Reuinión mantenida esta mañana para hablar del soterramiento.
Reuinión mantenida esta mañana para hablar del soterramiento. / EL NORTE

El alcalde considera razonable soterrar en dos tramos y mantener la estación en superficie

  • No descarta la posibilidad de llevar a cabo una consulta popular en la que se explicarán los costes de cada opción

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha considerado más razonable el soterramiento en dos tramos de la alta velocidad ferroviaria a su paso por la ciudad y mantener la estación en superficie. Puente ha hecho esta consideración en declaraciones a los periodistas después de asistir a una reunión, que el mismo ha calificado como técnica, de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad en la que también han participado representantes de Adif y de Renfe Operadora; el director general de Vivienda, Arquitectura y Medio Ambiente de la Junta, Ángel Marinero, y el teniente de alcalde Manuel Saravia.

El alcalde ha advertido de que el soterramiento total previsto en el Plan Rogers supone «unos costes brutales» de 650 millones de euros, a los que habría que sumar los 404 de la deuda que mantiene la Sociedad con los bancos, aunque ha reconocido que también conlleva un mayor valor económico para el área de los viejos talleres de Renfe.

La llamada opción intermedia, y que al alcalde le parece más razonable, tendría un coste inferior a los 200 millones de euros y el soterramiento, mediante el sistema de muro pantalla, estaría divididos en dos zonas, la norte, desde la calle Labradores hasta el apeadero de la Universidad, y la sur, desde el Arco de Ladrillo hasta más allá del barrio de Covaresa.

Otra opción, según ha expuesto el alcalde, sería no llevar a cabo el soterramiento y llevar a cabo algunas operaciones de permeabilización de la vía, con un coste más bajo. Según el alcalde, en el próximo mes de mayo tiene que realizarse una nueva tasación de los suelos sopesando los escenarios posibles, puesto que el valor será diferente en función del tipo de soterramiento que se lleve a cabo.

También ha recordado la posibilidad de llevar a cabo una consulta popular para cuya celebración se explicarán los costes de cada opción para las arcas públicas y después, pero cuanto antes, llegar a un acuerdo sobre la renegociación de la deuda de la Sociedad con el consorcio bancario. Además, según ha expuesto, habrá que renegociar la participación de cada socio en la Sociedad Valladolid Alta Velocidad.