El Norte de Castilla
El presidente de ATA, Lorenzo Amor, con la presidenta de la organización en Castilla y León, Soraya Mayo.
El presidente de ATA, Lorenzo Amor, con la presidenta de la organización en Castilla y León, Soraya Mayo. / NACHO GALLEGO-EFE

La incertidumbre política genera dudas en los autónomos de Castilla y León para contratar

  • Crece el optimismo entre los trabajadores por cuenta propia de la comunidad autónoma sobre la evolución de sus negocios en 2016

La mayor parte de los trabajadores por cuenta propia o autónomos de Castilla y León expresa su optimismo sobre la evolución del año 2016, pero al tiempo se muestran reticentes a la hora de invertir y de contratar empleados, como consecuencia del clima de inestabilidad política derivado de la falta de acuerdo entre los los grandes partidos a la hora de constituir un gobierno estable según se desprende de las respuestas recogidas en el barómetro de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Castilla y León (ATA CyL), fruto de la encuesta realizada a un millar de asociados y que, como así ha explicado su presidenta regional, Soraya Mayo, denota el alto porcentaje de «incertidumbre» que existe en el colectivo a la hora de tomar decisiones que impliquen un mayor riesgo para sus negocios.

El 74% de los encuestados confía en que 2016 será el año de la recuperación económica, frente al 25% que muestra su pesimismo sobre los resultados de este año. Respecto delejercicio finalizado, la mitad entiende que fue un buen año, el 20% prefiere reservarse la respuesta y el 30% (más 60.000 activos en la región) lo califica de malo, fundamentalmente debido a la caída de las ventas (que ha sufrido el 52%%), la morosidad (17%) y las dificultades de acceder al crédito (16%).

En cuanto a las perspectivas para 2016, el 42% cree que mejorarán sus expectativas, otro 40% que se mantendrá invariable y un 16% que irá a peor.

Sin aumento de plantillas

Las perspectivas de incrementar la contratación de personal, dada la incertidumbre política actualmente existente, se ven afectadas en el caso de los encuestados. El 60% manifiesta su intención de mantener el empleo, un 43% afirma que no aumentará sus plantillas, el 33% se muestra proclive a ampliar la plantilla y el 224% o bien no sabe aún qué hará o prefiere no responder, porcentaje que normalmente se sitúa en el 8%.

«Ese 24% de inseguros se lo tenemos que agradecer a nuestros políticos, que no son capaces de ponerse de acuerdo», ha censurado Mayo, quien ha explicado que el 43% reacio a contratar alega que la caída de la actividad no se lo permite, otro 26% lo justifica en las dificultades económicas, por no necesitar aumentar su plantilla (5,4%), por estar reduciendo mano de obra (3,5%) y por la comentada incertidumbre (24%).

En cuanto a la financiación, el 65% de los autónomos de Castilla y León no la solicitó en 2015, frente al 34% que sí lo hizo, y de éstos el 56% la obtuvo mientras que un 33% recibió la negativa por respuesta, datos algo mejores que en 2014.

La morosidad, por su parte, afectó en 2015 al 44% de los autónomos, frente al 51% que la padeció en 2014, mientras que en cuanto a los tiempos de espera a la hora de cobrar facturas--otro capítulo que también ha mejorado, a excepción de lo ocurrido a partir del segundo semestre 42% refiere haber tardado entre 62 días y tres meses, un 23% más de seis meses, el 10% entre 181 y 240 días, el 6% entre nueve meses y un año y el 8 por ciento restante más de un año.

El presidente nacional de ATA, Lorenzo Amor, ha puesto como ejemplo en Castilla y León de pronto pago a los ayuntamientos de Segovia y Salamanca, con una demora de 22 y 29 días, respectivamente, junto con las diputaciones de León y Valladolid, con 21 y 23 días, por el mismo orden.

Los encuestados se han mostrado a favor (65%), frente a un 24% en contra, de adecuar la base de cotización al rendimiento neto de su actividad, así como de reducir el IRPF (42%), mientras que otros prefieren aplicar reducciones al IVA (25%) y otros a las cotizaciones sociales (32%).

Las trabas administrativas siguen siendo un obstáculo para la mayor parte de los autónomos encuestados (52%), frente al 32 por ciento que sí entiende que se ha producido una cierta mejoría. Otro 36 por ciento se muestra a favor de las declaraciones de impuestos semestrales o anuales, un 24 por ciento mejoraría las licencias de apertura y otro 19 por ciento aboga por agilizar el certificado electrónico y la firma digital.