Una de las últimas reuniones de la Sociedad Alta Velocidad en Valladolid
Una de las últimas reuniones de la Sociedad Alta Velocidad en Valladolid

Puente desvela los encontronazos entre Renfe y Adif por el soterramiento

  • Asegura que la compañía ferroviaria estaba en desacuerdo con el gestor, cuya postura abocó a Valladolid Alta Velocidad al concurso de Acreedores

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha asegurado este lunes que Renfe estaba «en desacuerdo» con el planteamiento del administrador de infraestructuras ferroviarias, Adif, que complicó el consenso en el último Consejo de Administración de la Sociedad Alta Velocidad, lo que desembocó en el posible inicio del concurso de acreedores en la entidad. Puente no ha sido tan explícito como el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, quien acusó a Adif de «dinamitar» la sociedad, pero ha señalado que «la variación en el planteamiento» hizo «inviable» el acuerdo.

Puente ha recordado que esa variación de planteamiento fue la que introdujo la reclamación de que el Ayuntamiento asumiera 2,8 millones de euros en concepto de los intereses generados por la moratoria del primer plazo del préstamo de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, ya que el Consistorio «no está en condiciones» de hacerles frente ya que los informes de intervención interpretan que de esa manera vincularía el presupuesto municipal con la parte de la deuda que le corresponde --101 millones de euros--.

Según el alcalde socialista, «a la reunión de la sociedad se llegó con un planteamiento» que era que Adif y Renfe «corrían con la parte del préstamo que ya había vencido y con el vencimiento del 1 de enero de 2017», en ningún caso, ha añadido, figuraba que el Ayuntamiento tuviera que hacerse cargo de intereses.

La negativa no se debe a la falta de recursos en las arcas municipales, sino a las consecuencias financieras que implicaría para el presupuesto municipal.

Este asunto se había planteado por primera vez en una reunión preparatoria del Consejo de Administración que los socios mantuvieron por medio de videoconferencia el pasado 21 de diciembre. «Adif en ese momento añade el planteamiento, en desacuerdo con Renfe, y eso es lo que hace que el acuerdo fuera inviable».