Sin fecha para la apertura del juicio del caso Arandina, un año después

Fernando García Puertas, abogado de la menor. /N. C.
Fernando García Puertas, abogado de la menor. / N. C.

La Audiencia de Burgos está pendiente de resolver el recurso de las defensas contra el auto de procesamiento de la instructora

Susana Gutiérrez
SUSANA GUTIÉRREZAranda de Duero

Ha pasado un año desde que saltara a la luz el denominado Caso Arandina y todavía no se vislumbra en el horizonte una fecha aproximada en la que se pueda abrir el juicio oral. Todas las partes lamentan que este caso se esté dilatando tanto en el tiempo y todavía queda un largo proceso por delante para conocer una resolución definitiva. En estos momentos, la Audiencia Provincial de Burgos está pendiente de posicionarse respecto a un recurso de apelación de las defensas de los futbolistas contra el auto de procesamiento de la jueza instructora, quien vio «claros indicios de culpabilidad» en la presunta comisión, cada uno de ellos, de un delito continuado de agresión sexual a una víctima menor de 16 años.

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A ello, añadió un delito de incitación a través del móvil a la adolescente para tener un encuentro íntimo. Hasta que la Audiencia Provincial no se posicione respecto a los recursos, no se podrá dar por terminado el proceso de investigación. A partir de ahí, se emplazará a las partes: acusación particular, acusación popular, Ministerio Fiscal y defensas para que presenten sus escritos y, después, se procederá a la apertura del juicio oral.

El abogado de dos de los futbolistas, Rafael Uriarte, indicó que ahora la Audiencia tendrá que resolver en un proceso que «suele ser rápido, supongo que para enero y, si desestima el recurso, que parece lo más probable, habrá que ver primero de qué se nos acusa y pediremos la libre absolución». Al respecto, se reiteró en lo mantenido durante todo el proceso: «No pasó nada». De ahí, según Uriarte, que en los primeros compases del caso, se rechazara una propuesta por parte del abogado de la víctima, Fernando García Puertas, en la que ponía sobre la mesa la posibilidad de que los futbolistas se declararan culpables a cambio de rebajar el delito a abuso sexual.

«Fue un simple comentario más que una propuesta, pues existiendo otra defensa y otras acusaciones, como ofrecimiento carecía de fundamento», detalló. En principio, el letrado de la menor, Fernando García Puertas, mantuvo que esa oferta solo buscaba «acabar con la presión que estaba sufriendo la menor, por lo mediático del caso». Por su parte, la acusación popular, ejercida por la Asociación Clara Campoamor, se inclinó, desde el primer momento, por un delito de «agresión sexual por intimidación», según el abogado, Luis Antonio Calvo.

Las fechas

11 de diciembre de 2017:
La menor interpone una denuncia por una presunta agresión sexual. Detienen a tres futbolistas.
15 de noviembre de 2018:
Los futbolistas prestan declaración indagatoria ante la instructora, declarándose inocentes.

De momento, tanto víctima como investigados continúan con sus vidas, a la espera del juicio. La menor sigue viviendo en la ciudad y «está deseando que todo termine cuánto antes, está muy nerviosa», argumentan desde su entorno. Los investigados, por su parte, han vuelto a sus lugares de origen. Carlos Cuadrado juega en el Atlético Bembibre, Víctor Rodríguez espera su incorporación a la S.D. Almazán, tras ganar un juicio por la rescisión unilateral del contrato; mientras que Raúl Calvo ha regresado a su localidad natal, La Bóveda de Toro.

«Claros indicios»

La magistrada instructora del caso ve «claros indicios de culpabilidad» en la presunta comisión de un delito continuado de agresión sexual a una víctima menor. Así lo reflejó en un auto de procesamiento dictado el 20 de septiembre. La jueza aludió como pruebas a las dos exploraciones de la víctima «en las que relató pormenorizadamente los hechos, coincidiendo en aspectos esenciales que configuran la figura delictiva», además de las propias declaraciones de los futbolistas «que se han limitado a negar los hechos no coincidiendo en algunos aspectos de sus versiones entre sí». Días más tarde, asumiendo un recurso de reforma de la acusación particular, la jueza decidió añadir en el auto de procesamiento, como delito perseguible, las conversaciones telefónicas que mantuvieron los futbolísticas con la menor durante los días anteriores a los hechos y en las que se aludía a futuros encuentros sexuales.