El Norte de Castilla

Gritar y salir corriendo

Gritar y salir corriendo
  • Buscar razones para justificarle o para minimizar la violencia no es la solución. En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer cambia el chip

«¿Cuántas lágrimas puedes guardar en tu vaso de cristal? ¿Cuántas veces te ha hecho callar? Esta no es manera de vivir. Si tienes miedo, si estás sufriendo, tienes que gritar y salir, salir corriendo». «El día es gris cuando tú estás y el sol vuelve a salir cuando te vas. Una vez más no, por favor, que estoy cansada y no puedo con el corazón, una vez más no, mi amor, por favor, no grites, que los niños duermen». «Duele más el sufrimiento que cualquier moratón. Y en tu ventana gritas al cielo pero lo dices callada. No vaya a ser que se despierte el que maltrata». «¿Quién te cortó las alas? ¿Quién te arranco los sueños hoy? ¿Quién te arrodilló para humillarte? ¿Y quién enjauló tu alma? ¿Quien ató tus manos, ató el deseo? ¿Quién mató tu risa, mató tu dios? ¿Por qué lo permitiste?».

Si estas letras de Amaral, Bebe, Andy y Lucas y Maná son la banda sonora de tu vida (o de algunos momentos de ellas) cambia ya de melodías. No busques más razones para justificarle o para minimizar la violencia. Es para tanto, o para más, seguramente; y no, no le pasa a todo el mundo, no te engañes. Haz caso al grupo maño: grita y sal corriendo. Marcar el 016 puede ser un gran comienzo. Este teléfono gratuito de información y asesoramiento jurídico, puesto en marcha por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, está atendido por profesionales especializados y funciona las 24 horas del día. Atiende en 51 idiomas y, por supuesto, garantiza la confidencialidad.

Si estas letras, por suerte, no tienen nada que ver con tu vida pero conoces a alguien que bien podría rubricarlas en primera persona: no mires hacia otro lado, actúa. «La violencia de género no es un asunto privado. Está considerada un problema social y es un delito público. Por ello, la ciudadanía tenemos obligación de denunciar a las autoridades para que se puedan activar los diferentes mecanismos de protección a la mujer y los hechos no queden impunes», recuerda en su web la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género. www.violenciagenero.msssi.gob.es es un portal con información sobre violencia de género (entendida como malos tratos en la pareja, de acuerdo con el artículo 1 de la LO1/2004, de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de género) con un 'botón de pánico' (para poder abandonar la página de inmediato en cualquier momento).

En caso de oír o presenciar un acto de violencia de género, ponte en contacto con el teléfono gratuito de asistencia inmediata 112. Si eres menor de edad y crees que alguien de tu entorno está sufriendo violencia de género, puedes llamar a ANAR, al número de teléfono 900 20 20 10.

Buscar el apoyo de familiares y amigos es fundamental. No hay que tener miedo a pedir ayuda y explicar tu situación a tu círculo de confianza. «Es normal que tengas miedo a equivocarte y que te cueste dar el paso», confirman los profesionales. El miedo, la culpabilidad, la vergüenza, la falta apoyo social o familiar o la dependencia económica del agresor pesan demasiado a la hora de atreverse a dar ese primer paso. «No presiones y no juzques», piden los expertos a los amigos, compañeros o familiares. Es fácil, «escucha».

¿Te humilla, grita o insulta en privado o en público? ¿Ridiculiza, insulta o desprecia a las mujeres en general? ¿Te ha agredido alguna vez físicamente? ¿Te controla el dinero y toma decisiones por ti? ¿Controla tu manera de vestir? ¿No expresas tus opiniones libremente por miedo a su reacción? ¿Revisa tu teléfono móvil y tus redes sociales? ¿Muestra celos frecuentemente? ¿Has dejado de salir con tus amigos porque 'no le caen bien'? Si las respuestas son afirmativas, tenlo claro: grita y sal corriendo. Palabra de Amaral... y del 016.