El Palacio Real se abre a la cultura

El Salón del Trono acoge por primera vez un recital de poesía

LORENA SANCHOValladolid
Los asistentes, en el espectacular salón. / G. Villamil/
Los asistentes, en el espectacular salón. / G. Villamil

El Salón del Trono del Palacio Real de Valladolid (antigua Capitanía), el que se construyó en 1910 para recrear aquel salón de saraos que acogía a la Corte de Felipe III, se abrió el jueves por primera vez a un recital poético de la mano de la Jefatura de la Cuarta Subinspección General del Ejército, con la colaboración del Ateneo de Valladolid y los Poetas del Campo Grande, y la participación especial del poeta y director de El Norte de Castilla, Carlos Fernández Aganzo.

Con un aforo completo de unas 150 personas, el salón, reservado hoy en día a tomas de posesión y, recientemente, a la programación de actos culturales, como conciertos, una decena de poetas y rapsodas se encargaron de inaugurar un recital poético que estuvo muy vinculado con el ámbito militar.

El coronel Lorenzo Benedet se encargó de dar la bienvenida a todos los invitados al Palacio Real para la celebración de este recital, impulsado a su vez por el general Aurelio Quintanilla. «Unión de armas y letras, de militares y poetas», dijo, para recordar nombres vinculados a ambos ámbitos, como Armando Manrique, piloto y capitán del Ejército del Aire que presentó su primer poemario el pasado año. «La poesía es imprescindible arma cargada de futuro», resumió.

El primero en glosar fue el director de El Norte de Castilla, colaborador especial en este recital. Carlos Aganzo dejó dos poemas. El primero se lo dedicó a su amigo Luis López Anglada, militar y poeta, titulado 'El último homenaje' y destinado a los últimos días de su vida. El otro, recién compuesto apenas 24 horas antes, reflexionó sobre nacer y morir mientras el patrimonio permanece, con inspiración hallada en su último viaje a Nápoles.

A Bernardino Vergara, siguiente en intervenir, le prologó un fragmento de la popular canción 'Los Nardos'. Su poema, 'La chata en los toros', no requería de ensayo. Durante veinte años lo recitó en Madrid con un megáfono los primeros años en el Paseo de Rosales, junto al monumento de la infanta Isabel de Borbón. Mercedes Quintana Sainz de la Maza, José Luis García Oliveros, Deodorina Vallecillo Guerra, Pedro Martín Fernández, Eumelia Sanz Vaca y Ángel María de Pablos completaron el grupo de poetas y rapsodas que intervinieron, en gran parte de los autores, con poemas vinculados con el ámbito militar, como fue el caso de Calderón de la Barca con su poesía 'El soldado español de los Tercios' y Federico Grases con su poema 'España'.

Ángel María de Pablos escogió para la ocasión un poema inédito dedicado a la reina Isabel, vinculado con la conquista de la ciudad de Santa Fe «pese a que decía que no intervenía en las acciones militares». El periodista y escritor aseguró haber estado tosiendo de nervios por la emoción de recitar poemas «en un sitio que recibió a Felipe III y que miles de vallisoletanos desconocen».

Un villancico y el himno nacional se encargaron de clausurar el primer recital poético que se celebró en el Salón del Trono, que reproduce en su techo el artesonado del salón original, ubicado en el solar del antiguo colegio El Salvador. Se trata, no obstante, de un salón que reproduce una quinta parte de lo que ocupaba el originario, que cuenta a su vez con estucos y lámparas elaboradas específicamente para este salón.

El Palacio Real, ubicado en la plaza de San Pablo, es actualmente la sede de la Cuarta Subinspección General del Ejército, con más de 200 militares y personal civil que trabajan a diario en sus estancias.

Las instalaciones se encuentran abiertas al público. En concreto, todos los miércoles se celebran visitas guiadas, con una media de entre 10.000 y 15.000 visitantes al año.

El próximo 19 de diciembre, el Salón del Trono se reabrirá de nuevo para la celebración de un concierto solidario que recaudará fondos para Cáritas Diocesana de Valladolid.