El Norte de Castilla

Así ha crecido el Banco de Alimentos en sus 20 años de historia en Valladolid

Inauguración en 1997 de las naves del Callejón de la Alcoholera.
Inauguración en 1997 de las naves del Callejón de la Alcoholera. / HENAR SASTRE
  • La entidad benéfica intenta superar este fin de semana el techo de víveres alcanzado el año pasado en la provincia

«Es increíble la cantidad de gente que tiene problemas para comer en Valladolid», decía hace veinte años Mariano Muñoz, uno de los siete amigos –jubilados todos– que a finales de 1996 promovieron la idea de abrir aquí (ya existía en 22 ciudades)una sucursal de ese bancoque ofrece «créditos blandos para estómagos vacíos», como publicaba El Norte de Castilla en marzo de 1997. Eran los primeros titulares para una aventura solidaria que cristalizó el 18 de noviembre de 1996 (este mes de sumplen dos decenios), que se inscribió en el Registro de Asociaciones el 16 de enero de 1997 y que durante esos primeros meses buscó el apoyo de particulares e instituciones para echar a andar y abrir (la inauguración fue el 3 de diciembre de 1997) sus primeros almacenes en el Callejón de la Alcoholera.

El trabajo inicial se centró en trazar un mapa de la pobreza en Valladolid. Los voluntarios del Banco de Alimentos (entonces eran siete, hoy 73), capitaneados por el primer presidente, Mariano Posadas, recorrieron parroquias, organizaciones de beneficencia, residencias de ancianos y agrupaciones vecinales para «documentar» las necesidades de la ciudad. Lo que estaba claro desde el principio –y así continúan– es que el reparto de víveres no se haría de forma individual, sino a través de estas entidades benéficas (en los dos primeros años eran 78;153 en la actualidad). Además, ya establecieron contacto con las áreas comerciales, con las principales cadenas de distribución, para obtener los excedentes y organizar campañas de recogida de alimentos como la que este fin de semana, veinte años después, tendrá lugar en 120 supermercados de la provincia.

Durante ese primer año de vida, el Banco de Alimentos contribuyó a llenar las despensas de 2.800 vallisoletanos. En 1998, ya alcanzaron los cinco mil beneficiarios y se repartieron 285.260 kilos de comida. Una cifra que se ha multiplicado por diez.

La memoria del año pasado dice que se repartieron 2.848.519 kilos de comida entre 16.823 personas. En lo peor de la crisis, en el año 2009, se llegó a atender a 30.666 (con 2,2 millones de kilos). Una barbaridad. El perfil, como recuerda Jesús Mediavilla, actual presidente de la entidad, ha variado. De las indomiciliados y personas con bajísimos recursos se pasó en los primeros años del siglo a la población extranjera y, desde 2007, cada vez más familias atrapadas por la hipoteca y noqueadas por el desempleo.

Ahora, veinte años después, el Banco de Alimentos de Valladolid bate récord convertido en un referente. Entrega 14,1 kilos de comida al mes por persona, cuando la media nacional es ocho.