El Norte de Castilla

Los mensajes del cómplice al asesino de Pioz: «Concéntrate. No falles. Buena suerte»

Marvin Henriques y Patrick Nogueira, en un selfi.
Marvin Henriques y Patrick Nogueira, en un selfi.
  • Marvin Henriques le animó para matar a su última víctima y pidió detalles del homicidio de la mujer y los niños

  • "Incluso he dudado de mí. Pensé que me daría asco. Pero luego me convencí de una cosa. Soy mismamente un enfermo", le escribió Nogueira a Henriques

"Concéntrate. No falles. Buena suerte", le escribió Marvin Henriques Correia por WhatsApp a su amigo Patrick Nogueira poco después de las 19:00 horas de la tarde del 17 de agosto, cuando el asesino de Pioz ya había acabado con la vida de Janaína Américo y de sus hijos y esperaba pacientemente en el chalet de la calle de los Sauces la llegada del padre de la familia, Marcos, para matarle.

Según los documentos a los que ha tenido acceso este periódico, la conversación por WhatsApp entre ambos comenzó a las 19:06 horas de la tarde (hora peninsular española, cinco horas menos en el estado de Paraíba, donde estaba Henriques). "Estoy esperando al cuarto integrante”, revela el asesino a su amigo, tras haber asesinado a la madre y a los dos niños de cuatro y un año.

Henriques –de acuerdo con los documentos policiales a los que ha tenido acceso este periódico- le pide detalles de cómo ha llevado a cabo la matanza. “Me imagino la escena. Llegado para matar, ja ja", le dice el cómplice. "He llegado con dos pizzas y he conversado un poco", apunta el homicida.

"¿Quien murió primero? ¿La mujer?", le pregunta el cómplice. "La mujer. Después la más mayor, de tres años (en realidad la niña tenía cuatro) y después el enano de un año", detalla sin problema Patrick Nogueira, quien, no obstante, en ningún momento revela la motivación del crimen ni más detalles sobre los asesinatos.

"Sal desapercibido"

Aunque todavía Patrick Nogueira no ha matado a su primo, la conversación deriva a la forma de huir. "Sal desapercibido de allí. Sal por la misma puerta de delante. Como si fueses a pasear o algo así", le recomienda desde Brasil Henriques, antes de darle mensajes de ánimo para acabar con su última víctima: "Concéntrate. No falles. Buena suerte".

Patrick Nogueira intenta tranquilizar a su amigo: "Al menos lo he hecho todo con guantes. No van a tener huellas".

A partir de ese momento se interrumpe durante un tiempo la conversación entre ambos. Los investigadores apuntan a que es entonces cuando llega a la casa Marcos.

La conversación se reanuda sobre las 20:40 horas (hora península española). No hay referencias al asesinato del padre de familia. El homicida envía fotos y selfies con los cuerpos y algún mensaje de audio. Patrick Nogueira pasa directamente a pensar en las consecuencias de lo que ha hecho. "Si me detuviera aquí (en España) no me importaría. Tendría una celda solo para mí".

Luego, el asesino múltiple reflexiona ante su amigo para terminar en reafirmarse. "Incluso he dudado de mí. Pensé que me daría asco. Pero luego me convencí de una cosa. Soy mismamente un enfermo".