificarse la redacción de la Orden, los agricultores perderían el miedo a que los roedores acabaran también con la simiente y se garantizarían la sementera. No obstante, desde la Administración regional siguen insistiendo en que tienen que cambiar el laboreo de la tierra y meter el arado para conseguir un volteo que mate a los topillos.

Carnero defiende las medidas que se están aplicando desde la Junta para reducir la presencia de roedores en el campo y se ha mostrado convencido de que «no está yendo a más» aunque se declara «prudente y cauteloso sobre cómo evolucionará» porque nadie sabe qué va a pasar en los próximos quince días. Las previsiones meteorológicas y la acción de la limpieza de cunetas condicionarán también la evolución de la plaga. No obstante, «quiero señalar que esta plaga no tiene nada que ver con la de 2007», ha puntualizado el consejero que ha cifrado en 33 los casos confirmados de tularemia actualmente en Castilla y León y otros 39 se están estudiando. Hace doce años, se registraron más de 550. De todo ello se hablará en el consejo regional agrario convocado para la semana que viene en Salamanca.

Sanidad animal

Jesús Julio Carnero ha participado en la reunión que ha mantenido el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco con representantes del sector del vacuno en la comunidad (once asociaciones y tres organizaciones agrarias). En el encuentro se ha decidido constituir un grupo de trabajo para analizar la evolución del estado de la sanidad animal en la comunidad, con especial incidencia de la tuberculosis y la brucelosis. Los datos que reflejan un descenso en la incidencia de la primera de estas enfermedades que ha pasado del 4,16% al 1,43% en los últimos diez años. «Esto significa que el 98,57% de los casos son negativos», ha puntualizado el consejero antes de felicitarse por la «importancia» que en términos ganaderos y económicos tiene este sector para Castilla y León.

No obstante, el problema para los ganaderos en lo que se denomina el saneamiento sigue siendo el exceso de casos terminan siendo negativos aunque en una primera prueba de piel el resultado arroje un positivo. La Junta no contempla incorporar una segunda prueba, como demanda el sector, porque lo impide la normativa comunitaria en la que se regula. Hace unos meses, en campaña electoral, el actual presidente de la Junta, entonces candidato, se comprometió en Salamanca a modificar la política de sanidad animal aunque hoy el consejero solo ha asumido estudiarlo en ese grupo de trabajo. Ante la duda de que en esos encuentros se pudiera plantear la solicitud a la Junta de esa segunda prueba, Carnero insiste en que «por condicionantes técnicos, dudo de que sea una de esas conclusiones».