El alcalde, «pesimista» ante los problemas para acordar la viabilidad del soterramiento

Instalaciones de los nuevos talleres de Renfe.
Instalaciones de los nuevos talleres de Renfe. / A. MINGUEZA
  • Puente intentará mediar con Renfe para que no haya nuevos retrasos en la apertura de los talleres ferroviarios

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, no ha ocultado esta mañana su "pesimismo" ante la postura "cerrada" del Ministerio de Fomento -Renfe y Adif- para asumir el coste de las obras que ha recibido del soterramiento de cara a poder negociar la deuda con los bancos.

Según desveló el primer edil, el Ayuntamiento les ha propuesto que se vayan cobrando de los suelos liberados que se vendan hasta cubrir el coste de los nuevos talleres y de la obra ferroviaria y a cambio aporten más dinero en el plan de amortizaciones del crédito que se debe cerrar antes del 30 de septiembre con las entidades que financian la operación. A partir de ahí se pondría el "contador a cero" para acordar las soluciones al soterramiento en el tramo urbano.

"La respuesta ha sido muy negativa, están cerrados en banda", ha destacado el alcalde, quien asegura no entender para qué entonces se negoció una prórroga de seis meses para elaborar un plan de viabilidad.

El alcalde se ha reunido esta mañana con los responsables de Comisiones Obreras, que le han trasladado su preocupación por el retraso en el traslado de los talleres de Renfe. Puente aseguró compartir esa "desazón" de los trabajadores de Renfe por este retraso, que ya está haciendo perder carga de trabajo a las instalaciones de Valladolid. Carlos López-Inclán, representante del sindicato, subrayó que ya se han perdido 20.000 horas de trabajo para el arreglo y puesta a punto de las dos primeras ramas de los Siemens 103 y adelantó que cada mes de retraso conllevará la pérdida de entre 8.000 y 10.000 horas. El primer edil se ha comprometido a mediar con los responsables de la empresa operadora.