El Norte de Castilla

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La Seminci sella su historia de amor a Kiarostami con el ciclo 'Querido Abbas'

Participantes en la mesa redonda dedicada a Abbas Kiarostami.
Participantes en la mesa redonda dedicada a Abbas Kiarostami. / ALBERTO MINGUEZA
  • Una mesa redonda recuerda al director iraní y su defena del cine como «vehículo para transmitir la bellezar»

Y entonces, si nunca, jamás, tus ojos se hubieran posado sobre un fotograma de Abbas Kiarostami y tuvieras que ingresar en su obra cinematográfica. ¿Por cuál empezarías? ¿Cuál, entre todos sus títulos, podría ser una buena opción para empezar a ver su cine?

Los vallisoletanos tienen una oportunidad de oro durante esta Seminci para acercarse a la obra del cineasta iraní. El festival ha organizado el ciclo Querido Abbas (con proyecciones en el Broadway) que incluye sus obras 'Llévame a casa', '¿Dónde está la casa de mi amigo?', 'Primer plano', 'Y la vida continúa...', 'A través de los olivos', 'El sabor de las cerezas', 'El viento nos llevará' y el documental '76 minutos y 15 segundos'.

Si un espectador neófito estuviera dudando sobre qué película ver... ¿qué pistas darían los expertos?

Esta es la pregunta que esta tarde de domingo ha lanzado Angélica Tanarro, jefa de Culturas de El Norte de Castilla, durante la mesa redonda que en el Teatro Calderón ha servido para presentar este ciclo dedicado a Kiarostami. ¿Por qué película empezar?

Y llegan las respuestas.

Fernando Lara, exdirector de la Seminci, recomienda 'A través de los olivos'.

Carlos Heredero, crítico de cine, apuesta por 'Y la vida continúa...', aunque su preferida sea 'Primer plano'.

Ahmad Taheri, director del centro cultura Persépolis desvela que Kiarostami siempre dijo que su obra preferida era 'Primer plano', aunque al final de su vida se decantó por 'El viajero'.

Seifollah Samadian, director del documental '76 minutos y 15 segundos', además de colaborador de Kiarostami, apunta a su obra póstuma, '24 fotogramas'.

Y Gustavo Martín Garzo, escritor, no termina de decidirse ante una obra que resume en una idea principal. "En su cine lo fundamental es convocar a la vida".

Esa vida convocada es la que durante estos días se pasea por las pantallas de los cines Broadway en el ciclo 'Querido Abbas', con el que el festival rinde homenaje a uno de sus directores fetiches. Dos espigas de oro, una retrospectiva en 1993 (la primera que se hizo en España), una exposición fotográfica...

Fernando Lara explica que hay tres elementos fundamentales que explican la conexión de Kiarostami con la Seminci. "El primero es el profundo humanismo de sus películas, algo que conecta con la trayectoria del festival. Está también la concepción de la naturaleza. Él dijo en una ocasión que ciertos paisajes iraníes le recordaban a paisajes castellanos. Y en tercer lugar, está el acceso para conocer un país como Irán". Lara resaltó que el cine de Kiarostami "conoce una realidad y al mismo tiempo la va transmitiendo al espectador", en un modo ligado a la tradición de la narrativa persa, en una simbiosis entre documental y ficción, en una mirada contemplativa que se posa sobre algo o sobre alguien.

Gustavo Martín Garzo incide en esa "raíz contemplativa" de la obra del director iraní. "Hay un aprendizaje de la mirada. Muestra las cosas a través de alguien mirando (lo que es a la vez pensamiento y contemplación. Y hay además algo singular, y es su hondura para mostrar lo más cotidiano, para buscar la belleza".

Ahmad Taheri coge este hilo para recordar una anéctoda. "En una de las muchas charlas y talleres de cine que impartió, un chico le preguntó: '¿Por qué haces cine?'. Y Kiarostami respondió: "Porque quizás es difícil aguantar la belleza a solas. Uno quiere compartir la belleza con otras personas. Y la cámara es el instrumento para compartirlo. La vida es una belleza".

Y eso se traslada a sus películas. Carlos Heredero ha subrayado durante la mesa redonda la importancia "decisiva" que su película 'Primer plano' ha tenido en la historia del cine para hablar de la relación entre documental y ficción. "A partir de esta película, esa relación ha dado un vuelco".

Seifollah Samadian, quien durante 25 años trabajó con él, ha apuntado otras claves de su cine. "Tenía pasión por la verdad. La película tenía que ser creíble para el espectador. Tenía un amor enorme por la vida. Defendía una enorme independencia y el valor de ser uno mismo". Y tenía, además, una personal concepción sobre el mundo del cine.

"Él pensaba que cuando se termina la película dentro de la sala, comienza en la cabeza del espectador. La mayoría de las películas de Hollywood atrapan al espectador mientras que dura la acción, pero luego, cuando la película termina, acaba también en el espectador".

Ahora, en esta Seminci, en los Broadway, hay una oportunidad de oro para descubrir a Kiarostami... o para visitarlo de nuevo (y en pantalla grande).