El Norte de Castilla

1.500 participantes liberan a Medina del Campo de un temible virus zombie

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Un grupo de 'infectados' ataca a la cámara en las calles de Medina. / F. JIMÉNEZ

  • La localidad ha acogido durante toda la noche una recreación al más puro estilo 'The Walking Dead' que no ha dejado a nadie indiferente

Imaginen que una población de algo más de 20.000 personas se encuentra en estado de excepción y es tomada por militares debido a unas bacterias en el agua que provocan que los habitantes se conviertan en zombis. Esta hipotética situación se hizo realidad durante la noche y madrugada de ayer en Medina del Campo. Más o menos. Y es que el municipio celebró el primer ‘survival’ zombi de la provincia de Valladolid. Un evento que, según la empresa World Real Games (WRG), que se encargó de la organización, tuvo un impacto económico cercano al millón de euros.

Durante ocho horas, alrededor de 1.500 jugadores dieron vida a esta trama en la que los taninos de la uva verdejo del vino de Rueda tuvieron un papel fundamental. Con su cepa, se elaboró la vacuna que liberó a los medinenses de esta mutación genética. Esta yincana con corte apocalíptico, al más puro estilo de la afamada serie ‘The Walking Dead’, cumplió todas las previsiones de participación.

«Estamos muy contentos con la respuesta de esta primera edición», explicó horas antes del inicio del ‘real game’ (juego real) la coordinadora de operaciones de World Real Games, Paula García, quien cifró los participantes vallisoletanos en un 60% del total. Seguidores valencianos, catalanes, madrileños, cántabros o extremeños tampoco quisieron dejar pasar la ocasión de formar parte del encuentro.

De la mano de la Ruta del Vino Rueda y el Ayuntamiento medinense, la empresa organizadora consiguió que, durante toda una noche, la villa de las ferias y sus edificios más emblemáticos se transformaran en espacio lúgubres donde sobrevivir y zafarse de los infectados era la consigna principal.

Los escenarios

«Medina nos ha dado mil posibilidades a la hora de poder escenificar el guión, ya que tiene unos edificios con mucho potencial», explicó García. La plaza de toros (inicio y final del juego), el Palacio Real Testamentario, la Plaza Mayor, el antiguo acuartelamiento Marqués de la Ensenada y dos bodegas subterráneas (pertenecientes a varios privados que las cedieron para la ocasión) fueron algunos de los escenarios en los que las hordas de zombies, los militares WRG, enólogos, curas y los zetas (zombies rápidos) dieron rienda suelta a su imaginación.

La sensaciones de nervios o euforia de los novatos –«nos parece una iniciativa novedosa, por lo que, cuando nos enteramos que se celebraba en Medina, no dudamos en apuntarnos», comentaban algunos– o los cálculos y estrategias de los más veteranos –«si quieres sobrevivir, tienes que tener claro las reglas y marcarte un plan», explicaban otros– conformaban el ambiente previo de unos participantes que, desde primera hora de la tarde, comenzaron a llegar al centro cultural.

Durante toda la noche, el equipo de maquilladores cambió de aspecto a más de 700 participantes que, poco a poco, fueron perdiendo pruebas hasta quedar eliminados y convertidos en zombies. A las 23:00 horas comenzaba el juego, que finalizaba a las 7:00 de la mañana con una Medina del Campo libre, por fin, de virus mutantes.